Postigo

PAN se muerde la lengua

José García Sánchez

PAN se muerde la lengua

Temas clave / Opinión

Política

Marzo 18, 2019 13:04 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
José García Sánchez › diarioalmomento.com

4,203 vistas

El líder del PAN en la Ciudad de México, Andrés Atayde, creyó hacer un balance de los primeros 100 días de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno, reprobándola en el rubro de seguridad pública.

En 100 el diagnóstico carece de una metodología sólida y en ese lapso se consideran opiniones sobre todo tratándose de un problema que debe ser medido desde diferentes ámbitos.

Están, por ejemplo, los delitos que se cometieron pero que no se denunciaron, los que nadie supo de ellos, los que fueron castigados por error, los que se desistieron, etc. En cien días las variables son muchas para tener un diagnóstico preciso y las expresiones al respecto que limitan a ser simples opiniones.

En cambio, hay lugares en la República Mexicana donde la violencia ha crecido de manera desproporcionada, un ejemplo claro es Guanajuato, entidad que gobierna el PAN desde 1991, cuando tenía el lugar 23 entre los más violento del país. Ahora es el número uno.

Es decir, 28 años hizo un largo recorrido de sangre y fuego hasta ser una entidad más violenta que Tamaulipas, que ahora también gobierna el PAN, y que ocupa el segundo lugar en violencia en nuestro territorio.

En días pasados el PAN presentó el documento ’El PAN propone, Claudia dispone’ donde se resalta la mala percepción de los ciudadanos en la materia, lo que muestra que la esperanza generada por Sheinbaum Pardo al gobierno local muy pronto se ha agotado. Esta crítica se debe a su percepción de la inseguridad en la Ciudad de México, de los pocos panistas que quedan en la capital del país, encabezados por Atayde.

Volviendo a Guanajuato, encontramos que el cártel de Santa Rosa de Lima, que en breve tiempo se ha convertido en uno de los más violentos, opera en Villagrán, los Apaseos, Juventino Rosas, Cortázar, Jerécuaro, Comonfort, Coroneo y Tarimoro, comandado por El Marro, quien pelea la cotizada plaza con el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

El hecho es que la violencia se ha apoderado de unos de los estados más tranquilos del país, gracias a la incapacidad del PAN para gobernar esa entidad que todavía es considerada como su bastión partidista.

El gran negocio ilícito en estos municipios es el robo de gasolina, por su ubicación geográfica, problema que si al actual gobierno no se le ocurre atacar, prácticamente ni existiría en los medios aunque en realidad esa práctica ha sido uno de los principales motivos de la inseguridad en la entidad.

En pocos días a principios de febrero hubo varios homicidios en la entidad, el primero del regidor de Celaya, el director Operativo de la Policía de Irapuato, luego el Jefe de Seguridad Física de Pemex o el segundo, asesinato de policías municipales en Salvatierra, Apaseo el Grande y San José Iturbide, lo cual incrementó la percepción de inseguridad entre la población de los 46 municipios de Guanajuato.

Pero esto no les preocupa a los panistas, lo importante para ellos es la descalificación del nuevo gobierno, en cualquiera de las entidades que gobierna, producto del resentimiento que padecen luego de casi perder en las urnas el registro en varios estados del país.

Las expresiones del PAN demuestran total desconocimiento de la situación de los estados que gobiernan, tampoco conocen la ineficacia en la que mueven sus gobiernos, pero precisamente en los rubros en los que ese partido no sabe qué hacer, es donde critican a otros para tratar de desgastar y por un momento sentirse contrapeso del poder.

Si la situación de la inseguridad no implicara la integridad de los mexicanos se podría jugar con las cifras, como acostumbra hacerlo Acción Nacional en muchos rubros, recordemos a sus candidatos en los debates televisivos donde inventaban cifras a su favor todo el tiempo. Es tiempo de que el PAN retome la responsabilidad que ha perdido en los últimos años y comience a tener compromisos con los mexicanos de nuevo.
El PAN tiene el grave problema de una militancia invisible. No saben cuántos son, porque han dejado de ser panistas muchos de sus militantes. ahí es donde deben centrar su problema como partido, poque de no atender ese problema puede desaparecer.

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor