1

1,702 vistas

Junio 30, 2017 20:20 hrs.

Psic. Marina Castro Ricaño › diarioalmomento.com

Educación ›


* Entra a Vínculos del amor

A todos nos gustan las personas que actúan desde el corazón, las que vibran con sus sueños, las que asumen la responsabilidad de sus decisiones y de sus actos.
No nos gusta tener que decir a nadie lo que tienen que hacer ni andar huyendo de los comentarios malintencionados que solo buscan destruir. A mí me gustan las personas que son justas y agradecidas, las que no buscan recompensas fuera de sí mismas, las que actúan de manera desinteresada, las que confían en nosotros y nos animan a perseguir nuestros sueños. No, no es fácil lidiar con gente que desde su maldad viene a provocar una catástrofe en nuestra vida. Resulta muy complicado colgarse un cartel en la relación cuando las intenciones están enmascaradas y los sentimientos nos ciegan.
Por inexplicable que nos parezca, solemos vivir sometidos a estas relaciones porque relegamos de puesto a nuestra mente y no la dejamos trabajar sin el estorbo de las expectativas y de la incredulidad.
No nos damos cuenta de que así es imposible poner distancia emocional y comenzar a liberarnos de las malas personas. Por eso es tan difícil este proceso.
Las buenas personas son las realmente importantes en nuestra vida – La gente de las que nos gusta rodearnos conoce el valor de la alegría y de la tristeza, procura no lastimar, ni herir a los demás, regala sonrisas y ofrece su oxígeno cuando alguien se queda sin aire.
Las personas que nos gustan contagian sinceridad y hablan con franqueza, son fieles y leales, y persisten para alcanzar sus sueños. Son personas de las que nos encanta rodearnos porque juegan con colores, cartas y viajes y sanan las heridas del pasado. Aquellas personas son las que crean alegría y hacen morir a la pena por una pérdida o un accidente, las que no se avergüenzan de reconocer sus defectos, las que aceptan sus errores y aprenden de ellos.
Son esas personas que nos abrazan muy fuerte con un abrazo de oso y recomponen nuestras partes rotas, haciendo que nuestros males se diluyan en el mar del olvido. Ellas se resisten a los juicios y permiten que les muestres tu historia, ignoran los rumores y no se inventan tu vida con mentiras. Son aquellas que se desatan de las habladurías a pesar del esfuerzo que supone. Pues son ’auténticas y tienen personalidad’ y que actúan con coraje para resolver sus problemas.
Las personas de las que merece la pena rodearnos son aquellas que hablan el idioma de la sensibilidad las que son solidarias buenas y respetuosas, las que no intoxican nuestra vida, las que conocen los buenos valores y los practican.
Sabemos que podemos confiar en ellos porque actúan desde la humildad, con tacto y con agradecimiento ante la vida. Son personas sabias en sus sueños y se atreven a guiar sus relaciones por el aprecio y no por el interés.
Entra a Vínculos del amor. Curso Aprenda a quererse. Psicóloga Marina Castro Ricaño, autora de los libros Cómo ser padres sin dejar de ser pareja, Enamorados o confundidos y Cómo ser padres de un hijo especial sin dejar de ser pareja.

VER NOTA COMPLETA

Curso "Aprenda a quererse"

Éste sitio web usa cookies con fines publicitarios, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de uso de cookies.