’Estos mandatos son vuestra sabiduría’


Es vivir con gozo el amor que Dios.

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 ’Estos mandatos son vuestra sabiduría’

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Septiembre 01, 2018 22:12 hrs.
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XXII Domingo ordinario
2 de septiembre 2018

Primera lectura

ESCUCHA LOS MANDATOS Y PRECEPTOS QUE TE ENSEÑO
Dt 4, 1-2. 6-8
En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: "Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de tus padres, te va a dar.

No añadirán nada ni quitarán nada a lo que les mando: Cumplan los mandamientos del Señor que yo les enseño, como me ordena el Señor, mi Dios. Guárdenlos y cúmplanlos porque ellos son la sabiduría y la prudencia de ustedes a los ojos de los pueblos. Cuando tengan noticias de todos estos preceptos, los pueblos se dirán: ’En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y prudente’.

Porque, ¿cuál otra nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta ley que ahora les doy?’’.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
¿QUIÉN SERÁ GRATO A TUS OJOS, SEÑOR?
Salmo 14, 2-3a. 3bc-4ab. 5
R. (1a) ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente
y obra con justicia;
el que es sincero en sus palabras
y con su lengua a nadie desprestigia.
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
Quien no hace mal al prójimo
ni difama al vecino;
quien no ve con aprecio a los malvados
pero honra a quienes temen al Altísimo.
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
Quien presta sin usura
y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes,
ése será agradable
a los ojos de Dios eternamente.
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?

Segunda lectura
ACEPTEN DÓCILMENTE LA PALABRA QUE HA SIDO SEMBRADA EN USTEDES Y ES CAPAZ DE SALVARLOS.
Sant1, 17-18. 21b-22. 27

Hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su propia voluntad nos engendró por medio del Evangelio para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.

Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.


Aclamación antes del Evangelio
Sant 1, 18
R. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad, el Padre nos engendró
por medio del Evangelio,
para que fuéramos, en cierto modo,
primicias de sus creaturas.
R. Aleluya.

EVANGELIO

ES VIVIR CON GOZO EL AMOR QUE DIOS HA PUESTO EN NUESTROS CORAZONES.

Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?" (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).

Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".

Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre".
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Comentario al Evangelio
Fernando Torres cmf

SER CRISTIANO, ¿ES UN DEBER?

Dicen que las sociedades y grupos humanos crean tradiciones cuando se sienten felices. Las tradiciones son precisamente una forma de recordar y revivir esos momentos de felicidad, de plenitud, de comunión. Muchos países celebran todos los años el aniversario de su independencia. Es celebrar la libertad. La mayoría de las tradiciones del pueblo judío se construyeron en torno al recuerdo feliz de la liberación de Egipto y de la entrada en la Tierra Prometida. Son recuerdos y celebraciones de un pasado feliz, que, gracias a de las tradiciones, van pasando de generación en generación.

Lo malo es que a veces las tradiciones dejan de ser el recuerdo de un pasado feliz para convertirse en algo que hay que hacer porque sí. Entonces pierden su sentido. No son liberadoras. No nos ponen en conexión con nuestra historia, sino que nos oprimen y nos obligan a hacer cosas de las que desconocemos su sentido y razón.

En el Evangelio de hoy, Jesús reprocha a los judíos precisamente el haber convertido sus hermosas tradiciones en una pura ley que todos, sin excepción, se veían obligados a cumplir. Es casi seguro que el lavarse las manos antes de la comida era una forma de expresar que para el judío toda comida era en cierto sentido un momento de comunión con el Dios que les había regalado la tierra que habitaban y sus frutos. Pero con el tiempo se olvidó el significado y quedó sólo la norma, la tradición desnuda de sentido. Llegó a ser un mero rito automático, un gesto sin sentido. Jesús les recuerda que el lavarse las manos no puede ser más que un signo de una pureza más profunda: la pureza de corazón. Para entrar en comunión con Dios lo que tenemos que purificar es el corazón. Las manos son sólo un signo de esa otra pureza necesaria.

Los cristianos podemos pensar que estamos libres de esas tentaciones que tuvo el mundo judío. No es verdad. ¿Para cuántos de nosotros la misa dominical es sólo una obligación que hay que cumplir porque sí? Sin embargo, en su origen no fue más que la expresión del gozo vivido y sentido de ser comunidad en torno a Jesús Resucitado. ¿Cómo no se iba a expresar esa alegría en la participación comunitaria en la Eucaristía? Pero hemos transformado en una obligación lo que es sólo una gozosa acción de gracias en comunión con los hermanos y hermanas. La Misa no es más que un ejemplo. Se podrían poner muchos otros. Ser cristiano no es cumplir con una serie de normas. Es vivir con gozo el amor que Dios ha puesto en nuestros corazones.



Para la reflexión

¿Qué sentido tienen para nosotros los actos en los que participamos en nuestra comunidad cristiana? ¿Son sólo una obligación que cumplimos por temor al castigo?

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