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Junio 21, 2020 00:44 hrs.

Andrés Piña M. › diarioalmomento.com

Deportes Estados › México Ciudad de México


El Coronavirus ha traído al mundo enormes problemas, obviamente el más importante es el número de personas que desafortunadamente han perdido la vida. Con esta pandemia mucha gente ha quedado desempleada o sus ingresos disminuyeron notablemente. El deporte profesional no ha quedado exento de esta situación. En particular los futbolistas que participan en la Liga MX su futuro también será completamente diferente.

La presencia del COVID-19 en el fútbol mexicano, provocó la suspensión de la temporada en turno, pero además ha dejado números rojos en la mayoría de los equipos de primera división; algunos han sido más afectados que otros. Los dueños del balón han establecido que para recomponer sus finanzas será necesario modificando los contratos y formas de pago de los jugadores. Ahora, el jugador deberá sujetarse a un salario base que será el 40 o 50 por ciento del total de su ingreso mensual y el resto a objetivos trimestrales, bimestrales o por torneo.

Los contratos serán por objetivos y resultados. También el precio de los jugadores descenderá notablemente. Difícilmente volveremos a ver noticias de que un equipo pagó ocho o diez millones de dólares por un futbolista en el mercado local. Otro aspecto que cambiará radicalmente es que el jugador ya no cobrara en dólares, sino en pesos mexicanos. Si algún equipo quiere seguir pagando en dólares lo podrán hacer, pero ante la FMF y la Liga MX los contratos deberán estar en pesos. Los futbolistas que tengan contratos en dólares deberán negociarlos con su directiva; el paraíso fiscal que era México para muchos jugadores y entrenadores ha terminado.

Es sabido que el futbolista en nuestro país, ya sea nacional o extranjero, es prácticamente un privilegiado, y no estamos hablando de sus dotes como deportista, sino como personas dentro de una sociedad. Al convertirse en profesionales su estilo de vida da un giro de 180 grados. De forma errónea se convierten en seres ’especiales’, o porqué no decirlo, en seres ’intocables’. En este país reciben beneficios que un profesionista en cualquier otra área obtiene.
La fama, el dinero, la publicidad y la admiración del aficionado provocan que se pierdan de la realidad e inclusive algunos de ellos comienzan a vivir en una burbuja. Pocos son los que mantienen los pies sobre la tierra y tienen la consciencia que tarde o temprano su carrera terminara para volver a convertirse en un ciudadano más. Con estas modificaciones a sus contratos regresan a ser humanos de carne y hueso.

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