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Julio 13, 2019 14:09 hrs.

Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Muchos de mis cuates de la generación fuimos testigos del nacimiento de la lucha libre, se pasaba los días sábados por la tv, en blanco y negro, ahí vimos surgir a los grupos de luchadores: técnicos y rudos, El Santo, Blue Demond, el Cavernario Galindo, Lalo el Hermoso, el Perro
Aguayo, en fin, la lista era interminable y comenzaron a vender las famosas máscaras y las capas, los padres estaban a un lado siempre recomendando al igual que los locutores que no se tratara de imitar a los luchadores porque ellos eran profesionales y no faltaban los chamacos que de repente se sentían por tener la capa y la máscara que podían tirar la patada voladora, hacer la llaves que más les gustaba o golpear desde una distancia con los dos pies y claro, mucho terminaban en el hospital con algún hueso roto, el caso es que los rudos contra los técnicos eran peleas de gran audiencia, donde las cochinadas y las llaves o los piquetes de ojos o los raspones con corcho latas o las mordidas salín a relucir y, normalmente, siempre ganaban los buenos al final de las batallas campales, pero algunas veces, para ponerle picante a la lucha pues venían ganando los rudos, como ahora que los ’rudos’ con el apoyo del referí le ganaron, sin reclamaciones, al Tecnócrata Urzúa, dejando la esquina con un nuevo campeón que sale, como siempre, a sacar al buey de la barranca, tal como ha demostrado el luchador Herrera, no una sino varias veces, y esto es para recordar que no siempre ganan los
’buenos’, porque cuando cambian las reglas los rudos son los buenos y los tecnócratas vienen a ser los malosos de la película.

Lo que define a uno y a otro son los tiempos y las circunstancias y cuando los tiempos cambian y en vez de tener solamente un cambio de formas son cambios de fondo, pues lo que se debe de preguntar si es que es uno peleador de lucha libre. es cuáles son las reglas porque si no se entienden pues como los patitos, caminan y la cagan, y es así que uno no puede establecer las reglas si no es el dueño de la arena de lucha libre, solamente es uno un gato de angora, pero gato al final de cuentas, sobre todo cuando el que es el dueño del teatro ganó por mucho el nivel de dueño y de gerente general, de árbitro, de juez, es el que impone las reglas porque al final de cuentas si no entendemos que no es la forma sino el fondo lo que se cambia, pues solo embarramos las cosas y se hace como siempre, el cambio, para seguir igual, pero esto no es así, cuando se cambia el fondo se cambia todo, y hasta los que tienen una forma de pensar que idean que son libres de opinar, tienen que guardar silencio y ver como se desenvuelven las cosas.

Si en los tiempos del neo, existían grupos de poder y existían los tecnócratas neoliberales y los populistas, ahora, hay que entender que los neoliberales se fueron a chupar faros, a la tiznada, que no son nadie, que lo que queda ahora es el cambio, no con los populistas, sino lo que se piensa que es la justicia social dando razón a los reclamos de las masas, del infeliciaje, de la jodidez, por ello, cuando todos pensaron que saliendo uno de los grandes luchadores técnicos se generarían un caos, se equivocaron, no pasó nada, los rudos ganaron con el apoyo de los viejos capitales que son la base del desarrollo norteño, los de Monterrey, ahora, son los dueños de todo, de la voluntad y del afecto del presidente, ellos operan la banca de desarrollo y mandaron al carajo al que les daba largas, porque ellos saben cómo generar empleos y fortalecer los grupos de producción y de financiamiento pues son los que deben opinar y guiar a los nuevos luchadores, incluyendo al presidente que cuando menos sabe cómo se pueden operar a los aliados para el cambio, así que los que esperaban el caos se quedaron en espera de la tragedia y no pasó nada de nada, incluso se fortalecieron los grupos de poder real, los que en su momento, como el grupo Monterrey, dejaba las empresas en manos de extranjeros y, hoy, vuelven a la carga para ser la respuesta real al desarrollo y contener las furias del Norte apoyando el desarrollo del Sur, donde incursionan con la vía libre y los espacios abiertos a todo los negocios del desarrollo, no estabilizador, sino del desarrollo real que apoye el empleo y la cultura industrial en el Sur, para que sea el ejemplo a seguir en todo Centroamérica, un enorme mercado para los norteños tan industriosos y buenas gentes, así que el famoso grupo Atracomulco que gozo de las mieles y los dineros de muchos gobiernos deja el espacio a los que en verdad saben hacer crecer a la industria y poner el ejemplo al país, por ello, cuando se impacta políticamente a los defensores de esos grupos del pasado, pues lo prudente es que ellos se hagan a un lado porque ya llegaron los buenos aunque sean rudos, bueno, en los términos de antes, hoy, son los buenos de los buenos porque están con el poder y para fortalecer los caminos del cambio con un criterio social, donde la industria, las finanzas y el comercio tienen un mejor equilibrio para todos y no solamente la idea de ganar chigando a los demás, así que los de Atracomulco pues dejan la cancha y pierden por de faul… ni modo, así es la vida y los tiempos y las circunstancias. Por esa razón se va el virrey Videgaray nuevamente a estudiar al extranjero, no corre, lo invitaron.

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