Tras la puerta del poder

Robles y Peña Nieto, o las piñatas preferidas de la oposición y ciudadanos

Roberto Vizcaíno

Robles y Peña Nieto, o las piñatas preferidas de la oposición y ciudadanos

Periodismo

Noviembre 02, 2018 16:32 hrs.
Periodismo Nacional › México Ciudad de México
Roberto Vizcaíno › guerrerohabla.com

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No recuerdo otro funcionario (a) a quien hayan tundido tanto los opositores. Sin duda hoy Rosario Robles es -con base o no-, la imagen de la corrupción del régimen saliente.

¿El sueldo, los bonos, las prerrogativas del cargo valen realmente la pena para aguantar ese chaparrón de descalificaciones y señalamientos? ¿Por qué no se ha ido?

Ni idea.

Hasta hoy al parecer no existe denuncia en firme –es decir, con pruebas irrebatibles–, en su contra ante ninguna autoridad competente.

Todo a su alrededor, hasta donde se ve, son supuestos, presunciones, versiones periodísticas no comprobables.

Quienes se le lanzan en contra con base en esos supuestos afirman que la cubre un manto de impunidad porque la PGR depende del presidente Enrique Peña Nieto, quien hace ya rato le dijo en un acto público que no se preocupara.

Ella ahora reta a quienes la cuestionan y acusan, de esperar a que llegue la nueva administración, la de Andrés Manuel López Obrador –con quien tuvo diferencias hace 18 años–, para que con un nuevo procurador se le investigue.

Ayer, en este ambiente, Robles acudió a un nuevo encuentro con legisladores, ahora con integrantes de las Comisiones Unidas de Desarrollo y Bienestar Social y de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Vivienda del Senado.

Y oootra vez enfrentó la repetición de las mismas acusaciones y señalamientos, las mismas exhibiciones de senadoras en un desfile ausente de ideas e ingenio, de pruebas judiciales y de sustento político, en esa tribuna que fulmina a quienes carecen de inteligencia y experiencia.

A ello Robles repitió lo mismo que hace algunos días y dijo en San Lázaro y que antes había señalado en otros foros: que a ella la esculquen, que vean debajo de sus piedras y que le revisen a ver si tiene más cuentas e ingresos que los que ha reportado.

Que en su paso por Sedesol y ahora por Sedatu no se ha contratado empresas fantasmas y que lo reportado por la Auditoría Superior de la Federación no la vincula a ella con ningún delito.

Y les recordó a la docena de senadoras que pasaron a imputarle todos los delitos posibles, que acusar requiere de pruebas y que en su caso, como en todos, no basta que un grupo de legisladoras hablen de delitos, sino de que haya de por medio una investigación realizada por organismos competentes que son los facultados para establecer responsabilidades.

Durante esa comparecencia, en la que mostró enfado y un evidente desprecio por quienes la atacaban, desfilaron en el micrófono para cuestionarla la ex locutora de TV Azteca LillyTéllez; Verónica Delgadillo, del MC; Delfina Gómez, de Morena; Raúl Bolaños Cacho, del PVEM; Verónica Delgadillo, de MC; Vanessa Rubio, del PRI; Xóchitl Gálvez, del PAN (con un ridículo y recargado maquillaje por el Día de Muertos); Nestora Salgado, de Morena; Indira de Jesús Rosales, del PAN e Indira Kempis Martínez, del MC.

Nada importante que reportar. Quizá la absurda declaración de la ahora senadora Gálvez de que no descansará (¿neta?) hasta no ver que los culpables de las multimillonarias desviaciones en Sedesol y Sedatu (otra vez sugiriendo, no confirmando, que Rosario Robles está implicada), sean castigados.

¿En verdad la hidalguense vivirá de ahora en adelante para eso? Esos dichos desvirtúan todo.

Otros dichos y hechos revelan que Rosario Robles tiene una protección insospechada. Al inicio de esta Legislatura Ricardo Monreal presidente de la junta de coordinación Política y líder de la mayoría de Morena en el Senado y Mario Delgado, con los mismos cargos, pero en San Lázaro, anunciaron la creación de sendas comisiones legislativas de investigación contra la ex dirigente nacional perredista.

Días después Andrés Manuel López Obrador los dejó fríos al indicar que los ataques contra Robles la convertían en un ’chivo expiatorio’ y su caso en un circo mediático.

Y remató al señalar que él, no utilizaría la presidencia para ir a una caza de ex funcionarios. El mensaje es hasta grosero: no va a tocar a Rosario.

Las comisiones anunciadas por Monreal y Delgado nunca se integraron.

Pero luego de ver el desfile de senadoras –en su mayoría de Morena y de MC– de ayer para arremeter contra Robles uno se pregunta, ¿pues qué en verdad estas legisladoras no escuchan lo que dice el líder máximo, ese que las motiva a gritar cada que pueden y cuando no también, que es un honor estar con Obrador?,

En fin…

Alimentando la duda

En muy buena medida el ambiente que rodea a Rosario Robles y al Gobierno de Enrique Peña Nieto proviene de los informes y las denuncias presentadas por la Auditoria Superior de la Federación a lo largo de estos tres o cuatro últimos años.

Esa tormenta perfecta de repudio y descalificación, que ha derivado en que medios y ciudadanos perciban a una y otro como los más corruptos de todos los tiempos en México, se fortaleció por la nula capacidad de Peña Nieto para comunicar logros y para dar respuesta a los cuestionamientos.

En ese escenario el encargado de la comunicación del régimen, el abogado Eduardo Sánchez ha jugado un papel peor que el de un merolico.

Sin experiencia periodística ni en manejo de medios, aisló y alejó a Peña Nieto y a los miembros del gobierno, de los ciudadanos.

Hoy eso no tiene regreso,. El de Enrique Peña Nieto es ya en la percepción de los mexicanos el peor de los gobiernos y el más corrupto.

La cara más visible de esa percepción es la de Rosario Robles después, por supuesto, de la de Peña Nieto.

Y mucho de ello surge porque los encargados de la Auditoría Superior de la Federación – Juan Manuel Portal primero y David Colmenares ahora-, en sus informes periódicos a la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados reportan desviaciones por miles de millones de pesos.

Y nadie explica que esas desviaciones no significan necesariamente el robo o la defraudación de esos montos, sino la aplicación de partidas y recursos en otros rubros no previstos.

El asunto se agrava porque los auditores anuncian la presentación de denuncias penales que sugieren la participación de titulares de dependencias o gobiernos en multimillonarios ilícitos.

Ayer el nuevo auditor, el oaxaqueño David Colmenares, entregó su reporte ultimo a la Comisión de Vigilancia, presidida por diputado Mario Alberto Rodríguez Carrillo, de Movimiento Ciudadano, en donde se indica que fueron presentadas 7 nuevas denuncias penales vinculadas a la llamada ’Estafa Maestra’, sugiriendo que aumentan los ilícitos alrededor de la gestión de Rosario Robles.

Con estas 7 nuevas demandas suman ya 53 las presentadas en la PGR por este caso, agregó Colmenares. Lo que no dijo es que ninguna de esas denuncias implica directamente a Robles sino que se quedan en funcionarios menores.

Eso no significa que no esté involucrada, pero de entrada no parece estarlo.

Nadie lo aclara, ni el inútil vocero de Los Pinos ni nadie más. Y mientras Rosario Robles y Enrique Peña Nieto siguen siendo las piñatas a las que todos les pegan.

No hay remedio…

rvizcainoa@gmail.com
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