Muerte sobre el ring, precio de la fama - La mexicana Janette Zacarías Zapata falleció cinco días después de un letal nocaut que sufrió ante la canadiense Marie-Pier Houle - Cuauhtémoc - diarioalmomento.com

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Septiembre 04, 2021 21:45 hrs.

Jesús Yáñez Orozco › diarioalmomento.com

Deportes Estados › México Ciudad de México


+Iba en búsqueda de la gloria deportiva

+Tenía 18 años de edad y era originaria de Aguascalientes

+Las autoridades canadienses investigan causas del deceso

+Murió cinco días después, el jueves pasado, tras ser sometida a un coma inducido

+Ganaría mil 430 dólares –unos 28 mil 500 pesos–

+Tragedia que revela la #sordidez que envuelve al mundo del boxeo", que en México es seguido con fervor, estima el diario español El País

Ciudad de México, (BALÓN CUADRADO/Agencias).– Precio de la fama: muerte.

Janette Zacarías Zapata tenía 18 años. Comenzaba a abrir su botón de vida con unos inconmensurables ojazos negros y labios carnosos. Iba en busca de la gloria deportiva cuando subió al ring.

O, cuando menos, ganar unos dólares.

Pero se encontró con un mortal demonio: el destino.

Durante tres minutos del cuarto round en una pelea celebrada el pasado 28 de agosto, en Montreal, fue una hoja en un vendaval de golpes de la canadiense Marie-Pier Houle, 13 años mayor que ella.

Segundos después de que el réferi decidió iniciar la cuenta de protección, tras observar que la boxeadora mexicana tenía problemas para mantenerse de pie. Zacarías sufrió convulsiones y fue trasladada al centro médico de la ciudad quebequesa, Sacré-Cœur de Montreal, donde estuvo cinco días en coma inducido.

Su deceso es producto de la negligencia arriba y abajo del cuadrilátero: el réferi que no paró la pelea, su mánager –pareja sentimental– que no lanzó la toalla, y la corresponsabilidad del promotor del combate. Había sostenido seis peleas. Ganó dos y perdió cuatro. Tres de ellas por nocaut.

Desde ahí algo no estaba bien.

Hay quienes estiman que la canadiense debió parar su metralla de golpes cuando vio a su rival desmadejada, como hilacho, sus piernas de chicle. Pero, infaustamente, pocas veces existe una suerte de fair play sobre el encordado.

Parece irremediable el instinto asesino.

Conocida como la Chiquitaboom, Janette iba a ganar mil 430 dólares –unos 28 mil 500 pesos– y murió a consecuencia de los golpes de su rival. Incluso, las autoridades canadienses anunciaron ayer que han iniciado una investigación en la muerte de la boxeadora mexicana.

Geneviève Guilbault, ministra de Seguridad Pública de la provincia de Quebec, declaró este viernes que la Oficina Forense está investigando la muerte de Zacarías Zapata tras el combate celebrado con la boxeadora quebequesa Marie-Pier Houle.

Guilbault dijo en un mensaje en Twitter:

’Nuestros pensamientos están con la familia y los seres queridos de la boxeadora Jeanette Zacarías Zapata’.

La Oficina Forense indicó en un comunicado que entre sus responsabilidades está la investigación de muertes producidas en Quebec ’en circunstancias no claras o violentas o cuando se produce en un contexto de negligencia’.

La institución describió que la investigación ’está muy avanzada’ y que está trabajando en recopilar ’toda la información que necesitará para arrojar luz sobre la causa y las circunstancias de la muerte’.

El mismo día, la Comisión de alcohol, carreras y juegos indicó que colaborará en las pesquisas sobre esta tragedia, así como para ’minimizar los riesgos asociados con la práctica de un deporte de alto riesgo’.

El jueves por la noche, la empresa organizadora del combate, Groupe Yvon Michel (GYM), anunció en un comunicado la muerte de Zacarías Zapata a través de redes sociales.

’Es con gran tristeza y tormento que hemos conocido, a través de un representante de la familia, que Jeanette Zacarías Zapata murió esta tarde’, dijo GYM quien añadió que el esposo de la boxeadora, Jovanni Martínez, estaba con ella en el momento de su fallecimiento.

Michel y la Comisión de alcohol, carreras y juegos de Quebec subrayaron el pasado domingo que la mexicana había pasado todas las pruebas médicas exigidas antes de su cita en el cuadrilátero.

Michel ha afirmado este viernes en Twitter que está dispuesto a colaborar con transparencia en las pesquisas. La oficina del promotor no respondió a las solicitudes de entrevista del diario El País.

Infausta noticia

Irene Zapata Silva estaba la tarde del jueves en la cocina de su humilde casa, localizada en el municipio de San Francisco de los Romo, Aguascalientes, cuando un grito que le llegó desde el salón le advirtió de la que sería para ella la peor noticia.

Su esposo recibió una llamada en la que le informaban que había fallecido su hija, Jeanette.

’Ha sido muy duro’, dice Zapata en entrevista telefónica con el diario español El País.

’Al principio no pude reaccionar’, agrega.

La muerte de la boxeadora mexicana Jeanette Zacarías ha provocado una avalancha de dudas y señalamientos.

Y también revela la sordidez que envuelve al mundo del boxeo, que en México es seguido con fervor.

La chica llegó a Canadá siguiendo su sueño de convertirse en una gran boxeadora. Pero la opacidad que envuelve a esta disciplina truncaron a golpes sus sueños sobre el ring.

Zacarías recibiría 1.800 dólares canadienses (unos 1.430 estadounidenses) por este combate, según medios de Canadá.

La pelea en Montreal era su primer compromiso fuera de México. Previo al infausto combate, en su registro constaban dos triunfos (ambos por decisión) y tres derrotas (dos por la vía rápida).

La más reciente había tenido lugar el pasado 15 de mayo —tras 30 meses de inactividad— cuando perdió por nocaut técnico ante Cynthia Lozano.

Abundan los señalamientos sobre el hecho de que Jeanette Zacarías subió al cuadrilátero en Canadá poco más de tres meses después de esta derrota ante Lozano.

Un video de dicho encuentro, difundido por distintos medios canadienses, ha aumentado el coro de críticas, ya que muestra cómo Zacarías recibía —al igual que en su cita en Montreal— un fuerte castigo contra las cuerdas.

La cadena RDS difundió información respecto a la manera en que Zacarías fue contratada para pelear en la urbe canadiense.

Un organizador de combates (matchmaker, en la jerga boxística) que trabaja con Yvon Michel, promotor del encuentro boxístico, debía encontrar a pugilistas para completar el cartel. Tocó puertas en otras provincias de Canadá, también en Estados Unidos y Europa, pero las distintas restricciones relacionadas con la covid-19 y calendarios ya ocupados impidieron la tarea.

Fue así como un agente basado en México propuso a Jeanette Zacarías y Jovanni Martínez, su pareja y entrenador.

Dudas que golean

Las dudas sobre la organización del combate entre Jeanette y su contrincante canadiense golpean como puñetazos en la familia de la boxeadora.

’No estaba de acuerdo con su decisión de pelear’, explica Irene Zapata.

’Creo que la contrincante no tenía el peso que se requería. Su físico se miraba mayor. Le pregunté a mi hija quién había certificado que cumpliera con el peso, pero me dijo que todo estaba bien. Le dije que si en algún momento sentía que no podía, que se dejara caer o que parara la pelea. Sé que ella lo dio todo’, relata la madre.

Para jóvenes de clases bajas en México, el boxeo puede ser un trampolín para lograr fama y dinero a cambio de resistir la rudeza de los combates.

Se someten a extenuantes entrenamientos con la vista puesta en ser descubiertos por los organizadores de las peleas, dispuestos a pagar bajos salarios a cambio de recibir jugosas ganancias en una industria que mueve cientos de millones de dólares al año.

Estas jóvenes promesas se reflejan en personajes como el boxeador retirado Floyd Mayweather, que acumuló millones a lo largo de su carrera. Muchos, como el caso de Jeanette, no reciben el entrenamiento adecuado o no cuentan con las condiciones propicias para enfrentarse en un ring.

Zapata, sin embargo, está convencida que su hija iba bien preparada para la pelea. Estaba emocionada por el viaje a Canadá.

