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Mayo 27, 2019 21:18 hrs.

Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Entretenimiento Nacional › México Ciudad de México


’Algunos cronistas e historiadores han aportado datos más concretos, otros la enfrascaron para señalar sólo hipótesis. Pero nosotros consideramos, sin pretender una verdad absoluta, que lo más creíble es lo que legaron el soldado¬-cronista Bernal Díaz del Castillo y el fraile Bartolomé de Olmedo, porque ambos personajes convivieron varios años con Hernán Cortés y Malinalli, Marina o la Malinche’.
Así nos lo dice don Virgilio Adrián Arias Ramírez, secretario general del Club Primera Plana, en el libro que acaba de presentar sobre La Malinche.
Nacido en Villaflores, Chiapas, profesor normalista, licenciado en periodismo, en economía, maestro en administración pública y vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, nos platica de su trabajo. Nos lo sinteriza.
Hay personajes que no pierden actualidad y por lo mismo, son objeto de estudio o conversación.
Si consideramos que la historia no es un romanticismo, sino una realidad.
Y que los fenómenos sociológicos son sumamente complejos y dan como consecuencia de diversas variables, este trabajo pretende abordar con la imparcialidad posible, cuestiones puramente históricas, porque existen grandes huecos en la personalidad de Malinalli Tenépal emblemática mujer mexicana de origen zoque.
Algunos sacerdotes y obispos, escribieron que fue la ’leyenda de una india y esclava’ que regalaron a los conquistadores para hacer tortillas y oficios menores.
Enaltecida por ser la primera mujer de América, bautizada por fray Bartolomé de Olmedo.
Y desprestigiada, el lado más ’negativo’ porque fue amante de Hernán Cortés.
En todo caso hubiera sido documentar que fue mancillada por él, cuando su pareja Alonso Fernández Portocarrero es mandado a España con obsequios para el rey en aquel viaje sin retorno.
Cortés, al tener un hijo con ella (Martín), la regala como cualquier objeto al también soldado Juan Jaramillo.
Hay narraciones hechas por algunos novelistas que hurtan su figura para destacar con cierto morbo, que era una mujer de origen desconocido, que junto con otras diecinueve doncellas fue regalada a Cortés para servir como esclava, para lo que se ofreciera.
Que no se sabe dónde ni cuándo murió, nada dicen de sus valiosos apoyos aportados a Cortés, para que pudiera atravesar el territorio hoy llama¬do México y conquistar la gran Tenochtitlán capital del imperio azteca o mexica.
No se debe confundir un hecho de historia documentada, con una metamorfosis de leyenda novelesca.
Mañana otros historiadores, abundan sobre el tema.
craveloygalindo@gmail.com

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