Los piojos de los libros

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Marzo 16, 2023 22:24 hrs.

Beatriz Astudillo › diarioalmomento.com

Innovación Estados › México Oaxaca


+Veracruz es el estado que tiene la mayor cantidad de especies

+Participan en el reciclaje de la materia orgánica

+Asolan bibliotecas, revistas y periódicos

+Fascinante mundo de los insectos


Ixtlán de Juárez, Oaxaca, 16 de marzo.- Desde que estudiaba la carrera de biología en la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, en Ciudad de México, José Arturo Casasola González supo que quería dedicarse al apasionante estudio de los insectos.

Ese maravilloso grupo de animales de los cuales dicen los científicos que sólo se conoce un porcentaje mínimo del total de especies que se estiman en el mundo.

Casasola González es maestro y doctor en ciencias egresado de la UNAM. Actualmente es Profesor-Investigador de la Universidad de la Sierra Juárez, ubicada en Ixtlán de Juárez, Oaxaca.

Ha dedicado su vida como investigador a un grupo taxonómico de insectos muy interesantes y poco conocidos: los psocópteros.

¿Qué son los psocópteros?

Y con su amable sonrisa y porte, responde:

Son un grupo de pequeños insectos alados, que las personas confunden con las moscas.

Y debido a que algunos de ellos viven sobre la corteza de los árboles y entre las hojas de los libros, revistas y periódicos viejos, se les ha dado el nombre común de piojos de las cortezas y piojos de los libros.

Sin embargo, aunque ninguno es parásito, estudios recientes han puesto en evidencia su parentesco evolutivo con los verdaderos piojos parásitos del grupo Phthiraptera.

¿Hay muchos investigadores que se dedican a estudiarlos en el mundo y en México?

Detalla Casasola:

Desafortunadamente no existen muchos investigadores que se dedican a su estudio y aunque no se tiene un directorio actualizado, me puedo aventurar a decir que, a nivel mundial la comunidad de psocopterólogos se compone de alrededor de 25 investigadores.

Sin embargo, también puedo afirmar, sin equivocarme, que solamente 3 de ellos son especialistas destacados del grupo.

La mala noticia es que la mayoría de ellos es gente mayor y ya sea por la edad o por enfermedad, el número se está reduciendo y no hay un reclutamiento de gente joven que se incorpore a las filas de esta pequeña comunidad.

En el caso de México la situación no es nada alentadora ya que solamente contábamos con el Dr. Alfonso García Aldrete, investigador del Instituto de Biología de la UNAM. Durante casi 50 años se dedicó al estudio de las especies de psocópteros mexicanos y latinoamericanos, lamentablemente sufrimos su pérdida el año pasado y ha dejado un gran vacío.

Por mi parte, aunque puedo decir con orgullo que me formé a su lado y desde hace 16 años comencé con el estudio de este fascinante grupo de insectos, todavía me falta mucho que aprender y aportar, para considerarme como un verdadero especialista del grupo.

Actualmente está enfocado en el estudio de la diversidad, taxonomía y sistemática de los psocópteros de la Sierra Norte del estado de Oaxaca, una de las regiones poco exploradas para estos y demás grupos de insectos.

Hasta ahora, lleva un total de 88 especies registradas solamente para la Sierra Norte, de éstas 26 son especies ya conocidas, pero 62 son especies nuevas, que no se conocen y, por tanto, deben ser descritas y darles un nombre.

¿Cuántas especies están registradas en el mundo?

De acuerdo con las estimaciones más recientes, se calcula que existen unas 5 mil 941 especies, agrupadas en 485 géneros.

Esta cifra podría aumentar fácilmente ya que existen todavía muchas regiones del planeta que no han sido exploradas con detalle. La prueba está en que cada año se describen nuevas especies de diferentes partes del mundo.

Los psocópteros en México

En 2014, el Dr. García Aldrete, calculó que en México se tenían registradas alrededor de 766 especies, cifra que representa el 13.3% del total mundial.

