1

2,998 vistas

Octubre 16, 2019 20:57 hrs.

Mario Andrés Campa Landeros › diarioalmomento.com

Cultura Nacional › México Ciudad de México


No es posible andarse con juegos
Cuando se trata de nuestro Dios

Los misterios de la vida.
Él había perdido su propia fe en los sacerdotes y en la iglesia y le había quedado un gran vacío. Ella parecía realizada y a él le daba miedo admitir que envidiaba esa parte del asunto. La fe es lo que él extrañaba en esa época de su vida, la fe en algo. Ella la poseía y por toneladas.
Entonces una cosa muy sutil y temible comenzó a suceder dentro de su propio corazón. Jamás lo confesó a nadie, particularmente a su esposa, pero a pesar de todo instinto y deseo, comenzaba a admirar lo que ella hacía.
Esta es la historia:
Ken Kelly se embriagó con vodka para cobrar valor y se presentó en el departamento de Mindy, ’La Gorda’, como le fue indicado; Efectivamente la muchacha nueva le esperaba. Estaba vestida como un retrato de Gainsborough. Luego, mientras se recostaba en el sofá pensando que tal vez se había excedido con el alcohol ella lo sorprendió con la pregunta:
-¿Crees en Dios?
-¡Claro! Soy luterano, ¿por qué?
De repente ella comenzó a temblar y, poco a poco, a apartarse de él. Entrecerró los ojos y se volvió fría. Estaba convirtiéndose en un pedazo de hielo delante de sus ojos. Ella exclamó: Rindo culto al Diablo…
-A mí también me gusta armar escándalo –rio Ken Kelly-. Pertenezco a una asociación. Nos gusta fornicar sobre altares, en verdaderas iglesias, cuando es posible. O podemos recrear un altar si es necesario. Tendrás que acostumbrarte a algo de todos ellos, rey –indicó ella, particularmente a la matanza…
-¿La parte de la matanza?, repitió él, ¿la matanza?
-¡Perros! Matamos perros y tomamos su sangre mientras está caliente y fresca. ¿Te escandaliza eso?
Ken Kelly se le quedó mirando. No supo qué hacer ni qué decir…
El romance terminó antes de empezar.
¡Cosas Veredes, Chonito!


VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor