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Diciembre 30, 2019 13:55 hrs.

Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Entretenimiento Nacional › México Ciudad de México


El 29 de diciembre de 1859 nació Venustiano Carranza, presidente de México y promulgador de la Constitución de 1917.
Y la madrugada del 21 de mayo de 1920, mientras dormía, el presidente Carranza fue asesinado en Tlaxcalantongo por las tropas de Rodolfo Herrero.
Este día es de fiesta solemne para la nación. La bandera deberá izarse a toda asta.
Nos lo recuerda la Secretaría de Gobernación a través del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México en del Diario Oficial de la Federación.
Nosotros aprovechamos para dar a conocer la historia de este prócer, desde su nacimiento.
En 1859 Venustiano Carranza, el líder triunfante de la Revolución, estadista y presidente de México, nació en Cuatro Ciénegas, Coahuila el 29 de diciembre de 1859.
Tuvo una larga y destacada carrera política.
Entre 1887 y 1911 fue presidente municipal de su pueblo natal, diputado local y federal, senador y gobernador interino de Coahuila. En 1908 y 1909 apoyó el movimiento reyista, que se oponía al grupo de los ’científicos’ y buscaba llevar a Bernardo Reyes a la vicepresidencia de la República.
Ante la negativa de Reyes a encabezar ese movimiento, muchos de sus seguidores, entre ellos Venustiano Carranza, se sumaron al movimiento maderista en busca de transformar el sistema político porfirista mediante el sufragio libre.
Cuando triunfó la revolución encabezada por Francisco I. Madero, en mayo de 1911, Carranza ocupó la gubernatura de Coahuila.
Tras el derrocamiento y asesinato del presidente Madero, en febrero de 1913, Carranza fue el único gobernador que desconoció al régimen de Victoriano Huerta.
El 26 de marzo de 1913, los jefes revolucionarios de Coahuila que secundaban a Carranza, promulgaron el Plan de Guadalupe, en el que llamaban al pueblo a rebelarse contra el régimen dictatorial de Huerta y designaban a Carranza como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.
El movimiento constitucionalista se extendió y derrotó al ejército federal con sonadas victorias militares, que obligaron a Huerta a dimitir y abandonar el país en julio de 1914.
Después del triunfo sobre Huerta, las corrientes revolucionarias triunfadoras, la constitucionalista, la villista y la zapatista, buscaron unificar la revolución en la Soberana Convención.
Sin embargo, ese intento fracasó.
La Convención se fracturó y se produjo la guerra civil entre las fuerzas convencionistas, sostenidas por la alianza entre Villa y Zapata, y el constitucionalismo encabezado por Carranza.
En 1915 los constitucionalistas vencieron a las fuerzas de la Convención. Carranza pudo avanzar en pacificar el país y se hizo cargo del Poder Ejecutivo de la República.
En septiembre de 1916 Carranza lanzó la convocatoria para formar un congreso constituyente encargado de promulgar una nueva Carta Magna, en la que quedaran plasmados los principales objetivos de la Revolución.
El 5 de febrero de 1917 fue promulgada la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución más avanzada de su época, que incorporó como derechos constitucionales las principales demandas populares.
En mayo de ese año Carranza tomó posesión de la presidencia de la República.
Sus objetivos eran la pacificación del país, el desarrollo económico y la justicia social.
En 1920, de cara a las elecciones presidenciales, Carranza trató de cerrarle el paso a la candidatura de Álvaro Obregón y buscó que lo sucediera en la presidencia un civil.
Sin embargo, la candidatura de Obregón tomó gran fuerza y, en ese contexto, surgió en Sonora el movimiento de Agua Prieta, en el que el gobierno sonorense y los jefes revolucionarios de esa entidad desconocieron al gobierno de Carranza.
La rebelión ―dirigida por Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta ― tuvo el apoyo de la mayor parte de los jefes del ejército y se extendió por todo el país.
Carranza al buscar enfrentarla se quedó prácticamente sólo, por lo que buscó dirigirse a Veracruz.
En el trayecto, el tren que lo transportaba sufrió un atentado, por lo que tuvo que internarse en la sierra poblana.
La madrugada del 21 de mayo de 1920, mientras dormía, el presidente Carranza fue asesinado en Tlaxcalantongo por las tropas de Rodolfo Herrero.
Contra toda historia de nuestros caudillos, llena de traiciones, sangre y llanto, esperamos que el actual huésped de Palacio Nacional, despeje tal panorama y nos cumpla la esperanza de 127 millones de mexicanos:
Tranquilidad y la paz.
craveloygalindo@gmail.com

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