"Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo" - ’ El Señor es compasivo y misericordioso ’ - Taxco - diarioalmomento.com

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Julio 30, 2019 05:32 hrs.

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Martes 30 De Julio 2019


La Palabra de Dios


Primera lectura
Ex 33, 7-11; 34, 5-9. 28
En aquellos días, Moisés tomó la tienda que había llamado "de la reunión" y la colocó a cierta distancia, fuera del campamento, de modo que todo el que deseaba consultar al Señor, tenía que salir fuera del campamento.

Cuando Moisés iba hacia la tienda, todo el pueblo se levantaba, se quedaba de pie a la entrada de sus tiendas y seguía con la vista a Moisés, hasta que entraba en la tienda de la reunión. Una vez que Moisés entraba en ella, la columna de nube bajaba y se detenía a la puerta, mientras el Señor hablaba con Moisés. Todo el pueblo, al ver la columna de nube detenida en la puerta de la tienda de la reunión, se levantaba y cada uno se postraba junto a la entrada de su tienda.

El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se alejaba de la tienda de la reunión.

Moisés invocó el nombre del Señor, y entonces el Señor pasó delante de él y exclamó: "¡El Señor todopoderoso es un Dios misericordioso y clemente, lento para enojarse y rico en amor y fidelidad; él mantiene su amor por mil generaciones y perdona la maldad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes, pues castiga la maldad de los padres en los hijos, nietos y bisnietos!"

Al instante Moisés cayó de rodillas y se postró ante él, diciendo: "Si de veras gozo de tu favor, te suplico, Señor, que vengas con nosotros, aunque seamos un pueblo de cabeza dura. Perdona nuestras maldades y pecados, y recíbenos como herencia tuya".

Moisés estuvo con el Señor cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, los diez mandamientos.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 102, 6-7. 8-9. 10-11. 12-13
R. (8a) El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor hace justicia
y da la razón al oprimido.
A Moisés le mostró su bondad
y sus prodigios al pueblo de Israel.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
El Señor no estará siempre enojado,
ni durará para siempre rencor.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
No nos trata como merecen nuestras culpas,
ni nos paga según nuestros pecados.
Como un padre es compasivo con sus hijos
así es de grande su misericordia.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Así como un padre es compasivo con sus hijos,
así es compasivo el Señor con quien lo ama,
pues bien sabe él de lo que estamos hechos
y de que somos barro, no se olvida.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo;
todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.
R. Aleluya.

Evangelio
Mt 13, 36-43
En aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a su casa. Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña sembrada en el campo".

Jesús les contestó: "El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del demonio; el enemigo que la siembra es el demonio; el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga’’.
Palabra del Señor
Gloria ti, Señor Jesús

Reflexión del Evangelio de hoy
"El Señor hablaba con Moisés cara a cara"
Esta lectura del Éxodo forma parte del segundo relato de la entrega de la Ley a Moisés. Relato que subraya la gran intimidad de Moisés con Dios: «El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo». El Señor, sin dejar de ser el invisible, establece con Moisés una comunicación profunda y una comunión de vida muy estrecha, pues en la amistad la comunicación es la que crea la comunión. Dios se hace accesible al hombre. Esta intimidad es la que anima a Moisés a atreverse a pronunciar su nombre.

Moisés oye a Dios revelarle el fondo de su ser. El pueblo elegido acaba de apostatar. Pero Dios proclama que, sin disminuir su santidad, la ternura divina puede triunfar del pecado: ’Yahvé es un Dios de ternura y de gracias, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, manteniendo su misericordia hasta la milésima generación, que perdona culpa, delito y pecado, pero no los deja impunes, castigando la culpa hasta la tercera y cuarta generación’: Dios no pasa una esponja por el pecado, deja que repercutan sus consecuencias en el pecador hasta la cuarta generación, lo cual muestra lo serio que es el pecado.

Pero su misericordia, conservada intacta hasta la milésima generación, le hace aguardar con paciencia infinita, porque la misericordia es el todo en las obras de Dios. Moisés se atreve entonces a pedir el perdón del pueblo, gracia que Dios le concede en virtud de su propia misericordia, por ser Él quien es y no por los méritos del que se lo pide o del pueblo. La misericordia es el estilo que tendrán las relaciones de Dios con su pueblo hasta la venida de su Hijo.

"Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo"
Los discípulos piden a Jesús que les explique la parábola de la cizaña. Éste no explica la parábola paso a paso, sino que se limita a dar unas claves de lectura.

La buena semilla no es el mensaje, sino los ciudadanos del reino, que son los que han hecho suyo el mensaje de Jesús, son los que cumplen el programa anunciado en las bienaventuranzas, los justos. Frente a éstos, aparecen sus antagonistas, que son los que no cumplen la voluntad del Padre, los pecadores.

La contradicción dentro de la comunidad cristiana existirá siempre mientras dure su etapa histórica, y no hay que empeñarse en solucionarla antes de tiempo. Hasta el último momento de la cosecha, los hombres todos son a la vez trigo y cizaña en potencia, seres volubles y objeto de misericordia. Hasta entonces hay que esperar. La paciencia es virtud imprescindible. Y el Señor muestra gran paciencia, esperando siempre que el pecador se convierta y viva. También nosotros debemos soportar con paciencia y esperanza el mal que percibimos alrededor nuestro y en nuestro interior, y centrarnos en cultivar y hacer crecer la buena semilla.

Al final, Jesús añade una advertencia a los suyos, pues en realidad, cualquier discípulo puede convertirse en cizaña. Esta es una de las parábolas sobre el Reino de los cielos más radicales. El compromiso es verdadero o no lo es. De eso se trata: el seguimiento de Jesús implica un compromiso radical y pleno. Esa opción es personal.

¿Acudo al Señor con la confianza de saber que es misericordioso y espera con paciencia al que se aleja de Él? ¿Soporto con paciencia el mal que hay en mí y en los otros, con la esperanza de que la buena semilla será más fuerte que la cizaña? ¿Me tomo en serio mi opción por Jesús?

Sor Cristina Tobaruela O. P.
Monasterio de las Dueñas (Salamanca)

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