Inocencia o culpabilidad en la comunidad científica mexicana - Algo pasa que no pasa nada - Magdalena Contreras - diarioalmomento.com

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Enero 07, 2022 18:21 hrs.

Raúl De La Rosa › diarioalmomento.com

Política Estados › México Ciudad de México


Hace un año comenzó una serie de yerros, según unos, o una serie de reajustes, según otros, en la administración pública federal del país y el CONACYT no fue la excepción. Comenzó con un escándalo, nombrar a alguien que no era de la comunidad científica de la CDMX para la Comunicación Social del CONACYT, no tenía ningún grado académico. Sonaba lógica la indignación de las mentes más brillantes de México. Después vinieron reajustes al presupuesto del CONACYT que impactaron en las becas de postgrado y en los apoyos a centros de investigación de algunas empresas. Y dentro de la cadena el último eslabón fue la demanda presentada por CONACYT ante la Fiscalía General de la República contra 31 personas de dicadas a la investigación científica, a la investigación, a la academia y también del personal administrativo de CONACYT. La FGR secundó la acusación de delincuencia organizada y solicitó órdenes de aprehensión que fueron rechazadas por jueces federales en dos ocasiones. Eso puede sonar como una acción propia del Vaticano contra Copérnico y Galileo. Pero, ¿por qué un gobierno federal que logró captar la mayoría de los votos de las comunidades universitarias para llegar al poder en 2018 iría contra los científicos? Algo no encaja.

Suena a una sin razón, pero sin presuponer inocencia o culpabilidad de quienes cargan acusaciones, ¿por qué sólo protestaron las jerarquías de las burocracias de la comunidad científica y sus voces de opinión? ¿Sobre qué se basó un gobierno para reajustar presupuestos, y no al alza, del CONACYT? Bueno, los datos oficiales, nos gusten o no, siempre son parte de la base de cualquier política pública.

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONACYT, de Mx, fue creado el 30 de diciembre del año de 1970, para ser la institución encargada de promover el avance de la investigación científica en Mx, así como la innovación, el desarrollo y la modernización tecnológica del país. Y 14 años después, el CONACYT creó una especie de SubCONACYT, el Sistema Nacional de Investigadores, SNI, que fue creado por Acuerdo Presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de Julio de 1984, para reconocer la labor de las personas dedicadas a producir conocimiento científico y tecnología. Hasta enero de 2019, el SNI tenía vigentes un total de 30,548 investigadores.

Para el 2014, Mx destinaba, según el INEGI, el 0.4% de su Producto Interno Bruto, PIB, a Ciencia y Tecnología, CyT; contra el 3.8% de Finlandia, el 3.4% de Japón, el 3.0% de Dinamarca, el 2.9% de Alemania, el 2.8% de EEUU, y el 1.8% de Canadá y China respectivamente.

En 1964, Mx tenía un Coeficiente de Autosuficiencia Científica y Tecnológica de 0.21, siendo 1.0 Autosuficiencia nacional total y 0.0 Dependencia total del extranjero; pues bien, para el año 2019 el Coeficiente de Autosuficiencia de Mx, era de 0.08; es decir, después de 51 años de CONACYT y 37 años de SNI, con 30,548 científicos entre 1964 y el 2019, hemos ido dependiendo cada día más del extranjero en materia de CyT.

Esos datos con relación al presupuesto asignado al CONACYT y Universidades públicas, reflejan un desastre total del Estado mexicano en materia de CyT, son comparables al desastre de las policías y la inseguridad pública de Mx.

Supongo que cuando el actual presidente de la República y su directora del CONACYT observaron que algo pasaba en CyT en Mx, que no pasaba nada, decidieron actuar, creo que no fue de la mejor manera, pues el señalamiento de delincuencia organizada jamás lo podrán probar. Pero sí pusieron sobre la mesa lo obvio: el CONACYT y el SNI, como las policías y cárceles mexicanas, no cumplen su cometido, y han empezado a ser ya, una enorme carga del erario público. Pa’ pronto, dicen en mi pueblo, todo indica que las y los científicos mexicanos, son como las telenovelas de Televisa o los jugadores de la selección mexicana de fútbol soccer. Y eso sí es un problema que debemos resolver porque las personas científicas que hay, no nos sirven. El punto es que, son lo que hay, pero así como han funcionado hasta el 2021, no nos sirven.

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