A nivel estatal, Veracruz es el estado que tiene la mayor cantidad de especies (265), seguido de Chiapas (207) y Oaxaca (145).

¿Cuántas son endémicas en México?

Del total de especies mexicanas que existen, 551 (71.9%) son endémicas.

¿Cuándo se registró la primera especie en México?

La primera especie de psocóptero registrada en México fue Metylophorus barretti y la hizo el entomólogo estadounidense Nathan Banks en el año de 1900.

Que además resultó ser nueva para la ciencia, es decir, que no se conocía antes, curiosamente o desafortunadamente se la dedicó a quien la recolectó en ese entonces, un tal Barretti.

Tiempo después, en 1909, el entomólogo alemán Günter Enderlein registró dos nuevas especies, de dos géneros distintos y esta vez, las bautizó con el nombre de nuestro país, las llamó Graphopsocus mexicanus y Valenzuela mexicanus.

¿Cuál ha sido la década más prolifera para el registro de nuevas especies para México?

La década de los 80’s ha sido la más prolífera hasta ahora, pero desde el 2000 y hasta la fecha ha habido un aumento constante y considerable en el numero de especies registradas, que sobrepasa a los registros anteriores.

¿Cuáles son sus nombres comunes?

Los nombres comunes de estos insectos son: piojos de las cortezas y piojos de los libros.

En México, como la mayoría de la gente no los conoce, cuando los ve por primera vez se refiere a ellos como mosquitos (a los que tienen alas) y bichos (a los que no tienen alas), que es el nombre común que se le da a cualquier insecto pequeño.

¿Cómo son los psocópteros?

Son pequeños, de entre 1 a 12 mm de longitud, de cuerpo blando, con una cabeza hipognata (sus apéndices bucales están dirigidos hacia abajo), grande y móvil, un postclípeo (región frontal de la cabeza) protuberante y antenas de tipo filiforme formadas por 13 a 50 artejos.

Su aparato bucal es masticador, las mandíbulas son asimétricas y las lacinias de las maxilas son alargadas y están separadas del estipe. Tienen el protórax reducido y en las especies aladas el mesotórax está más desarrollado, lo que les da la apariencia de tener una joroba muy característica.

Por lo general presentan dos pares de alas membranosas que pliegan a manera de ’tejado’ cuando están en reposo, además, el par anterior es más grade que el posterior y sobrepasa ampliamente el abdomen.

La superficie de las alas es glabra (lampiña), aunque en algunos casos puede estar revestida de setas e incluso de escamas.

Muchas especies pueden ser ápteras (sin alas), micrópteras (alas poco desarrolladas), braquípteras (alas pequeñas) o polimórfas en ambos sexos (los machos son alados y las hembras ápteras).

Sus patas son largas y delgadas.

¿Dónde habitan?

La mayoría de estos insectos habita sobre el follaje vivo de las plantas, sobre todo de los árboles y arbustos, también prefieren el follaje seco que permanece colgado en las plantas y la hojarasca que se deposita en el suelo.

Otras especies se encuentran sobre la superficie los troncos y las ramas, las grietas de las cortezas y en los espacios subcorticales de los árboles.

Otros sitios preferidos como hábitats son las superficies de rocas, los nidos de las aves y las madrigueras de pequeños mamíferos.

También existen especies que les gusta vivir en las construcciones humanas, sobre todo en los sitios donde se acumula la humedad (paredes, muebles, libros, etc.) y también en los sitios donde se almacenan los granos, las harinas y demás productos alimenticios.

¿Cómo son sus comportamientos?

Los psocópteros tienen comportamientos muy curiosos e interesantes, por ejemplo, debido a su pequeño tamaño y patrón de coloración discreto, estos insectos son crípticos, es decir, tienen la capacidad de camuflarse con su entorno y sobrevivir al ataque de sus depredadores.

La mayoría son solitarios y veces se les encuentra en pareja junto con su descendencia, pero otros son gregarios y forman grupos bastantes numerosos que incluyen tanto hembras, machos y estados juveniles.

