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Enero 03, 2019 20:09 hrs.

Jesús Yáñez Orozco › diarioalmomento.com

Deportes Estados › México Ciudad de México


+En 2004, Javier Zanetti, capitán del cuadro italiano, simpatizó con los rebeldes zapatistas

+Se pactó un juego entre insurgentes chiapanecos y el equipo europeo

+Versiones de que El Subcomantante Marcos jugó en fuerzas básicas del club Monterrey

Ciudad de México, .- Inter de Milán fue una suerte de histórico brazo futbolero mundial del EZLN, luego de que hace 25 años el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, irrumpió la relativa tranquilidad del país, y se levantó en armas en San Cristobal de las Casas, Chiapas –encabezado por el Subcomandante Marcos (ahora Galeano), que exhibiría su pasión por el balompié–. Ese mismo día, 1 de enero de 1994, entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá.

Combates duraron 12 días y dejaron decenas de muertos, la mayoría zapatistas. De acuerdo con las crónicas de entonces, algunos combatieron con armas de palo, principalmente en el municipio de Oconsingo. Tras un alto al fuego se abrió un proceso de diálogo. Aunque ambas partes firmaron en 1996 los acuerdos de San Andrés, los zapatistas interrumpieron el diálogo al no aprobarse una reforma constitucional que garantizara su autonomía.

El levantamiento zapatista tuvo un impacto considerable en algunas partes del orbe y en el mundo del llamado deporte de las patadas no pasó desapercibido.

El 1 de enero de 1994 el EZLN sorprendió al mundo al declarar la guerra al gobierno mexicano. 25 años después de su aparición pública, la principal aportación del levantamiento ha sido obligar al Estado a reconocer que los pueblos indígenas son parte de México. Pasamontañas y balón se convirtieron en parte sus símbolos.

La atención que generó el EZLN tuvo mucho qué ver con el carisma del entonces Subcomandante Marcos, mestizo entre indígenas, convertido en la estrella mediática de la rebelión, según el diario mexicano El Universal.

Los servicios mexicanos de inteligencia, poco después, habían puesto nombre y apellido al encapuchado: Sebastián Guillén Vicente.

Luego del levantamiento, trascendió que Marcos había jugado en las fuerzas inferiores del equipo Monterrey de la Primera División –ahora Liga Mx–. Mas, su entonces presidente, Fernando Arredondo, negó las versiones periodísticas. Debido a su pasión por el balompié sostuvo un intercambio epistolar con el escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor del célebre libro ’Futbol a Sol y Sombra.

Las muestras de apoyo hacia el movimiento llegaron de diversas partes del mundo. En 2004, surgió la amistad entre el Inter de Milán y el EZLN gracias al capitán Javier Zanetti. El histórico jugador argentino convenció a los directivos para apoyar al movimiento.

De acuerdo con la página futbolrebelde.com, en Chiapas hay 39 comunidades indígenas zapatistas o Municipios Autónomos establecidos en cinco regiones, denominadas Caracoles. Son rebeldes y, a la vez, organizadas, atributos de grandes equipos y futbolistas.

El cuadro nerazzurri donó a las comunidades zapatistas cinco mil euros, una ambulancia, playeras, balones y zapatos para jugar futbol, además de una playera del club con el número y nombre del defensor. La relación entre ambas partes se fortaleció después de la donación. Un partido de futbol era el siguiente objetivo.

El Subcomandante Marcos envió una carta al Inter de Milán retándolos a jugar en Chiapas, mas éste duelo nunca se concretó.

’No queremos manchar mucho el historial de Inter con las derrotas que seguro les propinaremos’, decía con ironía un fragmento de la carta que escribió el líder zapatista, en ese entonces, humor que lo caracteriza. Y que, para sus detractores, es impostado.

El ’Pupi’ –seleccionado argentino, retirado en mayo de 2014–, estaba dispuesto a jugarlo. Sin embargo, la postura del Inter nunca fue accesible en relación al juego en suelo mexicano.

’No tengo problema en jugarlo. Estoy dispuesto a ir’, declaró el mítico capitán.

Al preguntar a Zanetti sobre el apoyo al movimiento surgido en las montañas del sureste mexicano, el argentino – con dos Copas Mundiales, dos Copas Confederaciones y cinco Copas América–, respondió:

’Creemos en un mundo mejor, un mundo sin globalización. Enriquecido por las diferencias culturales y costumbres de todos los pueblos. Por eso queremos ayudarles en su lucha por mantener sus raíces e ideales’.

Contra quienes sí jugaron los zapatistas fueron integrantes de la Asociación de Futbolistas Profesionales, encabezados por El Vasco, Javier Aguirre Onaindía, actual director técnico de la selección de Egipto. Aunque Marcos no alineó, el partido se disputó en el Estadio Jesús Martínez Palillo, de la Magdalena Mixhuca, en ciudad de México, inmueble donde se celebra el Gran Premio de México de Fórmula 1.

Dicho encuentro se jugó el 15 de marzo de 1999. Era el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León. Ganaron los ex futbolistas 5-3.

Y como en 1994, el EZLN se rebeló contra el Supremo Gobierno, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien tilda, entre otras cosas, de ’loco’.

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