Catón

Espíritus. Y espiritistas

Armando Fuentes Aguirre

Espíritus. Y espiritistas

Temas clave / Periodismo

Periodismo

Octubre 29, 2018 23:09 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Armando Fuentes Aguirre › guerrerohabla.com

7,935 vistas

Cuando he estado en París con amigos les he dicho:

-Los voy a llevar a un sitio que, estoy seguro, no conocen.

Algunos de esos amigos han estado seis, siete veces en la capital francesa, y sin embargo suele suceder que ninguno ha estado en el lugar que digo. Ese sitio que digo, hermoso y poco visitado, es el cementerio del Pére Lachaise.

Antes era un poco difícil llegar a él. Había que ir en taxi, o tomar el tren. Ahora el Metro te deja en la puerta misma del panteón. ¿Panteón? No lo parece. Es un hermoso bosque, un jardín bien cuidado. Ahí yacen los restos de grandes hombres y mujeres, desde Abelardo y Eloísa, infortunados amantes medievales, hasta Jim Morrison, ídolo del rock. También están ahí Chopin, Rossini y Meyerbeer, entre los músicos; Wilde y Daudet entre los escritores; y personajes tan disímiles como Sarah Bernhardt, la actriz, y Gay-Lussac, el químico.

Una de las tumbas más visitadas es la de Allan Kardec. A este señor se le considera padre del espiritismo, doctrina que para muchos es una religión, y para otros una doctrina científica. Madero, por ejemplo, fue espiritista. Por eso lo atacaron los católicos. Desde luego entre los creyentes del espiritismo se han infiltrado muchos charlatanes. El Padre Heredia, jesuita, dedicó su vida a desenmascarar a esos falsarios y a probar que eran truco las mesas que se movían, las espectrales luces que iluminaban las habitaciones, las voces de ultratumba que se oían... Dios haya premiado esa labor del sacerdote-detective.

Yo, más crédulo que él, asumo la cautelosa posición de aquel a quien le preguntaban:

-¿Crees en Dios?

-Sí -respondía el individuo-. Por si las dudas.

Don Abundio el del Potrero dice:

-Yo no creo en las brujas. Pero de que existen, existen.

Shakespeare expresó a su manera esa misma prudente actitud cuando escribió: ’Hay más cosas en el cielo y en la tierra que las que jamás alcanzaron a soñar todas tus filosofías’.

De vez en cuando los periódicos publican cosas interesantes. La agencia France Press envió hace tiempo un despacho que algunos diarios publicaron como curiosidad, pero que a mi entender revestía la mayor importancia. Ya se sabe que en una Cámara de Diputados puede suceder cualquier cosa, hasta que los diputados trabajen. Pero lo que pasó en la de Brasilia supera todo cálculo. Es de saberse que en Brasil el espiritismo tiene un gran número de prosélitos. El espiritismo es considerado religión, como el catolicismo, el protestantismo y los demás numerosos -ismos. Por tal motivo en Brasilia se llevó a cabo una sesión especial de la Cámara para conmemorar el segundo centenario del nacimiento de Kardec.

Uno de los diputados estaba pronunciando el discurso oficial cuando de pronto cayó en trance. Entró en un profundo sueño, su voz cambió radicalmente y empezó a hablar en francés, lengua que no conocía. Las palabras que dijo fueron de agradecimiento. Los diputados, mudos -jamás lo habían estado-, consideraron que estaban oyendo la voz del padre del espiritismo, que desde el más allá les daba las más cumplidas gracias por el homenaje que le rendían.

Es cierto: hay cosas imposibles que sin embargo suceden.

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor