El Criptex


La sombra de Gerardo Sosa Castelán y el relevo de Omar Fayad

| Eduardo Medécigo | Desde Líderes Políticos
El Criptex

Temas clave / Hidalgo

Política

Marzo 27, 2019 13:37 hrs.
Política Nacional › México Hidalgo
Eduardo Medécigo › Líderes Políticos

2,270 vistas

Una de las reglas básicas del poder político es que cuando se inicia una lucha frontal contra un enemigo poderoso, ésta debe terminar con la aniquilación por completo de su enemigo, de lo contrario, el enemigo se recuperará y seguramente buscará venganza.
El orquestado ataque al polémico y poderoso político hidalguense Gerardo Sosa Castelán seguramente tendrá repercusiones a corto, mediano y largo plazo para todas las partes involucradas de manera directa e indirecta.
Un político como Sosa Castelán sin duda debe conocer la frase de Benjamín Franklin ’El sabio consigue más ventajas de sus enemigos, que el necio por sus amigos’ y a lo largo de los años aprendió que los enemigos ocasionan muchas pérdidas y daños, pero también aportan importantes beneficios.
El ex rector de la UAEH cuenta con toda clase de enemigos, internos y externos, de arriba y de abajo y ha aprendido a usarlos en su propio beneficio; de él se han escrito libros e infinidad de artículos en su mayoría de manera negativa y estoy seguro de que es más lo que no sabemos de dicho personaje, que todo lo que se ha publicado.
Nuevos actores, viejas revanchas.
Bajo este escenario aparece un nuevo actor para muchos, pero viejo conocido por Gerardo Sosa, se trata de Arturo Herrera Gutiérrez, hidalguense y actual subsecretario de ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; es hijo de Arturo Herrera Cabañas quien fuera un importante historiador y promotor de la cultura hidalguense y de Eugenia Gutiérrez Mejía ex aspirante al senado de la república por MORENA.
Herrera Gutiérrez goza de la confianza del primer morenista del país, colocado en una posición clave dentro del gobierno federal, ahora apunta sus objetivos políticos al Estado de Hidalgo, y aprovechando la coyuntura y una añeja rivalidad de familia con Gerardo Sosa, investiga las cuentas de la UAEH bajo el supuesto delito de lavado de dinero. El ahora subsecretario federal, tiene la oportunidad histórica de posicionarse en el contexto político del Estado con la bandera del ataque a la corrupción, pero para ello debe llevar a buen puerto las investigaciones mencionadas y demostrar con toda claridad si existe culpabilidad de Sosa Castelán ya que, de no ser así, perderá una oportunidad de oro para aparecer en la boleta electoral y reposicionará a su viejo enemigo.
Por otra parte, para nadie es desconocido el frontal conflicto que tiene el gobernador Fayad con el grupo universidad, desde antes de la llegada de la fracción ’morenista’ que representa los intereses de Sosa Castelán, dio inicio el enfrentamiento que hasta la fecha sigue midiendo fuerzas sin tener un vencedor.
Durante este proceso, Gerardo Sosa ya perdió mucho más de lo que puede llegar a ganar, sin embargo, su historia nos muestra que no esta acostumbrado a ceder y tras sufrir una dura perdida familiar, en una carta abierta responsabiliza al gobierno del estado sobre la terrible inseguridad que estamos viviendo, mencionando además que ’…seguirá en la lucha para ofrecer mejores oportunidades de bienestar a la gente, especialmente a las generaciones jóvenes…’ y en éste contexto debemos tener presente que la UAEH cuenta con más de 30 mil alumnos, mas el personal docente y administrativo que se encuentra repartido en casi todo el Estado de Hidalgo; toda una estructura e infraestructura con la que ya quisieran contar los partidos políticos y el propio gobierno del Estado. Para quienes le entiendan al noble pero peligroso oficio de la política podrá haber notado que dicha estructura ya se encuentra operando en todos los rincones de Hidalgo con un solo objetivo.
Pero en su enfrentamiento con el grupo universidad, el gobernante en turno y sus colaboradores están cometiendo varios errores; en principio potencializaron el poder de su enemigo; le están dando herramientas para recomponer su estrategia y fragmentarla a su conveniencia; sin duda alguna le regalaron la agenda y la audiencia nacional para poder defenderse y mostrar su bandera política resaltando los logros a los que a llevado a la máxima casa de estudios en materia de infraestructura y de formación intelectual; lo están obligando a replantear su estrategia y a buscar sus puntos débiles; lo están llevando a utilizar su punto más fuerte que es la UAEH; y pusieron las reglas del juego sobre la mesa antes de tiempo. .
Pero un enemigo es la razón por la que se emprende una acción y en política los errores se pagan y el efecto bumerang sin duda cobrará vida si no llegan a exterminar por completo a su enemigo.
Por otra parte, la debilidad en la gobernabilidad que atravesamos, formaliza la presencia de otros actores políticos que resultan beneficiados en éste proceso adelantado de sucesión, algunos gozan de plena legitimidad como es el caso del Senador de la República Julio Menchaca Salazar, quien poco a poco va ganando terreno y se empieza a posicionar en busca de la candidatura por MORENA, de donde seguramente saldrán nuevos aspirantes como es el caso de Arturo Herrera Gutiérrez, subsecretario de ingresos de Hacienda, así como el Super Delegado Federal Abraham Mendoza Zenteno quien tiene en sus manos el poder supremo de concentrar y controlar todos los programas sociales de la federación. Pero sin duda alguna en MORENA les urge resolver quien ocupará la dirigencia estatal de su partido, donde, por cierto, al parecer están pesando más los compromisos con Manlio Fabio Beltrones.
En el PRI se quedaron sin rumbo y sin liderazgo, por lo que seguramente veremos el regreso de los viejos políticos olvidados por el gobierno en turno a quienes obligadamente pedirán auxilio para sacar el barco a flote en las próximas elecciones municipales ya que de ello dependerá ya no la retención de la primera magistratura, sino su permanencia en el juego político como segunda o tercera fuerza electoral.
Mientras que, en el PAN y el resto de los partidos, el panorama no es muy alentador y será motivo de análisis en próximas columnas.
Con todo y qué Gerardo Sosa Castelán comprara las candidaturas o no, si se deja encendida una sola brasa, por muy pequeña que sea, se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un feroz incendio.

Eduardo Medécigo Rubio
Conferencista, analista político y director general de TREX
www.trexconsultoriapolitica.com
Twitter: @EduardoMedecigo

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor