En las Nubes

Estar en el paraíso

Carlos Ravelo Galindo

Estar en el paraíso

Temas clave / Opinión

Entretenimiento

Marzo 20, 2019 22:33 hrs.
Entretenimiento Nacional › México Ciudad de México
Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

2,153 vistas

El señor de Palacio Nacional, en sus cien días. A quién ha metido preso, nos preguntan.
Pavimenta el camino, para actuar en consecuencia.
Y no incurrir en despropósitos como don Miguel con Jorge Díaz Serrano. Carlos con La Quina. Ernesto con Raúl. O Enrique con la Maestra.
Fueron prisioneros políticos, sin pruebas de culpabilidad. Y puestos en libertad con usted dispense.
Hoy obtiene pruebas irrebatibles de sus tropelías. Con ellas, en su momento, presentar a los culpables sin duda de su corrupción. Y decomisar lo robado para beneficiar a la gente que despojaron, a traces de sus cargos públicos o privados.
Y, estamos ciertos que falta muy poco.
Vayamos ahora de la mano de nuestra amiga Rosa María Campos, poeta, periodista y escritora a visitar el paraíso con su verso.
Como la seda y la porcelana, terso.
Casi casi, como se ha puesto de moda la llamada utopía mexicana, por llegar.
Divino tesoro.
Haz sólo lo que amas y serás feliz. Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".
Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a toda tu familia, a todo el barrio.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar del frio y las flores de la primavera, el chocolate, la baguette francesa, de los tacos, el mar de Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre infinitas maravillas.
Me desperté una mañana. Me miré al espejo... y noté que tenía solamente tres cabellos en la cabeza. Caray, me dije, hoy me voy a hacer una trenza... Así lo hice y pase un día maravilloso.
Al día siguiente desperté me vi al espejo. Y solamente tenía dos cabellos. ’Hmmm’ me peinaré de ralla en medio... Así lo hice y pasé un día grandioso.
Otra vez desperté, corrí al espejo y me di cuenta que no me quedaba ni un solo cabello en la cabeza. Guauuu: ¡Qué rico ya no tendré que peinarme!
Nos dice también la veracruzana, madre de periodistas que ’Un corazón alegre es la mejor medicina’.

’Si en vez de ceños fruncido, mis queridos amigos mayorcitos, optan por la risa saludable, visitarían al médico solo de vez en cuando, incluso los hospitales perderían para ustedes su razón de ser.
Esto lo escribió el doctor Arthur Levy, sicoanalista que exaltaba los beneficios de risa tanto para la mente y como para el cuerpo. El científico en sus conferencias sobre la salud de la risa terminaba su charla con la siguiente frase del Rey Salomón:
’Un corazón alegre es la mejor medicina’.
Por su parte, otro siquiatra Pierre Vachete, inspirado en este apotegma salomónico, organizaba sesiones de risa para enfermos terminales, en Instituto de Sicología de París. En estas sesiones, que durarían más de diez años con magníficos resultados, los pacientes eran estimulados a reír escuchando grabaciones de risa.
También, los integrantes del Comité de Educación de la Sociedad Médica de Illinois, consideraban la risa para mejorar la salud mental, física y prolongar la vida, ya que posee un rápido y profundo efecto sanador sobre casi todos los órganos y muy especialmente sobre las glándulas endocrinas y el sistema nervioso.
Sobre la risa, se dice que beneficia al estómago, hígado, páncreas, bazo e intestinos pues la risa aumenta las secreciones de los jugos digestivos, además la risa ejerce un buen efecto sobre la circulación aumentando la tensión arterial en la hipotensión y descendiéndola en la hipertensión.
En fin, la risa parece ser el remedio idóneo para fortalecer cuerpo y espíritu, por ello Voltaire escribió que la risa contiene un elemento de alegría totalmente compatible con la salud e incompatible con los malos humores causantes de todas nuestras enfermedades.
craveloyglindo@gmail.com


Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor