1

2,793 vistas

Agosto 18, 2019 13:13 hrs.

Xavier Rocha Aviles (EW) › espacioweb

Desastres Internacional › Colombia


Latinoamérica y el Caribe registró un aumento del número de personas que se encuentran en situación de desamparo y padecen hambre, situación que no debe existir dentro de una región que produce toneladas de alimentos al año y en donde la tercera parte de esos artículos, unas 130 millones de toneladas de alimentos, se desperdician o van a la basura.

La dramática cifra fue revelada en Montevideo por la representante regional adjunta en la zona de dicha organización multilateral, la estadounidense, Eve Crowley, durante su participación en la conmemoración de los 68 años de la FAO en Uruguay.

De acuerdo con Crowley los desperdicios de alimentos se encuentran en niveles récord. En América Latina l cantidad de alimentos arrojados a la basura supera de lejos los 127 millones de toneladas de alimentos que se pierden, valor que representa alrededor del 10 por ciento del total mundial que se bota a la basura y cuyo desperdicio se calcula en 1.300 millones de toneladas de alimentos por año.

Esa descomunal cifra equivale a que cerca de un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano se desperdician o van a la basura sin que personas con grandes necesidades, primordialmente en condiciones de desnutrición, los pueda aprovechar.

De acuerdo con la FAO, un total de 39 millones de persones, cifra que se acerca más a los 40 millones, se encuentran en condiciones extrema pobreza y no tiene con que saciar el hambre

Agrega que con los alimentos que los ostentosos arrojan, sin sonrojarse a la basura, se podría alimentar, sin mayores esfuerzos, a esa gran masa que vive en la extrema pobreza.

Para la FAO esa cifra y el aumento que en la última década se ha producido en torno de la población que sufre hambre en América Latina y Caribe, se constituye en un motivo más que de preocupación y dijo que en torno del cual se debe buscar una solución en la que participen todos los sectores de la sociedad.

’El hambre es una tendencia bien preocupante porque, después de décadas de descenso de la subalimentación y hambre en la región y en el mundo, ahora se ve un aumento: en América Latina y el Caribe hay más de 39 millones de personas que padecen hambre’, alertó Crowley.
En el extremo opuesto de la malnutrición, la población en la región presenta altos niveles de sobrepeso y obesidad, fenómeno que en la región llega al 60 % de su población.
«Tenemos una meta asociada a la erradicación de la malnutrición en todas sus formas y, actualmente, una de sus expresiones es que en muchos países hay una combinación de problemas simultáneos: subalimentación, obesidad o sobrepeso y una deficiencia de micronutrientes como el hierro, calcio, vitamina A y D», indicó.

Colombia, ejemplo del desperdicio

Hay cifras preocupantes como las que aporta Colombia a esta panorama de desperdicio y falta de solidaridad para con las personas necesitadas o para quienes enfrentan situaciones tan duras cómo el que no tener que comer.

Cifras recientes en el caso colombiano indican que cada año las clases alta, medias y baja-alta, que podríamos llamar pudientes porque tienen con que satisfacer, algunas completamente, otras medianamente y algunas regularmente, sus necesidades alimenticias, se dan el lujo de arrojar a la basura alrededor de 10 millones de toneladas de alimentos anualmente.

Con dicha cantidad de comida desperdiciada se podría alimentar a un ejército de 8 millones de personas, cifra que equivale proporcionalmente al número de habitantes que residen en su capital, Bogotá.

Pero lo más dramático y grave es que por cada tres toneladas de alimentos que se producen y estás disponibles en Colombia para el consumo humano, un poca más de una tonelada se va a la basura, según reveló la Red de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco), cuyo director, Juan Carlos Buitrago, advierte que por si sola esta representa un "grave panorama", ya que representa el 34% del total de alimentos que se producen en el país.

"Es preocupante que cerca de 10 millones de toneladas de alimentos al año sean tirados, sin ninguna preocupación, ala basura. Nosotros tenemos una red de 18 bancos de alimentos y en el 2018 rescatamos un poco más de 24 mil kilogramos con los que fueron alimentados 584.000 personas vulnerables", indicó Buitrago y quien agregó que en su mayoría son niños

El 48%de los alimentos rescatados en 2018 corresponde a frutas y verduras, el 14% a abarrotes y el 11% a lácteos.

De acuerdo con las cifras públicas de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de 2015, el 54.2% de los hogares viven en inseguridad alimentaria y el 10.8% de los niños menores de 5 años tienen desnutrición crónica, situación que impacta en el normal desarrollo físico, cognitivo y socio-emocional de los niños.

20 millones de toneladas a la basura

Pero ese caso de insolidaridad y falta de caridad de los pudientes para con los hambrientos, no se registra solo en Colombia, también las cifras de otras naciones son alarmantes, como en el caso argentino uno de los mayores exportadores mundiales de alimentos, y donde la FAO sostiene que allí anualmente van a la basura casi 20 millones de toneladas de comida.

Es cifra determina que cada argentino pudiente arroja al día un kilo de comida a la basura, cantidad que se convierte en un dato que causa pavor más en un país donde un 30% de su población se encuentra por debajo de la línea de pobreza, y registra penosas dificultades para alimentarse o pasa hambre y donde la desnutrición causa un gran número de muertes entre niños y personas de la tercera edad.

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor