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Mayo 10, 2019 08:28 hrs.

Alfonso Aya › Mundoejecutivo

Economía Internacional › USA


Pekín lamenta la decisión de Washington de aumentar los aranceles y anunció que tomará medidas de respuesta, así lo manifestó el Ministerio de Comercio del país asiático.

De acuerdo con la información suministrada por el ente, EEUU decidió elevar del 10 al 25% los aranceles impuestos a las exportaciones de artículos chinos, lo que equivaldría a 200.000 millones de dólares.

"Las autoridades de China deploran el aumento de los aranceles a las exportaciones de artículos chinos y se verán obligadas a adoptar contramedidas", dice la declaración.

El vice primer ministro chino, Liu He, se encuentra en Estados Unidos para conversar sobre la resolución de los desacuerdos comerciales entre las dos naciones. Sin embargo, una información publicada en el Registro Federal de EEUU reveló que la Administración Trump aumentará los aranceles en productos chinos por un valor de 200.000 millones de dólares a partir del 10 de mayo.
El ministerio también expresó la esperanza de que los funcionarios estadounidenses y chinos puedan resolver los desacuerdos existentes mediante la cooperación y las consultas en el curso de las conversaciones en curso en Washington, D.C.

El 5 de mayo, Trump anunció su intención de elevar a partir del 10 de mayo los aranceles impuestos a las importaciones de algunos artículos chinos del 10 al 25 por ciento.

Desde el año pasado EEUU y China, primera y segunda economías del mundo, respectivamente, continúan implicados en una guerra comercial a gran escala.
En junio de 2018 Washington amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a productos chinos por valor de 50.000 millones de dólares con el fin de reducir el déficit comercial.

Ambos países se han impuesto desde entonces varias baterías de aranceles recíprocos: mientras EEUU tarifó las mercancías chinas por un valor total de 250.000 millones de dólares, China respondió con aranceles que afectaron los productos norteamericanos valorados en 110.000 millones de dólares.

En diciembre de 2018, los presidentes de las dos naciones acordaron una tregua en la guerra comercial y decidieron abstenerse de subir más las tarifas mientras continúen negociaciones chino-estadounidenses.

El As chino bajo la manga
"Los aranceles solo serán una medida de proteccionismo, y la capacidad de la economía china para hacer frente a los aumentos ha quedado más que demostrada en el pasado. Sin embargo, si los aranceles se convierten en una barrera al comercio en lugar de en un instrumento comercial equilibrante, seremos testigos de la nueva era de las guerras comerciales, y con consecuencias sin precedentes", advierte Christopher Bovis es doctor en Ciencias Jurídicas y profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Hull (Reino Unido)

Las guerras comerciales que se basan en la subida de aranceles, explica, se quiera o no influyen negativamente en los precios de bienes y servicios. A la larga, el proteccionismo, dice, es "una amenaza para los consumidores" y "perjudica negativamente los efectos positivos de la globalización".

Bovis cree que los aranceles no son una forma justificable de proteger la economía de un país en las relaciones internacionales modernas, por lo que son "herramientas antiguas".

"Vivimos en la época de las cero tarifas entre bloques comerciales", reivindica.

Las tarifas pueden influir a corto plazo y positivamente en la economía de un país, pero a medio y a largo plazo las perspectivas no son nada halagüeñas: las naciones se aíslan y pierden competitividad. Una cosa la tiene clara: "el consumidor es quien siempre sale perdiendo".

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