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Abril 28, 2017 14:05 hrs.
Leonardo Frías › diarioalmomento.com
Tecnología ›
Foto: Juan Antonio López)
Justina se hospeda en el edificio T de la Facultad de Ingeniería. Tras 11 años de vida, ahora luce una careta (interfaz) azul con delineados áureos, para que sea más amigable al interactuar con el humano.
La androide lo volvió a hacer: salió airosa del RoboCup@Home del Torneo Mexicano de Robótica 2017, que se realizó recientemente en el Colegio Cristóbal Colón. Con esto, ella y el equipo Pumas representarán a México en la RoboCup Major@Home, a celebrarse en Nagoya, Japón, a finales de julio.
Rumbo a territorio oriental, Justina luce ahora hombreras blancas y las carcasas reforzadas para soportar su funcionamiento; también estrena operadores: jóvenes universitarios de posgrado que aseguran que la apariencia de la robot no sólo responde a una necesidad mecánica, sino estética.
’Cuenta ahora con una base omnidireccional que le permite desplazarse lateralmente. Tiene ya un torso mecánico, eso nos posibilita manipular objetos con mayor facilidad, por ejemplo artefactos o cosas que están más cerca del piso. En inteligencia artificial también hemos avanzado porque tenemos una base de conocimiento que nos sirve para planear acciones. Asimismo, el sistema de visión nos ha dado buenos resultados en el reconocimiento de personas’, explicó Reinaldo Martell Ávila, maestro en Ciencia e Ingeniería de la Computación de la UNAM y titular del equipo.
Julio César Cruz Estrada, también integrante del Laboratorio de Biorrobótica del posgrado de Ingeniería, mencionó que Justina puede hacer navegación, hablar, entablar reconocimiento de objetos, de rostros, y afina su capacidad de examinar gestos y señas humanas.
’En suma, mi tarea principal es hacer toda la representación del conocimiento de la robot, que elabore sus planes mediante comandos de voz; por ejemplo, puedes pedirle que vaya a la cocina y traiga leche, pero eso requiere un comando y dividirlo en muchas tareas. El objetivo para Nagoya es lograr que tenga una flexibilidad amplia para ejecutar más órdenes’, detalló.
El resto de la escuadra la conforman Hugo Enrique Estrada León, Jaime Alan Márquez Montes, Edgar Roberto Silva Guzmán, Manuel Alejandro Pano Sanjuan, Edgar de Jesús Vázquez Silva y Marco Antonio Negrete Villanueva, todos coordinados por Jesús Savage, titular de dicho laboratorio.
Frente a Justina, esta vez la única mujer del equipo, Jesús Savage recordó: ’Empezamos en 1996 a hacer esto con robots virtuales, porque no teníamos recursos. Iniciamos con jóvenes de bachillerato, avanzó el grado académico hasta maestría y ahora contamos con estudiantes de doctorado. Esta es la séptima generación que trabaja con ella y se han elaborado ya varias tesis de grado’.
Justina, dijo Savage, es sólo una herramienta, no es el fin, es parte de lo que hacemos con los estudiantes para prepararlos. El objetivo sería un ’Open Justina’, es decir hacer públicos los planos de hechura.
’Por lo pronto ella tendrá una réplica en Uruguay a cargo de académicos de la Universidad de la República, que la reproducirán en junio próximo.’
En la RoboCup Major@Home Justina ha conseguido, en la edición de 2006, el tercer lugar, entonces como el primer equipo de Iberoamérica que lo lograba; en 2014 y 2015 alcanzó la fase final; en 2016 llegó sólo a la fase regular y en este 2017 piensan volver a encumbrarla como Mrs. Robotto.
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