Su cortejo involucra una danza nupcial y la producción de sonidos, por parte del macho, que son imperceptibles para los seres humanos y que emiten a través de un órgano estridulador que se localiza en la base de sus patas posteriores.

Aunque su reproducción es de tipo sexual, las hembras de algunas especies son partenogenéticas, es decir, que no necesitan a los machos para fecundar sus huevos y por tanto, sus vástagos son todas hembras.

Son ovíparos y solo las hembras de unas pocas especies son ovovivíparas, depositan sus huevecillos separados o en racimos, desnudos o cubiertos por una capa de seda o partículas de sustrato.

¿Qué utilidad tienen en la naturaleza? ¿Son alimento de alguien, qué beneficios aportan a la agricultura?

Los psocópteros son detritívoros o microbívoros, y se alimentan de la microflora que crece sobre la superficie de los sitios donde viven.

Su alimento consiste de algas verdes unicelulares, líquenes, micelio y esporas de hongos, granos de polen, detritus orgánico, humus y mohos, e incluso de fragmentos de otros insectos muertos.

En la naturaleza tienen un papel importante como eslabones de la cadena trófica, sirviendo de alimento para otros animales, como ranas, aves pequeñas, arañas, pseudoescorpiones e incluso otros insectos.

También participan en el reciclaje de la materia orgánica y mantienen bajo control el desarrollo de la microflora, de la cual se alimentan.

Por otra parte, las especies que son domésticas pueden reproducirse en gran cantidad, cuando el alimento es abundante y las condiciones de temperatura y humedad son adecuadas, ocasionado severos daños a los libros y documentos archivados, herbarios y colecciones entomológicas, y contaminando a los productos alimenticios almacenados, siendo entonces considerados una plaga.

¿Qué actividades se realizan con la sociedad para dar a conocer a este grupo de insectos?

Desafortunadamente en nuestro país son pocas las actividades de divulgación que se han hecho con este grupo de insectos.

En mi caso, he impartido algunas charlas a niños de primaria y jóvenes de bachillerato, en las escuelas de la localidad donde me encuentro.

¿Cuál es la situación de los psocópteros en México?

La situación de estos insectos es la misma que padecen actualmente otros seres vivos y tiene que ver con la desaparición de sus hábitats, debido a la fragmentación de los ecosistemas, la deforestación, el cambio de uso de suelo para actividades agrícolas y ganaderas, la urbanización, el uso indiscriminado de insecticidas y todas las demás relacionadas con las actividades humanas.

Algunos estudios recientes están demostrando que las poblaciones de algunos insectos están disminuyendo de manera acelerada, a causa de las actividades humanas, como está sucediendo con las abejas en Europa, pero seguramente, lo mismo está pasando con las demás poblaciones de insectos, incluidos los psocópteros.

Por otro lado, todavía hay muchos aspectos de la vida de estos insectos que no se conocen, así como muchas regiones del planeta y de nuestro país, que no se han explorado y que, por lo tanto, no se conocen las especies que puedan existir.

El problema es que cada vez hay menos especialistas y los estudiantes no tienen interés en dedicarse a trabajar con ellos. Por lo tanto, el futuro de estos enigmáticos insectos no es nada alentador.

¿Cómo les afectaría el cambio climático?

Algunos estudios sugieren que el incremento en la temperatura ambiental, reduce la abundancia y riqueza de los gremios de insectos detritívoros que existen en los diferentes hábitats.



Por tanto, no es exagerado pensar que el incremento de la temperatura que se está viendo a nivel global pueda tener un efecto dañino sobre las poblaciones de algunos psocópteros.



Finalmente, el Dr. Casasola se despide, a modo de homenaje, recordando las palabras que en algún momento pronunció el Dr. Alfonso García Aldrete:



’...sin insectos, la vida en la tierra sería otra y sin los psocópteros se afectaría a todos los demás organismos que dependen de ellos, además, habría una súper abundancia de líquenes y hongos que podría tener efectos negativos en otras formas de vida...’

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