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Mayo 12, 2024 23:12 hrs.

Raúl De La Rosa › diarioalmomento.com

Política ›


Seguimos con las Reglas Ortográficas del castellano o español. ¿Por qué? Pues porque desde que surgió el Graffity, luego el teléfono móvil (celular), y con él los mensajes de texto SMS, que rápidamente fueron sustituidos por la Blackberry y más rápidamente llegó el "SmartPhone" (teléfono inteligente), que trajo consigo las denominadas "redes sociales", las generaciones de millenians, centenialls y el mundo, quedamos regidos por la inmediatez. Y con ésto, quienes sufrieron el primer daño colateral fueron un arte y una disciplina científica: la Literatura y la Lingüística. Prácticamente, "de trancaso", se le dio un "knock out" a la lingüística, que ya venía siendo muy vilipendiada.

En particular, el castellano o español (que en el seno mismo de las y los compositores de canciones populares, y de las universidades latinoamericanas y del Caribe hispanohablantes, ya tenía serios cuestionamientos por su desapego a muchas reglas ortográficas) "pasó a oficializarse su transformación" en el habla y la escritura cotidiana de los textos a través de las "benditas pero cuasi-cuánticas redes sociales". Así, intempestivamente, el acto de escribir textos y hablar con coherencia y sin erratas, que se suponía siempre traería beneficios en todos los ámbitos de una o un hispanohablante, parece haber quedado en el pasado. A pesar de que para las y los puristas (en extinción) del castellano o español el no apegarse a las reglas ortográficas y gramaticales, se supone nos da una imagen negativa que muestra nuestro descuido, así como falta de preparación y profesionalismo.

Hasta hace 40 años se daba por un hecho que el tener la capacidad de escribir un texto bien redactado hablaría de nuestra capacidad de construir un buen puente de comunicación con las y los interlocutores. Pero en "las redes sociales" eso es tan indeterminado como la posición de una particular en física cuántica. Escribir bien nunca había sido una tarea sencilla, ha requerido de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua castellana o española, por lo que leer "buena literatura" puede ser un gran apoyo para la riqueza de nuestro léxico, y a la inversa, no leer o leer "textos chatarra" lo empobrece y nos empobrece culturalmente. Al menos así parecía ser antes, porque ahora...

En éste sentido, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) y sus homologas latinoamericanas y del Caribe, se han convertido en las instituciones más relevantes para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante. Por ello, por ejemplo, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), en fusión con la RAE, emite a través de su página web y de manera constante diversas recomendaciones con el objetivo de velar por el buen uso del idioma castellano o español.

Después de haber enfatizando en los anteriores renglones, una vez más, lo ya antes escrito en colaboraciones pasadas, pasamos a estudiar otra de las partes "fácil-difícil" del castellano o español: ¿Cuándo se usa ‘con base en’ y cuándo ’en base a’?

La construcción "con base en" resulta preferible a la variante "en base a" (que es la más usada en la cotidianidad del hispanohablante de México), porque está muy extendida en el uso, y su empleo tuvo que dejar de censurarse. Son muchas noticias en las que se emplea la forma "en base a": _«El servicio israelí señaló, en base a fuentes palestinas, que hubo una ola de ataques…»,_ _«Esa cifra se concretará en otra reunión la próxima semana en base a la valoración de…»._ Para decir que aquello de lo que se habla se hace con apoyo o con fundamento en algo (la ley, un tratamiento médico, una inversión financiera, etc.), se recomienda emplear preferiblemente "sobre la base de", "en función de", "basándose en", "a partir de", "de acuerdo con", "con base en" o, simplemente "según".

Los ejemplos anteriores podrían haberse escrito, por ejemplo, de la siguiente forma: «El servicio israelí señaló, _basándose en_ fuentes palestinas, que hubo una ola de ataques…», «Esa cifra se concretará en otra reunión la próxima semana _de acuerdo con_ la valoración…». Y aunque ha sido muy difundido el error ortográfico y lingüístico de "en base a", y es el que se usa con mayor frecuencia en las canciones populares y en la escritura cotidiana de "las redes sociales", como composición correcta, en realidad no lo es.

En síntesis, se recomienda evitar la expresión "en base a". Se pueden usar en su lugar fórmulas como "con base en", "sobre la base de", "basándose en", "a juzgar por", "de acuerdo con", "a la vista de"... Tampoco se debe usar "con base a", es incorrecta y no debe ser empleada.

Porque "en base a" denota que existe "dentro de algo", por ejemplo, "El electorado mexicano que está _en base de datos_ de la Lista Nominal de Electores, tiene garantizado su derecho a votar éste 02 de Junio de 2024". "En base a", denota estar dentro o ser parte de. Mientras que "con base en", "sobre la base de", "basándose en", "a juzgar por", "de acuerdo con", "a la vista de"... nos denota soporte, fundamento, que es lo que realmente se quiere expresar. Por ejemplo, "El presidente López Obrador ha sido apercibido por el INAI, _con base en_ lo que mandata la ley reglametaria del propio Instituto. Sin embargo, el presidente AMLO ha expuesto un tema digno de analizar, _basándose en_ hasta dónde una figura pública, no gubernamental pero sí pública, queda sujeta, como las y los gobernantes, al escrutinio público, sobre todo, si reciben dinero público. En las mismas leyes de México, ha quedado establecido que...".

¿Fácil o difícil de aprender la ortografía y el hablar en castellano o español? Como siempre, depende de cuál sea nuestro interés, necesidad y círculo de convivencia cotidiana.

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