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Enero 09, 2019 13:01 hrs.

José García Sánchez › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Ningún esfuerzo o sacrificio será lo suficientemente grande como para rebasar la investigación y posterior castigo a los culpables del saqueo a Pemex y a los mexicanos. Aunque el presidente de la Comisión de Economía, del Senador, el panista Gustavo Madero, a quien se chamaqueara Ricardo Anaya al quitarlo de la presidencia nacional de ese partido, asegure que el costo del método no puede ser mayor que el resultado que se pretende obtener y la afectación a los ciudadanos debe evitarse.

Es decir, que para este señor es preferible que sigan el saqueo ante la posibilidad de que haya restricción en la adquisición de combustible una semana, cuando mucho.

Esto suena más a complicidad que a preocupación por la sociedad, cuyos intereses debe defender.

Los panistas han extraviado el rumbo de su partido y de ellos mismos ante la urgencia de descalificar todo lo que haga o deje de hacer el nuevo gobierno.

La declaración de Gustavo Madero, se convierte en un llamado a que todo siga igual, a que el huachicoleo continúe, porque si la gravedad del asunto radica en las condiciones para atrapar a los delincuentes y conocer los montos y operatividad de este robo de combustible y no en la persecución del delito, quiere decir que en PAN, junto con su senador apoyan el huachicoleo.

Los panistas últimamente se han visto identificados con personajes no muy claros de la política nacional, no hace mucho el líder nacional de ese partido, aseguró que el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, quien muriera en un accidente aéreo, junto con su esposa, era un buscador dela perfección, cuando habrá que preguntarles a los poblanos sobre los actos de represión que ordenó el ex senador panista, donde se golpeó, encarceló y desapareció a gran cantidad de poblanos que no estaban de acuerdo con su forma de gobernar.

Identificarse con el agresor es un mecanismo de defensa del psicoanálisis, descubierto por la hija de Sigmund Freud, Ana, intenta revivir lo vivido como víctima para imponérselo a otro, que a su vez será la víctima de la víctima. Esto puede interpretarse de muchas maneras, pero ninguna halagadora para los panistas.

El huachicoleo tiene muchos años de practicarse y no puede lograrse sin la complicidad en el interior de las oficinas de Pemex, pero, sobre todo con la anuencia o complicidad de las más altas autoridades del país. Y el PAN estuvo 12 años con la Presidencia de la República, pero nunca movió un dedo para acabar con este robo contra todos los mexicanos. Ahora Madero quiere ponderar las molestias de una pesquisa policiaca a un desabasto que su partido contribuyó a intensificar llamando a las compras de pánico.

Puede hacerse una revisión en los medios de las declaraciones de su líder nacional, quien insistió hasta el cansancio en que habría desbasto del combustible.

Pero también esta maldición afecta a los ex panistas, como Felipe Calderón, quien seguramente en una crisis de abstinencia quiere que se reconozca que existe un error en la estrategia de combate al robo de hidrocarburos que ha ocasionado desabasto en al menos seis estados del país.

La oposición partidista en México, perdió la brújula y sólo se daña a sí misma, también a la democracia, desde luego con la ayuda de los medios que se fortalecieron económicamente gracias a los apoyos de los gobiernos priístas y panistas, que a pesar de que conocían que existía el huachicoleo, consideran que es más grave su investigación y erradicación que el delito en sí. Ni el desabasto es para siempre ni el delito puede durar toda la vida, aunque haya delincuentes de cuello blanco, del PRI y del PAN, que merezcan por este delito cadena perpetua.

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