En Las Nubes - Cuando México entró a una guerra mundial - Gustavo A. Madero - diarioalmomento.com

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Mayo 15, 2021 18:39 hrs.

Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Política Estados › México Ciudad de México


Carlos Ravelo Galindo, afirma:

El ataque japonés a las bases estadounidenses en Pearl Harbor el 8 de diciembre de 1939, hizo que México rompiera relaciones con Japón, el 8 de diciembre de 1941. Dos días más tarde, rompió con Alemania e Italia.

Así tomó partido por la defensa de las democracias occidentales aliadas para detener el avance del nazi-fascismo.

En represalia ante la postura de nuestro país, en mayo de 1942 submarinos alemanes hundieron dos barcos petroleros mexicanos: el ’Potrero del Llano’, el día 13, frente a las costas de Miami, y el ’Faja de Oro’, hundido el 20 de mayo, cerca de Key West, Florida, Estados Unidos.

Como consecuencia, el 28 de mayo siguiente el presidente Manuel Ávila Camacho obtuvo del Congreso la autorización para declarar el estado de guerra contra Alemania, Italia y Japón.

El Diario Oficial de la secretaría de Gobernación lo recuerda con motivo del aniversario de la fuerza aérea expedicionaria mexicana.

Integro gracias al abogado Jorge Alberto Ravelo Reyes, lo reproducimos, luego de tocar algunos detalles.

El Escuadrón 201 fue asignado a la base militar de Porac, en el Pacífico, como parte del 58° Grupo de Pelea.

Realizó misiones de combate muy importantes, que fueron reconocidas por el general Douglas Mac Arthur, comandante en jefe de las fuerzas aliadas.

Entre ellas destaca su participación en la liberación de la isla Luzón, en el Pacífico, mediante el bombardeo y ametrallamiento de bases japonesas.

Ejecutó 96 misiones de guerra, 785 acciones ofensivas, 6 defensivas, casi 2 mil horas de vuelo y lanzó 957 bombas contra objetivos militares enemigos.

Cinco pilotos mexicanos murieron en el cumplimiento de su deber.

Leamos el documento del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México:

’En 1945 Durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, México mantuvo una posición neutral. Fiel a su tradición pacifista y viendo en la conflagración internacional un conflicto provocado por el imperialismo de Alemania, Italia y Japón, el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas decidió mantenerse al margen de la guerra.

El 4 de septiembre de 1939, el presidente Cárdenas anunció: ’Ante el estado de guerra existente el gobierno que presido declara su resolución de permanecer neutral en la contienda, sujetando su conducta a las normas establecidas por el Derecho Internacional…’

La evolución del conflicto bélico modificó esta postura inicial.

El ataque japonés a las bases estadounidenses en Pearl Harbor hizo que México rompiera relaciones con Japón, el 8 de diciembre de 1941.

Al día siguiente, el secretario de Relaciones Exteriores, Ezequiel Padilla, informó que cualquier agresión a un país americano sería considerada una agresión a nuestra soberanía.

Dos días más tarde, México rompió relaciones con Alemania e Italia, tomando partido por la defensa de las democracias occidentales aliadas para detener el avance del nazi-fascismo.

En represalia ante la postura de nuestro país, en mayo de 1942 submarinos alemanes hundieron dos barcos petroleros mexicanos: el ’Potrero del Llano’, el día 13, frente a las costas de Miami, y el ’Faja de Oro’, hundido el 20 de mayo, cerca de Key West, Florida, Estados Unidos.

Como consecuencia, el 28 de mayo siguiente el presidente Manuel Ávila Camacho obtuvo del Congreso la autorización para declarar el estado de guerra contra Alemania, Italia y Japón.

Por su posición geográfica y la amenaza que representaba Japón en la costa del Pacífico, México estableció una colaboración estrecha con Estados Unidos, aunque no permitió que este país instalara bases militares en Baja California.

Al intensificarse el conflicto, el 8 de mayo de 1944, el gobierno anunció que las fuerzas armadas nacionales tomarían parte en la guerra al lado de las tropas norteamericanas.

En julio, tras la aprobación del Congreso, la Secretaría de la Defensa Nacional ordenó formación del Grupo de Perfeccionamiento Aéreo con soldados de las diferentes ramas del ejército encabezado por el coronel Antonio Cárdenas Rodríguez.

El 24 del mismo mes, el contingente viajó a Estados Unidos con el fin de recibir la instrucción requerida para combatir.

Después de concluir su entrenamiento, en septiembre, la unidad se reunió en la base de Pocatello, Idaho, y fue trasladada a Majors Field, Texas.

El 29 de diciembre de 1944, la Cámara de Senadores de México autorizó el envío de tropas al frente de guerra, de modo que el Grupo de Perfeccionamiento Aéreo se convirtió en el Escuadrón de Pelea 201 de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM).

Aunque inicialmente estaba previsto que el contingente nacional combatiera en Europa, debido al balance de fuerzas del momento se optó por destacarlo en el frente del Pacífico.

Finalmente, el Escuadrón 201 se embarcó rumbo a Filipinas el 27 de marzo siguiente. Los combatientes mexicanos arribaron a la bahía de Manila el 1 de mayo de 1945.

El 2 de mayo, con todos los honores, ondearon la bandera mexicana por primera ocasión fuera del territorio nacional.

El Escuadrón 201 fue asignado a la base militar de Porac, como parte del 58° Grupo de Pelea.

El Escuadrón 201 realizó misiones de combate muy importantes, que fueron reconocidas por el general Douglas Mac Arthur, comandante en jefe de las fuerzas aliadas.

Entre ellas destaca su participación en la liberación de la isla Luzón, mediante el bombardeo y ametrallamiento de bases japonesas. El Escuadrón 201 ejecutó 96 misiones de guerra, 785 acciones ofensivas, 6 defensivas, casi 2 mil horas de vuelo y lanzó 957 bombas contra objetivos militares enemigos.

El general Henry Arnold, comandante de las fuerzas aéreas aliadas subrayó que las acciones del Escuadrón 201 habían causado cerca de 30 mil bajas japonesas
Cinco pilotos mexicanos murieron en el cumplimiento de su deber: el capitán Pablo Ruiz Rivas Martínez, los tenientes José Espinoza Fuentes y Héctor Espinoza Galván, y los subtenientes Fausto Vega Santander y Mario López Portillo.

Tras el fin de la guerra, la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana regresó a México. El 16 de noviembre de 1945, el contingente pisó nuevamente territorio nacional donde fueron recibidos como héroes de guerra al cruzar la frontera en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Sus integrantes recibieron las condecoraciones ’Servicio en el Lejano Oriente’, ’Legión de Honor de México’ y ’Liberación de Filipinas’, así como condecoraciones militares del gobierno de Estados Unidos.

El dos de mayo se decretó día de luto y solemne para la Nación. La Bandera Nacional deberá izarse a media asta. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.

craveloygalindo@gmail.com

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