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Agosto 29, 2019 03:13 hrs.

Emmanuel Ameth › Emmanuel Ameth Noticias

Política Nacional › México Hidalgo


Había tensión en el Congreso de Hidalgo. Luego de haber sesionado durante 9 horas y de haber conseguido ciertos avances en las negociaciones, el pleno del Congreso, la máxima autoridad del mismo, optó por echar al bote de basura las propuestas de los legisladores plurinominales, una oposición que es poco más que chiquillada y ello gracias a las facilidades del sistema electoral.

El diputado morenista por mayoría Jorge Mayorga se encontraba sentado junto al plurinominal Asael Hernández del PAN; al principio, bromeaban, se daban palmadas y chacoteaban ante los distintos reclamos que hubo en la segunda sesión extraordinaria del Congreso de Hidalgo derivado del mayoriteo de los morenistas, que alcanzaron 17 de 18 puestos competidos en la legislatura, contra los plurinominales que argumentaron violaciones en el proceso legislativo.



Todo era miel sobre hojuelas hasta que Asael Hernández hizo uso de la voz cuando le tocaba sólo emitir su voto; dijo a los asistentes que se oponían a que monopolizara el micrófono que se callaran, pues este iba a hablar, quisieran o no.

No hubo muchos argumentos en su discurso, que nadie pudo escuchar, sin embargo, Jorge Mayorga intentó tomar el micrófono de la mesa, mismo al que se aferró Asael. Al no cumplir su cometido, intentó quitarle el micrófono inalámbrico que se iban pasando para emitir su voto, lo que provocó la molestia del panista, quien amagó con golpearlo.

Fue allí cuando Jorge Mayorga, envalentonado, sacó el pecho para encarar a Asael, frotándose ambos los abdómenes. A Jorge “lo jalaron” de atrás y Asael aprovechó para señalarle poniendo el índice en su cara, lo que molestó al morenista y este reaccionó bajando la mano del panista; se repitió tres veces.

A punto estuvo de verse una pelea que rememora la serie de Malcolm el de en medio, cuando Abe Kenarban y Greg “se iban a matar”.

Como si no fuese lo suficientemente cómico se escuchaban los gritos de la también morenista Corina -la del mechón rojo- que gritaba “No, Jorge, Noooo…. Jorge… Nooo”, repitiendo la frase un par de veces aunque en orden distinto.

Al final sólo fueron manitas calientes, un juego de manos que no pasó a mayores pero que evidenció también la falta de seguridad del Congreso: solovinos salieron de la nada a echar montón hasta que Mayka Ortega, plurinominal del PRI, preguntó por la identidad de los ¿invitados? mismos que se retiraron al verse evidenciados.

María Luisa Pérez, otra plurinominal, también quería hacer uso de la voz a la hora de emitir votaciones y el presidente de la mesa directiva solamente le decía "Señora, señora (Ya siéntese señora)... respete".

Y de allí nada. La emoción se acabó y Morena mayoriteó a la oposición que alegaba violaciones al proceso legislativo y que quería mayores recursos para los partidos, para los que representan. Aparentemente, los morenistas les dieron el avión en una discusión previa de alrededor de 9 horas y a la hora de votar los minimizaron. Así es la política hidalguense, donde lo mismo porros se apersonan en el recinto que los diputados hacen desmanes sin ellos.

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