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Junio 09, 2019 22:59 hrs.

Alejandro Cea › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


La firma del Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América no dio lugar a ningún festejo del lado mexicano. Los firmantes mexicanos no podían convocar a una fiesta pues los Estados Unidos de América en febrero de 1848 habían ganado todo.

Este sábado habrá, convocado por el gobierno mexicano un gran festejo en Tijuana a pesar de que en el acuerdo firmado en este junio del 2019, los Estados Unidos de América también ganaron todo

Recordemos lo que ha pasado: por el descuido de muchos gobiernos el tránsito de centroamericanos por nuestro país era casi libre y, los últimos meses, por la tontería de apoyar esta emigración se despertaron los negocios de trata de personas y llegaron todos: cubanos, africanos y familias completas de centroamericanos. Buena excusa para el presidente Trump.

No es posible creer que el Presidente de México y su canciller no hayan previsto la reacción del gobierno americano quien amenazó con imponer aranceles a las mercancías mexicanas. La razón presentada era muy grave: el gobierno mexicano estaba dañando la seguridad de los Estados Unidos. Se sentaron a la mesa: el resultado es un acta de derrota, de pierdes todo.

Con este acuerdo lo nunca aceptado por los gobiernos de México se ha convertido en obligación: militarizar la frontera sur y aceptar y mantener (empleo, salud, educación) en el territorio de México a todos los migrantes que regrese Estados Unidos de América mientras – pueden ser años – sus tribunales definen su petición de asilo.

Preocupa la diferencia: en 1848 había tristeza y vergüenza en los firmantes. En 2019 el señor Ebrad, sí el mismo de la Línea 12 y que cedió todo se presenta como héroe y el Presidente López Obrador, sí el mismo que por su imprudencia nos ganó el manotazo de los gringos convoca a un festejo.

Habrá quién responda que es mejor esto que los aranceles. Evidentemente que es mejor; pero lo que por mínima honestidad el gobierno de México nos debe ofrecer es una explicación del por qué causaron el problema y cedieron todo. Debemos tener presente que los autofestejados en Tijuana hicieron adquirir a nuestro país muy caras y gravísimas obligaciones y la humillaron ante el poder norteamericano.

Después de 1848 la dignidad de la Nación fue retomada por la nueva generación de liberales. En 2019 habrá seguramente quiénes retomen la bandera de la dignidad nacional ante la frivolidad y cinismo de los derrotados que convocan a un festejo. Estos daños no pueden quedar impunes. Al tiempo…

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