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Diciembre 08, 2019 17:36 hrs.

Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Seguramente muchos, sobre todo las familias afectadas por el consumo de drogas que llevan a la muerte, deben estar muy impactados por lo que sucede al registrarse la muerte de más de sesenta mil drogadictos afectos al Fentanilo, cada año, en los Estados Unidos. Lo que no nos explican los gringos es que una práctica mjy normal en ellos es que las mismas autoridades que sus instituciones generan las dependencias en drogas, y posteriormente, generan, también, el cierre de la venta, y con ello aumentan los consumos ilegales que producen miles de millones de dólares anualmente y que son controlados por sus mafiosos a los que jamás detienen, en combinación con sus empresarios, banqueros y funcionarios que controlan las enormes utilidades generadas por el narcotráfico a nivel nacional e internacional.

El consumo de Fentanilo, es un enorme negocio, generado por las instituciones y médicos norteamericanos con el amparo de las grandes empresas farmacéuticas ya que, primeramente, ellas, fueron desarrollando niveles de consumo elevados para gente que necesitaba calmantes y desarrollaron medicamentos que terminan en el consumo de Fentanilo. Por explicarles, es necesario entender que el Fentanilo es una droga altamente peligrosa que requiere pocos recursos y espacios para su fabricación, dejando enormes utilidades en su producción, pero, un pequeño aumento de las cantidades para el consumo humano es lo que genera la muerte inmediata de los consumidores y se habla de que, en México, muchos grupos que la producen, para calcular las cantidades de Fentanilo de cada pastilla, lo que hacen, es obligar a algunos viciosos a consumirla, y si sobreviven es buena la cantidad, pero si no, pues hay que volverla a calcular, una enorme tragedia y horrorizante mecanismo de control.

Las enormes utilidades se generan con los nuevos mecanismos y métodos de producción ya que, la base, es la heroína, la cual requiere de amplios sembradíos de amapola para conseguir la goma de opio que es la base de la heroína, así, se calcula que un kilogramo de heroína produce, cuando menos, una utilidad de 80 mil dólares por kilogramo, pero para producir Fentanilo, se requiere un trabajo de laboratorio de dos horas y se puede producir, cuando menos, veinte kilogramos por un kilogramo de base de opio, produciendo utilidades, por kilogramo, de cerca de millón y medio de dólares a casi dos millones de dólares, de acuerdo a las zonas de venta y consumo, esto nos indica que es muy sencillo de operar y que siendo una droga que no es fácilmente detectable, pues las formas de venta y transporte generan enormes cantidades de dinero a las bandas nacionales y a sus socios internacionales, de ahí que, esta nueva droga, sea la preferida, ahora, por los grupos mafiosos. Nada más piensen que, anteriormente, en los buenos tiempos, antes de la legalización de la marihuana, una tonelada de mota producía a los traficantes un millón de dólares por cada una y los riesgos en el transporte y manejo eran enormes por el volumen y las cantidades, hoy, con kilos se logran utilidades superiores entre el millón y medio a casi dos millones y los costos de producción y transporte son mínimos.

Incluso las áreas de producción de amapola se reducen y los componentes se importan de Asia y llegan a México, fundamentalmente por la vía marítima en puertos de enorme movimiento de contenedores, algunos, como en Manzanillo tienen una movimiento de varios miles de contenedores diariamente y es imposible controlar todos en las revisiones y esto facilita totalmente esa producción.

Los grupos de narcotraficantes que manejan este producto se encuentran en Morelos, Guerrero, Puebla, Manzanillo, Jalisco, Coahuila, Sonora, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Veracruz y Tamaulipas, y así reducen el número de personas ocupadas en el tráfico y producción, y por tanto, los riesgos de fugas de información, es por ello que la fuerza está destinada al control absoluto de las rutas de trasiego para los Estados Unidos, y ahí, los controles, los tienen los grandes empresarios, financieros, mafiosos de cuello blanco y funcionarios, e incluso, agentes de agencias de seguridad que son los que mueven y controlan el tráfico de drogas ligados al dinero, mercancías, gentes y armas hacia México y otros países.

Lo grave de este asunto es que, al igual que sucedió con las demás drogas ,donde el país solamente era un país de paso y producción ,se convertía en un país de consumo y los riesgos de seguridad y salud son enormes, los recursos para el tratamiento son grandes y consumen muchos recursos, tiempo e instalaciones, para mejorar la calidad de vida de los que han caído en este vicio. Los niveles de violencia aumentan entre consumidores y distribuidores, porque, además, están ligados al mismo consumo y genera la violencia qué vemos en el país, así que no se podría decir que este problema se controla con abrazos y no balazos, es mucho más complejo, y tendríamos que entrar realmente a los sistemas de seguridad e inteligencia, tanto militar como financiera, para conocer las rutas y caminos del dinero y buscar el control de las mismas para evitar que, con esos recursos, aumenten su capacidad de operación paramilitar, de producción y distribución de productos altamente productivos para las mafias del narcotráfico en el país y en los Estados Unidos. Recordemos que en un momento, la correlación de fuerzas en el tráfico de cocaína y heroína cambiaba en Colombia, de acuerdo a las actividades de violencia y negociación por la paz, y generó que muchos grupos de la guerrilla colombiana y los paramilitares, sacaran dinero, armas y producto a México, desde donde generaron el aumento de violencia y confrontaciones para acomodar sus piezas y el poder de sus agentes que, ahora, vemos en todo el país… así que tenemos que actuar con inteligencia y con serenidad para controlar este nuevo fenómeno…

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