1

880 vistas

Octubre 30, 2019 07:15 hrs.

Mario Andrés Campa Landeros › diarioalmomento.com

Cultura Nacional › México Ciudad de México


’Para poder operar se necesita una
Absoluta confianza en los poderes’

¿Qué tanta magia existe en los milagros?
Los magos son descendientes directos del Shamán del periodo neolítico, quien obtenía sus poderes de la energía que permea la naturaleza, con la cual mantenía una intensa y estrecha relación. Todo lo que se sabe de los antiguos magos persas nos ha llegado a través de Herodoto, el incansable viajero y notable historiador griego que, en el siglo V a.C. escribió en el libro primero de su historia, refiriéndose a los magos o sacerdotes persas:
’…No acostumbran erigir estatuas, ni templos ni aras, y tienen por insensatos a los que lo hacen, lo cual, a mi juicio, deduzco de que no piensan como los griegos, que los dioses hayan nacido de los hombre.
Sacrifican al sol, a la luna y a los vientos, siendo éstas las únicas deidades que reconocen desde la más remota antigüedad. Acostumbran hacer sacrificios en un lugar puro, llevando la tiara ceñida, la más de las veces con mirto, al invocar al dios a quien sacrifican no deben pedir un bien para sí en particular, sino para todos los persas y para su rey, porque en el número de los persas se considera comprendido el que sacrifica. Después se divide la víctima en pequeñas porciones y hervida la carne se pone sobre un lecho de trébol. Allí, el mago, de pie, entona sobre la víctima la Theogonía, canción para los persas la más eficaz y maravillosa’.
Moisés es quizá en que más se parece a la semblanza que del mago da Herodoto.
Los magos egipcios eran hombres muy sabios, su magia era potentísima y estaba basada en palabras de poder. Creían que una palabra u oración, pronunciada correctamente poseía un efecto mágico, y que tal efecto podría transferirse a los talismanes y amuletos.
¡Cosas Veredes, Chonito!

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor