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Julio 24, 2020 02:29 hrs.

Marco Antonio Baños Avendaño › diarioalmomento.com

Política Estados › México Oaxaca


Es claro que las Constituciones deben seguir el pensamiento y las aspiraciones del pueblo mexicano, desde las aspiraciones conseguidas en la de 1824, poco después de la consumación de la Independencia, aún existe el problema de los migrantes y de quienes tiene doble nacionalidad.

Con la Constitución de 1857, Juárez recoge los anhelos del pueblo instaurando la República, con las Leyes de Reforma que limitaron al clero, a los militares, quitaron los privilegios y dieron estabilidad al pueblo de México, de esta estabilidad gubernamental es de la que hay que apostar instituyéndola en la Constitución Federal actual, los poderes gubernamentales deben supeditarse a la Constitución, Carta Magna o como se le guste llamar, Carta Fundamental, Carta de la República Mexicana, etc.

Gobernar conforme a la Constitución, limitando todos los actos de poder al régimen constitucional ha sido un reto de gobernantes que han abusado del poder como el ejemplo de Santa Anna, o Victoriano Huerta el golpista. Saber Gobernar es un reto, darle a México las figuras Constitucionales pérdidas en el tiempo podría ser benéfico para nuestra nueva Democracia, por citar el ejemplo de la figura jurídica inexistente ya, de la Vice Presidencia de la República que se otorgó al tabasqueño José María Pino Suárez, y que para la Constitución de 1917 existía también la figura jurídica del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, podría ser un factor de equilibrio de pesos y contrapesos en el poder, otra figura olvidada que más podría beneficiar al pueblo de México sería el llamado ’Jurado Popular’ compuesto por ciudadanos libres de la República, con modo honesto de vivir, lo claro es que la corrupción es un vicio que se arrastra de generación en generación, en el que el poder va modificando la Constitución y los grandes debates del Poder Constituyente van cambiando hasta deformar la Constitución.

La Corrupción tiene que ser exterminada con preceptos constitucionales, la llamada transparencia parece ser es efectiva si la hacen valer los gobiernos, que no sea una moda legalista, sino un régimen constitucional anticorrupción, sólido, fuerte, respaldado por principios y fundamentos constitucionales claros en cada Poder, en el Ejecutivo, en el Legislativo y en el Judicial.

La visión del juarismo fue reformista, el Presidente cita la frase de Benito Juárez: ’el triunfo de la reacción es moralmente imposible’, para referirse a la falta de nacionalismo de quienes son capaces de todo con tal de mantener sus privilegios. Y concluyó preguntando ’¿Cómo puede triunfar el que miente? ¿Cómo van a triunfar quienes le dan la espalda a su pueblo, a su patria?’ …

La Cuarta Transformación ha sido criticada por reaccionarios de aquellos que ya no tienen negocios jugosos como en sexenios anteriores, quienes abusaban del poder y manejaban a su antojo las instituciones mexicanas, que tienen franquicias millonarias y que no les basta tener, aún las instituciones democráticas con cotos de poder que ya se han ido perdiendo para estos reaccionarios que derrumbaron al país con la corrupción.

Los partidos políticos de derecha no sirvieron al país como debió haberse hecho, abusaron de su autoridad, se olvidaron de los sectores agrarios, de los sectores marginados, de los pobres, los anhelos de grandeza solo fueron discursos, quienes representaron la derecha y el llamado ’bien común’ fue para ellos y sus grandes negocios, esto es criticado a los partidos de izquierda que ahora también se está viendo hoy en día, están generando nuevos ricos, están desviando el camino original de su visión de honestidad que pregonaban en su discurso y plataforma ideológica.

No se puede creer en la derecha o en la izquierda mexicana mientras no se tengan constitucionalmente cambios profundos en la Constitución Federal, la lucha contra la corrupción es de orden constitucional, por la seguridad pública, por el deporte, por el manejo de las arcas públicas, por la salud, por el desarrollo tecnológico del país, por la defensa del petróleo y sus riquezas minerales etc., ya que son tantos temas que la Agenda Política Nacional de quienes representan al país, también deben dar cuentas en el orden de transparencia pública gubernamental y social.

La Constitución es un conjunto de derechos y libertades inacabados, correlacionados con las normas internacionales, es un documento interpretativo y también debiese ser practico en todos los órdenes garantistas hacia el ciudadano y en todas las competencias de los poderes del estado.

Las crisis sanitarias se manejan con reuniones y no aplicando la constitucionalidad de actos de las autoridades, la articulación de propuestas de la derecha y la izquierda, aún rayan en discursos demagógicos y no científicos jurídicos, para cambiar el sentido o el rumbo constitucional que pretenda el sumo bien y la felicidad de los gobernados.

Los partidos Políticos como los de derecha que ya no representan a la mayoría del pueblo mexicano, desean un ’México Libre para todos y Democrático’, sin más premisa, no se acepta a sectores vulnerados, sino para solicitar el voto en el que siempre el pueblo ’es sabio’ para elegir a sus gobernantes, aunque se equivoquen quienes tengan conceptos diferentes de la palabra ’Democracia’.

La corrupción debe atenderse en todo sector, popular, de partidos políticos, de sindicatos, de iglesias, de sectores comerciales, de industriales, de campesinos, de obreros, de productores, etc. La lucha contra la corrupción que hace inteligencia financiera de quienes simulan actividades de facturas falsas de empresas es lucha contra la corrupción, es importantísima pero insuficiente, hace falta impulsar con mucha más fuerza la lucha contra la corrupción con más figuras jurídicas constitucionales, para que en su aplicación no tiemble la mano para aplicar la ley y la justicia.

Morelos deseaba un México en donde se gobernara con honradez al pueblo, Juárez, deseaba un país de leyes aplicables en la transformación de la República, con un gobierno sin influencias extranjeras, sin intervenciones militares en nuestro suelo, Carranza deseaba una constitución eficaz, para todos todas las libertades, Madero, un régimen auténticamente democrático, sin embargo, todo tiene que ser revisado para que no se corrompa el país, recordemos que Juárez citó: ’Los hombres no son nada, los principios lo son todo’. Debemos volver a los Principios democráticos, constitucionales, garantistas, fundamentales, independientes para no volver a repetir los mismos errores del pasado.

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