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Y nos sentimos engañados y robados

Sócrates A. Campos Lemus

Y nos sentimos engañados y robados

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Política

Abril 30, 2018 22:06 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

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TENDEMOS QUE ENTENDER QUE LA CRISIS POLÍTICA ESTÁ DIRECTAMENTE LIGADA A LA PUBLICIDAD POLÍTICA QUE SIEMPRE NOS MUESTRA UN ROSTRO, Y AL COMPRARLO, RESULTA UN FIASCO.

Todos podemos entender que un solo hombre no es lo adecuado para gobernar un país, las condiciones actuales indican que es necesario tener una idea clara de lo que sucede, y para entender lo que sucede se debe comprender la realidad, y entendiéndola se podría cambiar, pero un hombre sumido en las cuatro paredes de palacio y rodeado de cortesanos que no le dejan ver más de lo que ellos quieren y les interesa, los convierte en títeres de otros, y esto hace que se pierda el rumbo de un país. Si hacemos un balance o pretendemos hacer un análisis del por qué fracasa la visión del presidente Peña y se convierte, de pronto, de ser un ídolo en un pelele de otros y rechazado por los que en un momento confiaron en sus propuestas y legalizaron los cambios que, al despertar, vieron que no les convenían sino que les generaban muchos más problemas, y todo porque en la publicidad nos decían que con la aprobación de la reforma energética se bajarían los precios de los combustibles, de la luz y del gas, y nos ocultaban que se daría en venta a las empresas extranjeras nuestro petróleo y nuestros bienes nacionales con el cuento de que no perderíamos el control de los recursos, pero el caso es que llegaron de pronto los gasolinazos y nos chingaron a todos, y los aumentos en el cobro de la luz y en aumento en el precio del gas, y de pronto, sentimos que nos engañaron y nos robaron, y así fue, nos engañaron y robaron y más, pues vimos a los políticos y a sus socios los empresarios y banqueros darse los grandes negocios y endeudar a todos en el país, y así, de pronto, vimos que también nos robaron y nos engañaron, y además, a cambio de ello, se dieron miles de miles de hectáreas en concesionaron a los magantes mineros y a sus socios que de pronto salieron de la política y ahora son empresarios y siguen robando y engañando, y dan a cambio casas y bienes y recursos para campañas y ahorros para sus familias, las de los que nos engañaron y robaron… y entonces, comienza el enojo y el encabronamiento y el no creer ni en ellos ni en las instituciones, porque sabemos que solamente son de ellos los que manipulan el poder y que, nuestros votos, solamente legalizan sus despojos, enojos, corruptelas, robos y saqueos, y al final, todos los jodidos tenemos que pagar por lo que otros robaron y engañaron.

Cuando Peña Nieto vio la gran oportunidad de rescatar el poder para el PRI, tenía el control de un poderoso estado y muchos recursos, los errores y los horrores de los panistas y en forma especial el asunto de la guerra contra el narcotráfico que generó muerte sudor y lágrimas a los mexicanos, pues pusieron en tela de juicio al borrachín de ’Jelipe’ Calderón con los asesinatos que veíamos por todas partes y en todos lados, y en su política entreguista y cínica en favor de los norteamericanos al dejarles invadir el país con armas para provocar los asesinatos en masa y así, aprovechando el enojo y el horror y terror generado por esa Guerra, los mexicanos pensamos en el cambio y no entendimos que los cambios y las reformas solamente beneficiaban a unos cuántos, y entre ellos, a los que detentarían el poder y se generalizaría la corrupción de tal suerte que los gobernadores dieron la muestra de esa enorme corrupción, y todos pensaron que era porque los de arriba, de mero arriba, dejaban hacerlo, porque les habían patrocinado los gastos de la campaña presidencial, y si lo fue o no lo fue, el nivel de la corrupción generó el enojo y el encabronamiento al saber que los que deberían de cuidar que no robaran se hicieron los pendejos y aceptaban las migajas del saqueo.

Y los contratos que los voraces empresarios esperaban llegar a sus bancos y riquezas, se vieron engañados en muchos casos porque solo se hacían negocios con los muy pero muy ricos que son pocos empresarios y traían a empresas del extranjero para poder enviar los robos a otros lados y que no se conocieran las enormes cantidades que salían, por concepto de cochupos que llegaron a un selecto grupo de empresarios ligados a los hombres más ligados al poder, y así nos siguieron robando y vemos que al final de cuentas, esto, provoca también un enorme enojo entre las cúpulas del poder y se desbaratan y pelean, y cada grupo, ahora, patrocina a su ’gallo’ incluyendo a los que se dicen de izquierda, y así vemos que se habla de cambios pero no se dan las muestras ni se entienden las razones por las que agua y aceite ahora andan revueltos, pero no son del mismo lado. Así pues en todo este menjurje, los que salimos perdiendo somos todos los jodidos, porque los ricos invierten y sacan raja del poder.

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