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Junio 06, 2019 15:42 hrs.

Carolina Veiga › Megaopinion

Industria Nacional › México Ciudad de México


Así como varias partes del mundo, México también tiene un histórico de accidentes nucleares bastante graves, que a lo mejor ni siquiera las conoces.

Los dos más graves sucedieron en 1977 y en 1896. El primer sucedió en Ciudad Juárez, en un hospital privado Centro Médico de Especialidades. Todo empezó cuando uno de los doctores del hospital, llamado Abelardo Lemus y sus socios, compraron una máquina de radioterapia equipada con la sustancia Cobalto-60 en los EUA.

Luego de esto la máquina estuvo abandonada en el local, y seis años más tarde, en 1983, Vicente Sotelo Alardín, un trabajador de mantenimiento del hospital y un amigo decidieron venderla como chatarra.

La máquina fue desmontada, la parte del armazón metálico de unos cien kilos fue desmontada también, y desde ahí, perforaron a la bomba de cobalto, sin saber sobre la gravedad. Era un cilindro el cual guardaba el material radioactivo.

La máquina fue llevada a un depósito en Yonke Fénix, y desde ahí el cobalto-60 se mezcló con las demás piezas, y empezó a difundirse a varias partes del México, ya qué partes de las piezas fueron vendidas a diferentes personas, y llegó hasta a Estados Unidos, ya que éstas eran usadas para la construcción de mesas metálicas, entre otras piezas.

El otro caso sucedió en 1986 y está relacionada con el grave accidente radioactivo de Chernóbil. En la época, México compraba leche en polvo que venían desde Irlanda desde los años 70.

Y lo que pasa es que está leche en la época y, había sido contaminada por la nube radioactiva que llegó hacia la región, pasando por toda Europa.

Fueron más de 40,000 toneladas de leche en polvo y también de mantequilla distribuidas en el país, entre 1987 y 1988, distribuidas a más de 30 empresas mexicanas.

Esto han sido los dos casos más graves sucedidos en México, pero hubieron muchos otros que pasaron desapercibidos a todos los habitantes.

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