1

19,435 vistas

Diciembre 21, 2019 01:34 hrs.

Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Hay muchas tragedias en la vida. También muchas alegrías, lágrimas y suspiros, sueños y tropiezos de la realidad, pero creo que, al final de cuentas, con la vida en sociedad, la peor tragedia no es el control de un gobierno brutal, sino el control que ejercen las grandes empresas en la vida de los seres humanos. Nos hablan de la violencia y de la generación de los grupos y mafias que ponen en riesgo la seguridad y la vida de los ciudadanos, pero ocultan seriamente el que los grandes responsables de eso es la producción y venta de armas, y por medio de esa fuerza y brutalidad, controlan todo en la sociedad, pero los verdaderos responsables al producir y distribuir las armas son invisibles, y nadie los busca y los señálala como los verdaderos victimarios de la sociedad.

Ahora, con el juicio que le espera a Genaro García Luna, el presidente, ha señalado que hay una enorme responsabilidad del ex presidente Calderón y de su sicario, Genaro, al permitir, con un acuerdo, donde se violó la soberanía nacional y las leyes en el país, de que se operara el famoso esquema de Rápido y Furioso y Receptor Abierto, donde las agencias de espionaje y de represión norteamericanas, traficaron armamento y lo regalaron y vendieron a los grupos criminales y a los de la policía, y que se iniciara la violencia total en el país, que ha producido miles de asesinatos, más de 300 mil, señalan los estudiosos, más de 40 mil desaparecidos, miles de huérfanos y viudos, miles de desplazados y encarcelados, y todo, porque el ex presidente Calderón, con García Luna, generaron la guerra contra el narcotráfico, con el fin de mostrar el nivel de represión y brutalidad de las que eran capaces, y frenar, de ese modo, el descontento por el fraude electoral y el descontento y encabronamiento social en contra de la política entreguista y discriminatoria ejercida por medio de la represión, usando a los mismos grupos criminales en contra de la población civil y los luchadores sociales o movimientos que se generaban, en el descontento nacional, y así se cometieron miles de violaciones a los derechos humanos y crímenes que pueden ser clasificados de lesa humanidad.

Por medio de este mecanismo se enriquecieron y lograron acumular una enorme cantidad de información confidencial y de seguridad nacional, al operar los grandes sistemas de espionaje en contra de la sociedad, violando sus derechos y provocando el control por medio de la información de políticos, empresarios, militares, policías, financieros, funcionarios y cualquier miembro de la sociedad que tuviera control sobre grupos o representara el liderazgo social, y con ello, lograron hacer el uso indebido de los fondos y recursos públicos, en un esquema de corrupción que operaron para su beneficio, explotando la misma información para venderla a los grupos mafiosos a cambio de enormes cantidades de dinero que pararon en sus bolsillos, además de la desviación de recursos y fondos públicos en su provecho, desviando miles de millones de pesos de los destinados a la atención social, para enviarlos a los cuerpos de policía y represión controlados por ese grupo mafioso, encabezado por Calderón y García Luna.

Así, su red de control político-policiaco se ampliaba en muchos estados y empresas de seguridad que, al final de cuentas, siguen controlando muchos puntos para la operación mafiosa del tráfico de drogas, armas, dinero, gentes y mercancías, que siguen fluyendo por esos canales controlados por sus sicarios y cómplices, Así destruían a los sistemas de policía para ampliar y obligar a muchos grupos empresariales a contratar la ’seguridad privada’, porque con sus agentes, ellos, obtenían información interna de empresas y de sus familias para controlar importantes zonas en sus ’negocios’. Hoy, así entendemos que en las mismas instituciones de policía, se contrataban los servicios de las ’empresas privadas de seguridad’ que eran y son propiedad de este grupo mafioso, y así garantizaban el flujo de la información confidencial interna de los mismos sistemas y organizaciones de seguridad pública y nacional. Siguen operando, y nuestros funcionarios, en la lela, buscando rutas de los desvíos, cuando ellos controlan a un importante grupo de empresarios y ex funcionarios, policías y grupos de la delincuencia organizada para continuar con sus negocios encaminados al control de la narco política y del manejo de los grupos políticos que siguen operando, sobre todo ,en los estados controlados por el panismo, y en especial, desde su sede en Puebla, donde se inicia el esquema de control político recurriendo al saqueo de grandes cantidades de huachicol que generaban y generan miles de millones de pesos, para destinarse a la publicidad y acción política de un grupo de la derecha nacional, cuya estrategia se genera por medio de los ex policías ligados Genaro y a un grupo liderado de ex priistas que se fundieron en la derecha mexicana…

A pesar de este duro golpe de nivel internacional, la fuerza y manejo de este grupo político paramilitar, sigue operando, y sus ligas empresariales y su control de grupos criminales le hacen especialmente peligroso para la misma seguridad interna y seguridad nacional, por el nivel de control y manejo de información que tienen y sus redes de operación que siguen activas a lo largo del país. Si tenemos claro que sus ligas llegaron a cubrir, incluso, operaciones en el gobierno de Peña Nieto, que se controlaba desde sus mismas oficinas en la presidencia y se ligaba a los manejos operativos por medio del EMP, ya nos podremos imaginar el nivel de poder y de peligro que representan, por ello, es bueno el que el presidente no ofrezca muchos frentes en este inicio del combate a una organización político militar y de operación financiera y de grupos y comandos armados, controlados por la delincuencia, que puede generar graves conflictos y problemas en todo el país… pues hay que entender que, muchas veces ,hay que hablar bajito pero sosteniendo el garrote en la mano… no estamos ante un delincuente común, sino ante un experto en seguridad y espionaje, que controla grupos políticos y mafiosos, importantes en el país…

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor