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Junio 25, 2024 01:26 hrs.

Raúl De La Rosa › diarioalmomento.com

Política ›


La Estadística-Probabilidad-Psicología (EPP) están interconectadas con la Filosofía porque permiten que el artículo determinado, lo que vemos, nos transporte al artículo indeterminado, lo que no vemos.

Así, probabilidad y estadística están íntimamente relacionadas, y es un error, muy común por cierto, pensar que para encontrar una estadística confiable se requiere de la mayor cantidad de datos posibles. Lo que genera una especie de ansiedad en las personas que se dedican a la infraestructura informática y, en no pocas ocasiones sobrecostos en almacenamiento, manejo, procesamiento y mantenimiento de datos que resulta totalmente innecesario. ¿Por qué? Pues porque la Probabilidad es muy sencilla de definir, es la posibilidad de que ocurra un evento dividido entre el número de eventos posibles. Así, decía mi profesor en sexto semestre de Preparatoria, el cálculo de una probabilidad se reduce a saber contar. Muchas veces podemos calcular (si sabemos contar) la probabilidad de que un evento ocurra de forma inmediata; por ejemplo, la probabilidad de que en un volado con una moneda caiga águila o sol es del 50%, para cada águila o sol, no se requiere de dato alguno previo o posterior para llegar a esa conclusión.

Pero todo cambia si nos ponemos a lanzar la moneda continuamente durante un periodo lárgo de tiempo, porque si contamos bien podríamos obtener un resultado como éste ejemplo: después de lanzar la moneda 1,504 veces, 753 veces cayó águila y 751 veces cayó sol. A partir de lo anterior concluiriamos que la probabilidad de obtener águila, si siguiéramos lanzando la moneda, es mayor que la probabilidad de obtener sol. Y es que el análisis no depende de la capacidad de cómputo, almacenamiento o visualización, depende más de la experiencia y la inteligencia (o sentido común) de la persona que hace el análisis y es dueño de los datos.

Por lo que podemos asegurar que para obtener una estadística confiable no hace falta mantener un número inmenso de datos, ésta depende más del "método" (práctica de recopilar y analizar datos para identificar patrones y tendencias) que de cualquier otro factor. De ésto desprendemos que la Probabilidad es el grado de posibilidad de que ocurra cualquier suceso en condiciones determinadas que pueden reproducirse al infinito. La probabilidad de los sucesos, pues, depende de las condiciones objetivas en que éstos se efectúan, y se presta a un cálculo cuantitativo, y su cómputo es el objeto de la teoría matemática de la probabilidad, que examina las leyes por las que se rigen los fenómenos y sucesos en masa, de los cuales cada uno por separado puede ser un fenómeno o suceso accidental.

En cuanto a la Psicología que es una ciencia socio-médica y tiene por objetivo el análisis y la comprensión de la conducta humana y sus procesos mentales, lográndolo tanto en individuos como en grupos en una situación específica, empieza con el alemán Wilhelm Wundt, considerado el padre de la Psicología, se interesó en poder definir y entender qué es la consciencia humana y las ’leyes de la mente’. Uno de sus propósitos fue separar a la Psicología de la Filosofía, pues en esos años, ambas formaban parte de una misma disciplina. Hoy en día tiene un amplio campo de acción, corrientes, perspectivas y metodologías, que se apoyan en la Probabilidad para que a la hora de llevar a cabo estudios psicológicos pueda predecirse y/o controlar la conducta humana, lo que nos permite tener una mayor certeza a la hora de prever cómo actuarán las personas en los diferentes roles y desempeños en la vida cotidiana de cada persona o grupo puesto que mediante éstas podemos extraer, resumir, comprender e interpretar grandes cantidades de datos e información útil. Por lo anterior podemos tomar una de las virtudes primordiales de la Probabilidad como lo es la predicción y/o control de datos, ya que es uno de los principios imprescindibles al ejecutar un estudio psicológico, en cualquier área que se desee realizarlos, ya que el control de datos permite conclusiones más acertivas.

Luego entonces la Probabilidad no se puede desarticular de la Estadística, ya que es el vínculo para pasar de un análisis descriptivo a uno confirmatorio a través de los procesos inferenciales, los cuales generan resultados con cierta incertidumbre. Y tampoco se puede desarticular de la Psicología cuando se trata de utilizar a la Probabilidad como pronóstico de la ocurrencia de un evento. Por ejemplo, en la recolección de opinión de preferencias electorales mediante encuestas que permitan delinear cuál es la probable tendencia en las preferencias del voto de cualquier democracia occidental eurocéntrica, pues ante la utilización psicológica de múltiples falacias, sesgos cognitivos, errores en la interpretación y significado de tales instrumentos estadísticos que pudieran afectar la intención del voto, así como la legitimidad de las elecciones mismas, la Psicología juega un papel, a veces, determinante. Con base en lo anterior se identifican al menos tres escenarios en todo proceso electoral occidental, basados en el uso de la Psicología:
-desnaturalizar la elaboración del
instrumento;
-manipular su contenido y resultados; y
-la equivocada interpretación del alcance de las encuestas electorales e inducir cuestionamientos sobre el resultado de la elección popular.

Por ello mismo y entendiendo que las encuestas son instrumentos estadísticos de uso tan frecuente e importancia estratégica en la gestión de las políticas públicas, en algunas democracias occidentales, como la mexicana, se ha fortalecido y ampliado la normativa que podría reducir sus potenciales impactos negativos en los procesos electorales.

Bueno, pero todo lo anterior a qué viene... pues viene a colación porque el 2 de Junio del 2024 se verificó un proceso electoral más en México para renovar los poderes ejecutivo y legislativo, tanto federales como los respectivos estatales y municipales. Y fue trascendental, más allá de que ganó una mujer la elección presidencial de México por primera vez en nuestra historia republicana, porque se demostró que las matemáticas sirven al ser humano pero éste no puede pretender manipularlas con la pura voluntad de que sirvan para concretar un sueño que no se ha trabajado con constancia y disciplina, es decir, las matemáticas, la Estadística, la Probabilidad y la Psicología (EPP) mediante su tergiversación perversa o inocente, no pueden alterar una realidad objetiva, no puede hacer que lo determinado dialogue con lo indeterminado si se pretende imponer un resultado basado en falacias y sesgos. Hoy día, es común que mediante procedimientos estadísticos precisos, se pueda extrapolar la opinión de una muestra de personas consultadas a conglomerados mayores, incluso de millones de personas y con alcance nacional, porque el tamaño de la muestra (grupo de personas a consultar) depende de la homogeneidad de la población y la precisión que se desea alcanzar. Pese a ésto, en el ámbito político electoral, la realización de encuestas de opinión a veces genera mucha controversia y suspicacias, sobre todo, cuando los resultados de una elección difieren significativamente de las mediciones de la o las encuestas previas a los comicios. No se trata de raros casos que ocurren de forma aislada, sino de una frecuente y a veces significativa discrepancia entre los resultados de una encuesta y los resultados de la elección. Ésto hace surgir muchas hipótesis que son de interés analizar desde _"el estudio de las falacias y sesgos cognitivos",_ pues es posible identificar, en el caso de encuestas con muestras probabilísticas, al menos tres escenarios:
1) Que se presenten errores metodológicos en la elaboración de
cuestionarios, problemas en la definición de la muestra de estudio o
errores en la interpretación de las tendencias, en casos cuyas respuestas resultan ambiguas. Ésto hace que la difusión de sus datos distorsione la percepción del electorado y afecte los procesos de elección democrática.
2) Que, basándose en el prestigio de que goza la ciencia en general y la estadística en particular, se instrumentalice, de forma malintencionada o espuria, la realización de encuestas de opinión con el fin de beneficiar los intereses de los participantes en los procesos electorales que, usualmente, financian la realización de tales encuestas de opinión política. Con ésto hacen que la difusión de los resultados se convierta en propaganda electoral encubierta que busca manipular la opinión pública a favor de ciertos intereses políticos y económicos.
3) Que exista una expectativa equivocada o sobredimensionada en la ciudadanía en general respecto a los alcances de una encuesta de opinión, cuyas conclusiones, en sentido técnico, son mucho más modestas de lo que el público piensa, de manera que la población podría percibir engaño, fraude o intenciones ocultas, aún en las encuestas de opinión realizadas con rigor científico y profesional.

¿Confuso? Seremos más directos. En México existe un refrán sobre la ignorancia, la soberbia, la mentira y las trampas que impiden que lo determinado nos lleve a lo indeterminado: _"Si mi abuelita tuviera ruedas, sería bicicleta."_

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Matemática y estadística, orquesta e instrumento

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