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Junio 28, 2020 17:14 hrs.

Redacción › diarioalmomento.com

Religión Estados › México Estado de México


•Desarrollan su trabajo las 284 brigadas distribuidas en el estado, con base en un minucioso procedimiento en el que sobresale la atención especializada a los enfermos y posibles casos.

•Son especialistas una guía insustituible para informar a la sociedad y saber qué hacer cuando se es portador de esta enfermedad o se está en riesgo de contraerla.

Toluca, Estado de México, .- Cada batalla tiene sus héroes, y en la lucha contra el coronavirus los integrantes de las Brigadas Epidemiológicas del sector salud mexiquense han mostrado su valor, entrega y un gran esfuerzo que les ha permitido salvar muchas vidas, ya que su labor en esta contingencia es detectar y canalizar casos positivos de COVID-19 a través de un meticulosos proceso de análisis.

Lejos de que el temor a un contagio les impida realizar su labor cotidiana, los integrantes de estas brigadas se sienten orgullosos de contribuir a frenar la propagación de este virus, y algunos de ellos ven en esta contingencia la oportunidad de mostrar su compromiso con la salud de las familias del Estado de México.

’Ha sido un gran reto, creo que muchos estamos con el miedo diario de que nos podamos llegar a contagiar y sin embargo todos los días salimos adelante, digo, ¿si no lo hacemos nosotros, quién más lo podría hacer?, creo que esto nos llena de orgullo; primero como profesionales de la salud, como mexiquenses, finalmente como mexicanos.

’Creo que es una gran oportunidad para mostrar la valía del personal de salud a nivel nacional, lo importante que es tener un sistema de salud adecuado para que en cuanto vengan este tipo de situaciones, de retos, se puedan llevar a cabo de la forma más adecuada posible y poder salvar la mayor cantidad de vidas posibles’, expresó Saúl Pérez Cuevas, médico adscrito a la Unidad Epidemiológica de la Jurisdicción Sanitaria de Toluca del ISEM.

El trabajo que desarrollan las 284 brigadas distribuidas en el Edoméx tiene como base un minucioso procedimiento, en el que prevalece la atención especializada a personas contagias o posibles casos.

Para tomar muestras de COVID-19, cada brigada hace una entrevista de alrededor de 25 minutos al paciente, de manera presencial o vía telefónica, para llenar el formato denominado Estudio Epidemiológico de Caso; se captura la información en la plataforma SINAVE SISVER para generar un folio y los considerados ’casos sospechosos’ son citados en un centro de salud ese mismo día o al siguiente.

Posteriormente, los especialistas toman una muestra que, junto a otras, es embalada y se dedica especial atención a que los datos de la persona correspondan con los análisis, por lo que se tarda hasta 30 minutos en este procedimiento; después el Laboratorio Estatal de Salud Pública recibe las muestras para analizarlas.

Cada prueba pasa por un estricto proceso de desembalaje y etiquetado, con una duración aproximada a cinco horas, ya que una muestra puede ser rechazada por tener una temperatura superior a 8 grados, a falta de refrigerantes en el termo, o también son desechadas aquellas derramadas que contaminan a otras; luego se realiza la extracción y el análisis mediante el proceso de reacción en cadena de la polimerasa.

En la siguiente fase, los expertos interpretan los resultados mediante una exportación de base de datos de manera electrónica para el reporte final del estudio y, por último, el paciente recibe una llamada telefónica en donde se le notifica el resultado de su análisis, en un lapso que puede ser de …

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