¡Qué conste... son reflexiones!

Sócrates A. Campos Lemus


Tragedia del Guadalupe Reyes

Tragedia del Guadalupe Reyes




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Enero 04, 2019 12:17 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Casi casi termina el maratón Guadalupe-Reyes y no hay la menor duda de que las comilonas, las crudas, los regalos, las pachangas, las desveladas con los cuates, familia y compadres han logrado deteriorar, en algunos casos, seriamente la salud, porque al final de cuentas como siempre estamos en dieta por determinación propia o por obligación económica, pues cuando hay chance de gorrear el trago y la comida pues uno se va de bruces, la realidad es que cuando el jodido se emborracha para el ricachón simplemente es fiesta, así, los horrores de la violencia familiar cuando hay reclamos porque se pasan de tragos los cuates o las señoras o los hijos, pues son normales y dejan una profunda herida en el corazón familiar de tal suerte que como no se hablan bien los temas se dejan los resentimientos que poco a poco se convierten en odios y se llevan a los extremos de la violencia y la tragedia y como ya de por si es trágico el tiempo del maratón Guadalupe-Reyes pues las cosas se van complicando, porque al final, al tratar de festejar a los niños con los juguetes de Reyes pues la economía anda de la jodida y no se dan cuenta que además aumentan los precios, las multas, hay que pagar impuestos porque es como la venganza oficial por los desvelos esperando en las calles a los borrachos o apagando fuegos provocados por las llantas y los cohetones de las fiestas y posadas, así que no hay de otra, el camino al ’monte de impiedad’, a las casas de empeño para dejar prendas, aparatos , juguetes, celulares con la esperanza de algún dinero y los pueden sacar del empeño, y no se dan cuenta de que los intereses son lo suficientemente altos para que pierdan las cosas y así llegan los tiempos de la escuela y a comprar útiles y ropa y nuevamente el camino al calvario, al monte de impiedad, y pasamos de pronto al día de los compadres con los tamales del niño Dios, y hay que cumplir con los compromisos contraídos tragando rosca de reyes y pagar y comprar los vestiditos de los niños para que se les lleve a que les den su agua bendita y esperamos que con ello nos hagan el milagrito de salir de la jodencia cuando no entendemos que los que provocamos nuestra propia jodencia somos nosotros… pero hay estamos de necios y de habladores, total, que tanto es tantito si lo que cuenta en la vida es lo que se goza no lo que se sufre, porque hasta el sufrimiento y el gozo lo tienen que dejar cuando pasan a mejor plano.

Y bueno, antes del dos de febrero, hay que juntar para las velas y las limosnas que se van a dejar a la iglesia de San Hipólito, para festejar y mostrar la devoción por San Juditas Tadeo que es el santo de las causas perdidas y ahí, entre ratas y policías, entre gente de buena y de mala madre uno muestra la devoción comprando estampitas para llevarlas a la casa y ponerles las velas para que nos haga el milagro de sacarnos de la jodencia, total, todos van y le piden, pocos son los que le agradecen porque los que en verdad llevan el agradecimiento son los ratas que la libraron y no llegaron a la cárcel por las fallas del proceso o por la lana que soltaron para comprar a los testigos o a los jueces que, al final, como también son hombres, dicen, al igual que cuando justifican las canalladas de los curitas cuando violan o andan de coquetos, pues los jueces también se dejan tentar por la injusticia y caen en la corrupción y es por ello que el buen abogado no necesita conocer de leyes sino de saber cuáles son los transas y cómo hay que llegarle al precio y que les quede la utilidad a ellos, total, lo que se vende no es la justicia es la injusticia y así, ni quién la haga de tos…

Y por esa razón vemos las guerras que se generan entre delincuentes protegiendo sus zonas de comercio y violando todas las normas y los viejos conceptos de las mafias, ahora, sí matan a las familias y chingan a los niños y a las mujeres, total, dicen, es la guerra y en la guerra todo se vale, lo que importa es proteger el negocio de las drogas, así en cada restaurante hay cuando menos un ’diler’, así les dicen a los narquillos vendedores que ofrecen mota, chochos, tecata, heroína, motita de la buena y de la mala y en tales condiciones también les cobran a los dueños de los establecimientos un derecho de protección dizque para que no les molesten ni los roben ni los trancen, ni dejan de pagar los clientes y van desde changarros a restaurantes de pipa y guante y nadie puede hacer nada porque no hay denuncias, dicen los policías que saben bien de qué se trata el tema y han dejado que se hagan esos grupos de delincuentes porque al final de cuentas como me diría alguno de los jefes de la policía, pues un policía no va a arriesgar a su familia ni su vida por la pinche paga y cuando andan en patrullas en las colonias, cuando menos, reciben las cuotas de varias narco tienditas y si hablamos de quinientos pesos por tiendita a hay cuando menos veinte en su zona, pues ya juntaron diez mil pesos diarios para repartirse entre ellos, los mandos y los de arriba y muy arriba, por esa razón ya no les interesa que se les pague por la gasolina, ahí tienen de sobra para andar en el jale y en vez de dar protección a los ciudadanos pues la dan a los malandros y las cosas se van complicando de tal forma que vivimos en el horror y el terror. Yo viví de niño en la Lagunilla, muy cerca de Tepito, y los mismos malandros respetaban a los vecinos y no nos tocaban o robaban, era la ley, pero ahora, no respetan nada y las luchas y guerras y matanzas siguen por la ciudad y todo porque hay grupos que alientan el tráfico y hay policías que les protegen y hay banqueros y comerciantes que les lavan las utilidades y existen complicidades de tal nivel que nadie las puede creer y así todos, se deberían centrar en las investigaciones de la Central de Abastos, porque por ahí llegan y salen armas, drogas, dinero y gentes que son la base del comercio y del narcotráfico, pero, todos se hacen pentontos, total. de lo que se trata, nos dicen, es que no haya violencia. porque drogas siempre las tendremos para el uso y el disfrute de los viciosos que ya no salen del hoyo… se jodieron.

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