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Septiembre 19, 2019 12:25 hrs.

José García Sánchez › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Las altas autoridades electorales, que parecían estar ocupadas en el mundo de la abstracción, concentradas en el mundo de las ideas, ahora resulta que su reino también es de este mundo y no estuvieron al margen de la línea administrativa del pasado. Al contrario, pareciera que la adoptaron como propia.


Apareció recientemente el estado que guardan los vehículos del instituto en una supervisión del año pasado. Lorenzo Córdova, el consejero presidente, ostenta este cargo desde abril de 2014. No es fácil desaparecer 320 vehículos, además otros 44 son identificados físicamente, pero carecen de registro en el Sistema de Administración del INE.


También se halló que 208 resguardos vehiculares no están a nombre de los titulares de unidades responsables y de 13 automotores más no se acreditó el resguardo correspondiente.


En 81 de 95 casos de vehículos enajenados se siguió pagando la póliza de cobertura amplia, a pesar de que fueron autorizados en el Programa Anual de Desincorporación de Bienes Muebles y de Consumo 2018; y en nueve casos de vehículos siniestrados, no se ha obtenido la indemnización correspondiente.


El informe del OIC halló varios casos en los que el INE, sin justificación, contrata servicios de terceros para desempeñar tareas para las que sí se encuentra capacitado o con personal suficiente. Seis áreas del INE, del rubro de Asesorías, Estudios e Investigaciones, pagaron 9.9 millones de pesos en 15 contratos por trabajo que debería realizar el personal del instituto.


La Dirección Ejecutiva de Servicio Profesional Electoral contrató la generación de instrumentos de evaluación de competencias, existen al menos cinco puestos en el INE dedicados a esa labor. En esta dirección general hay una serie de anomalías que se cubren en nombre de la democracia y el servicio civil de carrera que deberían investigarse a fondo.


Por otro lado, las actividades de ’valoración de cajas’ la Unidad Técnica de Transparencia contrató el servicio, pero en su estructura hay cuatro puestos vinculados a hacer ese trabajo.


La Dirección de Comunicación Social contrató servicios relacionados con comunicación institucional, pero cuatro de sus puestos tienen 31 funciones vinculadas.


En fin, el INE tiene mucho qué aclarar respecto a sus responsabilidades internas. Si la cuentas de sus resguardos no les salen, menos podrán contar correctamente los votos en las próximas elecciones. Será necesario investigar estas anomalías y castigar a los responsables. Y una vez que se haya actuado conforme a la ley, impulsar una reforma electoral que le urge a la democracia mexicana para que vuelva a tener buena salud.

Una reforma electoral equivaldría a extirpar un tumor maligno a un organismo. Al respecto el propio Lorenzo Córdova aseguró que no es necesaria; incluso advierte que, si los legisladores de Morena, insisten, irían a contrasentido del proceso democrático de los últimos años.


La resistencia al cambio, la negación del presente de los consejeros que viven bien con leyes de un régimen corrupto, pareciera sentarles bien a los integrantes de la cúpula del INE. La credibilidad del INE es relativa, para algunos segmentos de la población es negativa, a pesar de que ésta es una de las condiciones que le dieron origen como autoridad electoral.


Hay consejeros electorales que no esconden su origen o preferencia por algún partido político y lo defienden abiertamente, cuando deben ser más discretos a la hora de apoyar las propuestas de los representantes partidistas ante el instituto.


Tan urgente es la aclaración de las anomalías que suman decenas de millones de pesos como una reforma que permita, por fin elecciones transparentes y justas.

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