1

755 vistas

Noviembre 11, 2019 15:36 hrs.

Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Entretenimiento Nacional › México Ciudad de México


Todo mundo, bueno casi todos los que leen o no lo hacen, desconoce el significado de la Cuarta Transformación, que proclama y defiende el señor que hoy habita Palacio Nacional.
La mejor explicación nos la ofrece un experto en la historia de México. Y la tomamos tal cual.
Estamos en la cuarta transformación.
Ninguna de las tres anteriores se hizo de la noche a la mañana y, como fueron para romper el "statu quo" como dicen los otros, la gente no entendió o no les gustaron, protestó y no fue fácil lograrlas. Con la cuarta sucederá lo mismo: si tiene éxito, tal vez ni siquiera alcancemos a verlo.
’Según yo:
Primera transformación: duró once años (1810-1821) en más o menos consumarse, desde Hidalgo y Morelos hasta Guerrero e Iturbide. Y todos salieron raspados de una u otra manera.
A los cuatro los fusilaron. Pelearon por una monarquía soberana y terminamos en república hoy tan sometida.
Segunda transformación: la Reforma no se hizo de un día para otro. Las leyes fueron promulgadas en un lapso de ocho años (1855-1863) y todavía en 2019 hay gente inconforme con sus postulados.
El Segundo Imperio no frenó del todo la Reforma -más bien la impulsó- pero también hubo fusilados: M, M y M en el Cerro de las Campanas.
A Juárez lo criticaron mucho en la prensa y hasta sus propios correligionarios, quienes rompieron con él por prolongar su mandato y gobernar a capricho.
Eso está documentadísimo.
Tercera transformación: duró cuando menos diez años, desde la Revolución de Madero, quien murió asesinado, hasta el también asesinato de Carranza.
Y en 2019 hay más añoranzas de don Porfirio aunque ni lo conocimos, que del propio Madero al que sólo se le hacen homenajes oficiales, pero no populares.
Hay más reconocimientos para Villa y Zapata (asesinados), que para los demás.
Mucha sangre en las tres transformaciones anteriores, y más sangre ahora en la cuarta pero no por sí misma, sino por el antecedente de la "guerra al narcotráfico".
Así que, según mis deducciones, la cuarta transformación tampoco será fácil ni rápida, ni es seguro que se logre.
Ojalá que no corra sangre a causa del intento como sucedió en las anteriores.
Lo que sí me parece, es que como a todos nos tocó vivir en la tercera transformación, porque vivíamos en ese mundo no entendemos o no aceptamos los nuevos paradigmas.
Nuestro arraigo a lo previo no nos deja entender bien de qué se tratan los cambios y pensamos que son locuras, caprichos, torpezas o intolerancias de su ejecutor principal.
No descarto que sean fuertes las tentaciones y disgustos entre los militares, que son los únicos (aparte de los narcos) que podrían frenar este proceso, aunque también la gente si se convoca a revocación de mandato y triunfan los enojados.
Porque lo demás: críticas, periodicazos, maldiciones, etcétera, sólo nos van a desgastar.
Por eso yo mejor me ocupo de buscar marcianos en el cielo o cuando menos admirar las estrellas.
Bueno, es broma, pero me interesan más otros temas de los que, tal vez, se rían piadosamente mis lectores.
José Antonio Aspiros Villagómez, doctor y maestro en periodismo.
El tema da para más. Ya tenía ganas de hacerlo.
craveloygalindo@gmail.com

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor