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Septiembre 03, 2020 01:47 hrs.

Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Política Estados › México Oaxaca


Cuando mueren en la mina de PASTA DE CONCHOS 65 mineros y se dejan a su suerte a familias y muertos, muchos conocimos o comenzamos a conocer el nombre de Germán Larrea, dueño del Grupo México y propietario de las minas de México y multimillonario al que muchos políticos deben, sin duda alguna, su patrocinio para sostener su carrera como ’políticos profesionales’, así logró mantener a un buen grupo de ’gatos’ como él les llama a los servidores públicos que le daban su respaldo y defendían sus intereses, a pesar de que esos fueran en contra de la justicia y del derecho de los trabajadores. Ahora, sabemos que no son intocables, que se han logrado triunfos en contra de sus intereses y que, por ejemplo, el dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia que ha luchado en contra de Larrea y sus ’gatos’ por más de doce años, acaba de ganar el laudo laboral que le favorece y obliga a Germán Larrea a reconocerle sus derechos como trabajador y pagar salarios caídos y prestaciones, sentando un gran precedente en las nuevas relaciones con los trabajadores y tendrá que reconocerle su liderazgo por el cual le dieron de baja y emprendieron por años, una intensa lucha de desprestigio y acusaciones falsas. Los salarios y el dinero que se le deben pagar a Napoleón, que al parecer es más de un millón de pesos, los ha donado para un fondo de los mineros que van en su beneficio.

En Zacatecas y Pachuca tuve la oportunidad de ingresar a algunas minas y ver el trabajo agotador y mal pagado de los mineros, conocer de sus miserias y tragedias y del miedo diario de los accidentes y de cómo se les van llenando de ’piedras’ los pulmones hasta que los hacen inútiles y muertos en vida, pero no hay de otra, o te chingas o te jodes, me decían porque no hay para más. En alguna ocasión con algunos jóvenes quisimos hacer cuando menos un documental para que se conociera esa realidad, que vieran cómo vivían los mineros mientras los hacendados y traficantes de metales y oro vivían como reyes, al igual que ahora lo hace el pillo de Germán Larrea que, sin duda, tiene mucho dinero a costa de la explotación y del robo de vidas y tragedias de muchas familias mineras que están bajo sus garras.

Qué bueno que Napoleón Gómez Urrutia no le ha bajado a su lucha y que bueno que haya ganado, por las buenas, a pesar de que peleaba contra los malos, y esperamos que las condiciones y la realidad de los mineros de México y de los mexicanos a los que saquean sus bienes minerales y no recibimos más que detritus, desperdicios y contaminación a cambio, puedan mejorar y dejar que los bienes y las explotaciones sean para el beneficio de todos, porque son de todos los bienes nacionales, y dejen de ser usados por los hampones que siempre han utilizado los bienes y fondos públicos para hacer sus enormes negocios privados. Ya es un tiempo de poner fin a su saqueo, explotación y robo a la nación.

En los tiros de las minas se han perdido vidas de a poco a poco o en desgracias brutales, y el frío o el calor y la humedad y los olores son espantosos en cada tramo, como que se van haciendo caminos al Infierno y solamente se espera al diablo, para que nos lleve el tren y la jodida bajo la mirada miserable y fría de los dueños y ricos explotadores como Germán Larrea, el que con su dinero tiene o tenía controlados a muchos ’gatos’ como decía eran los funcionarios que le deberían servir por mandato del presidente en turno y sus secuaces, socios y cómplices. Todo ese horror ya debe cambiar, la modernización debe servir a todos y evitar que el saqueo siga con total impunidad, esperamos que este paso que es un pequeño paso contra la impunidad, sea determinante para el cambio y que las dirigencias obreras en realidad sirvan a los trabajadores y no sean cómplices de los patrones, y esto no quiere decir que hay que confrontarse entre unos y otros porque se tienen que mantener las buenas relaciones para que siga la producción y se ampare la buena distribución de los bienes y riquezas que salen del esfuerzo y trabajo de los hombres, no de las concesiones, esas son papeles que obligan a que se mantenga el saqueo y la explotación, y por ello, se deben cambiar las condiciones para que no solamente sea en beneficio de unos cuántos sino en benéfico del pueblo mexicano. Con AMLO, se han despertado muchas esperanzas y esperemos que no se queden en sueños sin se conviertan en realidades…

Hace muchos años escribí un libro de cuentos de realidad, y uno de ellos era el del Pinche Ratón, que era la pequeña y brutal historia de un lidercillo minero de Zacatecas que en las reuniones donde llegaban sus jefes, los mineros aprovechaban para que en la multitud, de pronto, le gritaran: ’pinche ratón’ y de como este se vengaba cuando tenía la forma, de los que se burlaban de él y les llevó a la muerte y la tragedia. Y estoy seguro que en el medio, no solamente hay ratones entre los dirigentes sino entre los dueños. Sería ideal que un buen día, algún cineasta, emprendiera una película donde mostrara la realidad brutal de la minería y de cómo termina con vidas y espacios y saqueos y robos y asesinatos de negligencia empresarial o los provocados, cuando los dueños quieren eliminar a los rijosos y luchadores, porque, esto, sigue igual y se dan.

Por eso en los pueblos mineros a pesar de la riqueza que generan efectivamente seguimos con un pequeño grupo de inmensamente ricos, como Germán Larrea y sus gatos, entre un pueblo inmensamente pobre que es el que produce la riqueza que les roban no solamente a ellos, sino a todo el pueblo mexicano, pero, somos ’totalmente Palacio’ y así, pues hay pocas esperanzas en un cambio si no se dan prisa y hacen cambios profundos que sean para el beneficio de mineros y pueblo en general, son nuestros recursos en manos privadas donde solamente dejan muertes, explotación y contaminación y urgen los cambios, o todo, se va a la tiznada….

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