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Septiembre 25, 2020 02:42 hrs.

Marco Antonio Baños Avendaño › diarioalmomento.com

Política Estados › México Oaxaca


Vivimos una realidad económica precaria en todo el país, el populismo ha traído el combate a la corrupción, tras el desencanto de los partidos políticos que antes eran visiblemente fuertes, el pueblo ha reaccionado ante este populismo, las fronteras hacia los Estados Unidos de Norte América han traído como consecuencia ingresos económicos a familias mexicanas, pero aún sigue latente una Deuda Externa que está carcomiendo cada vez más la economía mexicana y la deuda se hace cada vez más grande.

El Banco de México anunciaba una deuda externa bruta de México representó el 36.5 por ciento del total del tamaño de la economía en el primer trimestre del 2019, menor al 37.7 por ciento del cierre del 2018.

Las llamadas fluctuaciones del peso frente al dólar, son eso, solo apariencias de que vamos bien en la economía nacional, la economía nacional es una realidad que la gran mayoría de los mexicanos no ha querido ver, ¿Que el peso se ha recuperado?, ¿Qué bajará el precio de las gasolinas?, ¿Qué hay mayor financiamiento a Honduras y Salvador para programas sociales para estos países y para nuestro País de pobres, quien salvará la situación social?.

Esta 4T debe replantearse definitivamente la economía como factor de desarrollo, se hablan de miles de millones de pesos, La deuda interna neta del sector público federal fue de 7 billones 417.7 mil millones de pesos, mientras que la deuda externa neta del sector público federal se ubicó en 219.3 mil millones de dólares (equivalente a 4 billones 822.1 mil millones de pesos), ¿Quién los pagará?, ¿Cuáles son las condiciones de pago?, ¿Quién nos ha endeudado más en sexenios pasados?, ¿Por qué no protestaron partidos políticos o dirigentes nacionales por endeudarse más y más al país? Son preguntas que requieren respuestas claras y que no existen fuentes fidedignas de estos tratos bajo el agua que los mexicanos ignoran por completo.

La historia del endeudamiento de México comenzó en 1823, cuando, con una economía casi paralizada, el Gobierno contrató deuda en Inglaterra, que hasta 1861 se mantuvo como el principal acreedor. El problema de la deuda externa no quedó resuelto hasta 1942 con los acuerdos Suárez-Lamon, y para legitimar y reconocer su gobierno Obregón en materia internacional, por lo que nuestro país es el que más adeuda en el mundo a los norteamericanos, a razón de $1,451 737, 587 desde su inicio.

Debemos intereses sobre intereses, deuda impagable a costa de invadirnos un día si requiere el pago inmediato el país del norte, el Producto Interno Bruto, está comprometido con los extranjeros.

A todo esto se suma la protesta inútil de quienes no desean al Presidente, sin aceptar una realidad evidente, se les ha quitado privilegios a quienes no producían nada para el país, por una parte ha sido benéfico, por la otra, no hay quien exprese su inconformidad o encauce estos reclamos del pago de la Deuda Externa al interior de los partidos políticos.

Vivimos inflación tras inflación económica, no hay fuentes fidedignas sobre cómo y cuándo se solucionará el pago parcial de los intereses de la Deuda Externa, (que no el pago de la deuda Externa), que es cuando fluctúa nuestra moneda y se nos engaña con quitarle ceros al peso y con declaraciones que vamos muy bien en la economía nacional. La respuesta populista de encarcelar a Expresidentes de México, es superflua, inconsistente, no se hará realidad, son alicientes al dolor del pueblo mexicano, engaño a la opinión pública, los delitos del orden federal están prescritos en muchos de ellos, los que no, son los que abogan por más democracia y espacios de participación política.

Vivimos una eterna inestabilidad económica, falta de empleos, gasolinas fluctuantes que afectan la vida diaria, canasta básica inalcanzable, fuga de capitales, déficit fiscal, falta de crecimiento de la economía ante el Covid 19, contratación de créditos con el exterior, con países o instituciones extranjeras que financian sus intereses en México, empréstitos inútiles para potenciar e impulsar nuestro desarrollo entre otras barbaridades económicas.

Las instituciones contra la corrupción debiesen ir pagando la Deuda Externa Mexicana con el Aval del presidente de México, pagar la Deuda no sus intereses solamente, la crisis que enfrenta nuestro país ya no requiere en lo económico reformas constitucionales, sino pagar lo que se deba para incentivar la economía nacional. Cada vez que hay una economía insostenible en Estados Unidos, parece ser que se sucede ante una crisis, una guerra externa o suceden cosas como lo del 11 de Septiembre, si se resquebraja la economía norteamericana, en México hay déficit y mayores crisis.

Nuestro destino está ligado a pagar a quien le debamos, Pemex no solucionó el problema sino de los bolsillos de quienes se fueron impunes y robaron al país hasta enriquecerse al hartazgo, la corrupción es un flagelo que se debe extirpar en esta 4ª Transformación, mientras que enfermedades como el Covid 19, programas sociales al pueblo, programas a migrantes, becas a estudiantes, etc., representan un aliciente al dolor y necesidad social existente, cuando frente al pueblo mexicano hay una Deuda económicamente histórica por pagar.

Finalmente, si se apuesta por reformar la constitución, hay que hacer un apartado respondiente a cualquier deuda económica que suscriba México, con el aval del Senado de la República y del H. Congreso, del Presidente de México, que deba ser pagada en un lapso mínimo, en intereses como en deuda principal, o no pagar, con el riesgo constante de que nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, estén completamente comprometidos a una Deuda Impagable, que venimos arrastrando en nuestra historia y que ya se deben tomar las riendas del país en materia económica y no sólo política, apostar al populismo puro, no es exacto para la salud de nuestro México.

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