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Noviembre 11, 2019 15:30 hrs.

José García Sánchez › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Pareciera que en las últimas semanas basta con cambiar de color de bandera para alcanzar la ansiada impunidad que algunos líderes sindicales creían no seguir haciendo propia.

El sempiterno líder de los ferrocarrileros Víctor Flores, a punto de ser investigado por el manejo ilícito de más de mil 500 millones de pesos, se adelanta a hacer una declaración en favor de la Cuarta transformación: Los sindicatos en México ’deben ser el vehículo y no el obstáculo’ para la consolidación de la reforma laboral aprobada recientemente, y transitar de la mejor manera por la transformación que impulsa el actual gobierno, acompañados de una fortalecida democracia sindical. El recuento de presuntos delitos cometidos por el líder del gremio por más de 24 años quedó consignado en un documento de 17 hojas que presentaron 66 trabajadores ante la Fiscalía General de la República.

Otro que se oculta en los entretelones de la estructura administrativa de Petróleos Mexicanos es Carlos Romero Deschamps, cuyos tentáculos siguen firmes en los más altos niveles de la empresa. De ahí que El ex líder sindical ande libre a pesar de las toneladas de dinero que desvió hacia sus bolsillos.

Cree que con dejar el membrete que le sirvió de puente a la impunidad del lado del gobierno actual, todo se le va a perdonar.

Pareciera que desde el propio director general de la empresa, sigue trabajando para él. Así lo demuestran sus hechos sobre el curso que lleva a Pemex, desconoce a los sindicatos democráticos y apapacha a lo más arcaico del sindicalismo, por si fuera poco renueva las fichas a personajes que se retiraron desde hace años para darle espacios de poder, tanto en la parte administrativa como en el vacilante sindicato que heredó Manuel Limón Hernández, tesorero de Deschamps durante el periodo 2007 a 2018. Fiel servidor de su líder que creyó vitalicio, ahora investigado por la Fiscalía General de la República, como tesorero del STPRM desde el año 2007 hasta 2018. Desde el 9 de octubre de 2018, Limón forma parte de las comisiones de Energía y Trabajo y Previsión Social, en la Cámara de Diputados como legislador priista.

Pero no es el único que forma parte de la banda del prófugo líder, hay muchos que cobran sin hacer nada, sólo informan a su gran líder sobre los pormenores dela producción, las fianzas, la contabilidad, las ventas, los consumos, las ventas y las compras de Pemex.

Estos personajes sumados a amigos y familiares de Deschamps siguen ahí, trabajan para él y no para la empresa y continúa impunemente a pesar de estar identificados. Hay decenas de aviadores con muy ayos salarios. Sus tareas no tienen nada de productivas, simplemente pasan de ser pistoleros del ex líder con plazas de 70 mil pesos mensuales, por sólo esforzarse en denunciar a los compañeros que apoyan otras instancias gremiales.

Son muy fáciles de detectar, basta con echar una mirada a la nómica, porque no sólo están en la parte sindical sino en la administrativa donde no debería tener influencia el ex líder, sin embargo, pareciera tener más fuerza que el propio director general todavía en estos días.

Esto no sería posible sin la complicidad el propio Octavio Romero Oropeza, quien cree que sus actos no dejan ver sus complicidades e ineficiencias. Si la esperanza financiera de la Cuarta Transformación es Pemex, habrá que hacer cambios drásticos y profundos. Empezar desde el escalón más alto.

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