¡Qué conste... son reflexiones!

Acámbaro y la cultura Chupícuaro

Sócrates A. Campos Lemus

Acámbaro y la cultura Chupícuaro

Política

Octubre 21, 2018 23:21 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

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¡QUE CONSTE,…SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

En verdad no puedo entender eso de que aumenta el precio de la gasolina nuevamente, llegamos a los veinte pesos por litro de magna y a ese paso la salida de Enrique Peña Nieto será muy desagradable para nosotros, pero, como que él tendrá la sonrisa de que, al final, nos jode…

¿Usted ha conocido Acámbaro, Guanajuato y nueva Chupicuaro? En verdad que le recomiendo ir a esos hermosos pueblos llenos de historia y de mujeres, hombres y niños de gran valor, valientes, trabajadores, amantes de sus tradiciones y de su patria; el día viernes 19 tuve esa oportunidad de convivir por una horas en el museo de la CULTURA CHUPÍCUARO:los habitantes del cielo azul, para dar una plática sobre los sucesos de 1968, ahí, en ese hermosísimo museo comunitario importantes personajes de la zona nos acompañaron y llegaron jóvenes de algunas escuelas de la zona. Jamás he creído que somos unos ’genios’ que vamos a enseñar a los demás, no, esto no ha estado jamás ni en mi forma de ser ni de pensar, siempre, desde hace muchos pero muchos años, me sorprendo por todo lo que me enseñan las gentes de mi pueblo, de mi país, son sabias porque gracia a que tienen algo de tiempo, también tienen la costumbre de preguntar y de reflexionar; cuando llegue a Acámbaro fuimos a cenar un rico pozole y de ahí nos hospedamos en un bello hotel pueblerino del centro y escuchábamos temprano los llamados de misa de las seis y el barrer de las gentes manteniendo su pueblo ordenado y muy limpio, no solo del suelo sino también del alma. Nos invitaron a desayunar a la casa de una mimbro del patronato del museo comunitario de LA CULTURA DE CHUPÍCUARO y en esa bella, ordenada y limpia casa el desayuno, sin duda, ha sido inolvidable.

Llegar a este Museo de Chupícuaro es increíble, un espacio que muestra el valor de una gran cultura, de tal suerte que indigna el conocer que hace apenas unos años, en Paris, Francia, se subastaron varias piezas saqueadas de la región en mucho millones de euros y esto muestra el valor y la fuerza de esas piezas de barro que con todo orgullo muestran en este museo donde me dieron el espacio en el marco de la celebración de los diez años de vida de el semanario, EL CIUDADANO, dirigido por el licenciado Gerardo Argueta Saucedo, DE PODER COMENTAR ALGUNOS MOMENTOS DEL 68, al lado de mi hija Tania y de su esposo Alejandro Guerrero quién es de esa región y acompañados por Karisma Akal.

Algunas veces les comento que soy llorón, a lo mejor con los años se ’aflojan’ los ojos como dicen las abuelas y saltan las lágrimas con o sin razón y estar ahí, al lado de esos grandes personajes y jóvenes, sin duda me conmovieron sus enseñanzas, su infinito amor a lo suyo y a sus raíces, la forma en que hablan de los muchos miles de migrantes que de ahí salen a los Estados Unidos y no dejan sus raíces y sostienen su museo aportan para la iglesia hermosa, rescatan su cultura y las piezas enterradas en las aguas de la presa para recordar que de ahí son, del agua y la tierra, que de ahí sus manos han logrado, desde sus antepasados, las raíces que les sostienen y las bellezas que construyen y crean, Un pueblo que no pierde sus raíces es un pueblo que jamás pierde las brújula de su presente ni de su futuro, es un pueblo que llena de valores amorosos a los suyos, que sabe mandar su mano amiga que llegue al corazón de todos y sabe, además, lo que es el valor del sacrificio que se hace para sobrevivir a las grandes tragedias y a las separaciones de los suyos. Muchos se van no porque quieran, se van por que son expulsados por el hambre y regresan con amor a los suyos y sostienen y hermosean sus casas y sus calles y jardines y todo lo mantienen limpio y con gran orgullo, ellos saben del valor de la creación estética, la muestran en su vestimenta limpia y decente que portan con honor y valor y se presentan sencillos a dar la mano a las visitas y entregan en ese acto el corazón y obligan a uno a corresponder al gesto y, cuando terminamos la visita, y nos hacen el favor de invitarnos a una enorme empresa local de concreto con instalaciones hermosas, con orden y comedores donde todos conviven, vemos la modernidad salida de esas raíces de la cultura CHUPÍCUARO y así es como podemos entender el cómo y el por qué esas mujeres y hombres son el sostén de la región y el orgullo de sus pueblos: sus enormes raíces, profundas, que les permiten tener hermosas alas de libertad y creatividad, porque un pueblo que no olvida su cultura, su raíz, su mística, sus colores y sabores, sus sonrisas y sus penas, es un pueblo maravillosamente fuerte y noble y leal y es, por eso, indestructible, y así también entiendo que existan publicaciones que son el orgullo de los lectores porque saben que son rectas y dicen siempre la verdad y no ocultan las traiciones de los políticos ni sus deshonestidades y es por eso que batallando al su lado, al de sus lectores, EL CIUDADANO, avanza en años, y cuando un pueblo logra tener una prensa libre y honesta, sin duda, será difícil que se les vuelvan a engañar y a robar y saquear, los que saben hacer lo suyo con honestidad, no permiten que nadie les engañe ni les robe y conocen el valor y el precio a pagar por gozar de la libertad. No saben cómo les agradezco a los amigos de Acámbaro y Chupícuaro el que me haya dado la enorme oportunidad de saber que no estamos solos sino que tenemos dignos mexicanos por todos lados… gracias a todos.

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