1

1,463 vistas

Noviembre 17, 2019 21:28 hrs.

José García Sánchez › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México






Para nadie es una sorpresa que haya sido el PAN de las primeras instancias que apoyaran el Golpe de Estado en Bolivia. El desconocimiento de la historia y de la política hacen de este partido un grupo de choque no sólo verbal sino con la tentación permanente por implantar la violencia, la imitación de la represión en el régimen que aprueban y el resentimiento contra todo lo que pueda oler a democracia, lo obliga a ponderar la violencia sobre la paz.


Recordemos que en relación con los hechos de Culiacán, el líder nacional del PAN, Marko Cortes fue el primero en decir que él, en lugar del gobierno federal, se hubiera atrincherado y luchado a sangre y fuego contra los narcotraficantes, sin importarle las consecuencias fatales de esa gente que la derecha considera de segunda, es decir, los indígenas, los pobres, los estudiantes, etc.


Sin duda al reconocer el régimen represivo producto del Golpe de Estado en Bolivia, implica la violación de los derechos fundamentales de los bolivianos. Se regresa a los monopolios la producción de las riquezas que pertenecen a todos.


La irrupción a la libertad de prensa siempre ha sido una tentación para el PAN, por ello es evidente que también apoyan la irrupción violenta al Diario Cambio, que daba lugar a las expresiones de todos los sectores de la población.


La tergiversación de la verdad es también una permanente tentación de los panistas, porque ahora las autoridades que los panistas apoyan, afirman que los manifestantes que apoyan a Evo Morales, se matan entre ellos para culpar a las autoridades. Este tipo de reacciones han salido también de las oficinas del PAN desde hace varios años. La mentira como una manera propia de gobernar, con el objetivo de hacerse de adeptos.


Tampoco es un secreto que el PAN comulgue con los hechos impulsados por Estados Unidos, es históricamente su dependencia ideológica con todo lo que provenga del gobierno del vecino país del norte. Así, fueron los primeros en pedir ayuda a la Casa Blanca para que contribuyeran a la seguridad en México, luego de que esa violencia la prohijaron sus presidentes.


Ahora el PAN se muestra estridente en cada declaración, su afán por cuestionar sin propuestas alternas más allá de las convencionales de su grupo ideológico, los están dejando solos ante el electorado que ya no le cree a ninguno de sus líderes que han exagerado, por decir lo menos, todo hecho que puede servir para tratar de desestabilizar al actual gobierno.


Pero sobre todo los panistas son golpistas, las declaraciones de sus senadores durante la elección de la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, lo que sucede es que ese espacio, ese puesto, era un bastión del PAN que vieron perdido con la votación a favor de una propuesta de Morena.


Dicha comisión se convirtió en los primeros meses del actual gobierno en parte de la oposición, sus spots eran realmente desestabilizadores, o por lo menos tenían esa intención, eran propios de un partido de oposición.


Así, el PAN reconoció a la ex conductora de televisión, Janine Áñez Chávez como la presidenta interina legítima de Bolivia, al considerar que la renuncia de Evo Morales no fue motivada por ninguna acción relacionada con un Golpe de Estado.


Sino según los panistas, la salida de Evo Morales de la presidencia, se debió a las movilizaciones ciudadanas, las cuales afirman, fueron motivadas por el descontento tras un proceso electoral que presentó irregularidades, mientras que organismos realmente independientes, sin el patrocinio de Estados Unidos, conforman no solamente que no hubo fraude sino que la diferencia de votos fue superior al 10 por ciento. No hubo fraude. Está más documentado el conteo real de los votos que esta noticia que la OEA armó para descalificar al presidente de Bolivia.


El PAN está ubicado en la represión, en la ilegalidad, en el golpismo, seguramente estas declaraciones y actitudes les serán cobradas por los electores.


Todavía no se da cuenta el PAN que perdió las elecciones por su radicalismo conservador que intenta colocar a Torquemadas y Hitlers en su estilo de gobernar.

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor