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Ni perdono ni olvido

Stephany Lavalle

Ni perdono ni olvido

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Seguridad

Julio 30, 2018 11:13 hrs.
Seguridad Nacional › México Ciudad de México
Stephany Lavalle › Emmanuel Ameth Noticias

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Me dirigía a la preparatoria, iba retrasada para presentar mi examen de biología, abordé el primer taxi que ví, sin más me subí de copiloto, venía escuchando música, traía mi celular en las manos, le dí indicaciones al taxista de como irse, él venía muy callado y tenso, pero no le tomé importancia, hasta que me comentó que tomaría otra calle, debido al trafico, la calle por la que se metió estaba sola y angosta, se me vino un mal presentimiento, de repente aceleró y desvió el camino, en ese instante supe que algo estaba mal.

Sacó un arma punzo cortante, mientras aceleraba, intentaba intimidarme con la misma, gritando "Ya te cargó la chingada pinche pendeja", algo dentro de mi se aceleró, el miedo se convirtió en coraje, forcejeé con él gritando auxilio, pero nadie escuchó.

En mi desesperación encontré la manera de abrir la puerta del auto, sin pensarlo me aventé del carro en movimiento, descubrí que el instinto de supervivencia es mayor que cualquier miedo o dolor, me levanté y me eché a correr gritando, detuvo el auto corriendo detrás mío, mi salvación fue que en ese momento cruzaron dos señoras al final de la calle, yo me lancé hacia ellas llorando.

Ante aquella escena el agresor regresó al auto y se fue, nos auxiliaron vecinos de la zona, fueron a buscarle pero lamentablemente no lo encontraron, nunca vi las placas, la calle donde sucedió desembocaba en la autopista México-Puebla.

Mi mayor impotencia fue cuando acudí a levantar una denuncia a la Procuraduría, la persona que atendió mi denuncia era mujer, me cuestionó que si yo conocía al agresor, si mantenía alguna relación con el mismo, después me dijo " ¿Cómo estaba segura de que quería abusar de usted?", argumentando que posiblemente había sido intento de robo, por tanto no procedía mi denuncia.

Ese día entendí que como mujer tendría que cuidarme al doble, evitar lugares y situaciones que me pusieran en peligro, por que nadie más lo haría, que ser mujer en el Estado de México era más peligroso que en cualquier parte del país.

Que si esa mañana el miedo me hubiera paralizado, hoy sería una más de la sangrienta cifra de mujeres violentadas y asesinadas en el Estado de México.

En aquellos años gobernaba el Estado de México Enrique Peña Nieto, actual presidente de la República, el estado fue la antesala de lo que pasaría posteriormente a nivel nacional, a casi nueve años de lo que me sucedió, los niveles de violencia en nuestro país se han disparado de manera brutal, tenemos estudiantes, periodistas y miles de mujeres desaparecidas a lo largo y ancho del país.

Por eso hoy le digo al actual Gobierno "Ni perdono, Ni olvido".

Dos de Octubre del 2009
6:50 de la mañana, Estado de México.


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