’Se fue feliz’, asegura sin sombra de duda.

A pesar de ese entusiasmo, la madre se preocupaba por la chica y no quería que siguiera boxeando, principalmente tras la pelea contra Lozano, en Reynosa, donde la joven fue noqueada y perdió el conocimiento por tres horas.

’Le dije que dejara el boxeo, pero ella quiso seguir. Fue su decisión y como padres debemos respetar su decisión y darle nuestra bendición’, cuenta Zapata.

Zacarías estuvo acompañada en todo momento por Jovanni Martínez, quien también participó como peleador en la velada llevada a cabo el 28 de agosto en el estadio IGA de Montreal.

La boxeadora Marie-Pier Houle dijo sentirse ’devastada’ por la noticia del fallecimiento de Zacarías.

’Ofrezco mi más sentido pésame a su familia y a su pareja Jovanni Martínez. Respeten por favor mi deseo de no hacer más comentarios’, escribió en Facebook.

Houle cerró su cuenta pocas horas después.

Boxeo contra violencia

Jeanette comenzó a boxear desde niña. A los 12 años su padre la inscribió en clases de boxeo con la esperanza de que aprendiera defensa personal para poder reaccionar si en algún momento era víctima de violencia en un país donde son asesinadas 10 mujeres al día.

’Vio que tenía talento y siguió’, cuenta la madre.

’Al principio me daba miedo, pero se miraba que tenía el don para boxear y por eso la apoyé’, agrega.

’Luego se produjo el incidente de Reynosa y ya no me gustó y le pedí que lo dejara’, comenta.

Las autoridades mexicanas de boxeo no se han pronunciado sobre el caso ni las circunstancias en las que se llevó a cabo el combate que terminó en tragedia. Mauricio Sulaimán, controvertido presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), declaró este viernes al diario El Universal:

’Vamos a tomar el tema de las suspensiones para analizar a fondo y trabajar en ello a nivel mundial. Ella fue suspendida por 90 días, pero cumplió y pudo pelear unos días después.

Detalló:

Siento que la interpretación de las suspensiones, sobre todo en nocauts importantes, deben tener la consideración para que no entrenen, no haya contacto y a partir de ahí haya un periodo adicional para volver a pelear’.

Viacrucis, el regreso

En San Francisco de los Romo, Irene Zapata afirma que las autoridades de Aguascalientes han estado en contacto con ellos. Su esposo habló ayer con el gobernador del Estado, Martín Orozco, quien dijo que la repatriación del cadáver puede tardar de 10 a 15 días.

Alejandro Estivill, Cónsul General de México en Montreal, señala que el personal de su oficina ha tenido constante comunicación con las personas que acompañaban a Zacarías y con el promotor.

’Cuando su cuadro pasó a ser más crítico, recibimos solicitud de los familiares, en particular de su padre, para que se tramitara un permiso especial para que viajara a Montreal, que resulta muy excepcional, exceptuado de las limitaciones que existen actualmente para viajar por la covid-19’, indica Estivill.

El permiso se tramitó y se obtuvo, precisa el Cónsul, gracias al apoyo de la Embajada de México en Ottawa y a un área especial del Gobierno canadiense que atiende casos humanitarios. Asimismo, la Cancillería ayudó a tramitar con urgencia el pasaporte.

’Lamentablemente, Jeanette falleció y el padre tomó la decisión de que prefería esperar el cuerpo de su hija en México’, dice Estivill.

Respecto a la repatriación del cuerpo, Estivill afirma que se brindará apoyo en todos los trámites necesarios, aunque primero corresponde a las autoridades canadienses realizar las diligencias de ley.

’El promotor se ha comprometido a cubrir los costos de la repatriación’, añade.

Mientras tanto, la solidaridad de los vecinos de la colonia Puertecito de la Virgen no ha tardado en llegar hasta la puerta del hogar de los Zacarías Zapata:

Apoyo económico, oraciones, organización de un homenaje para la joven boxeadora muerta en combate en una historia que abre nuevamente el debate sobre la violencia, explotación y chanchullos económicos que envuelven al boxeo.

’No culpo a nadie’, afirma, resignada, la madre.

’Sé que ella lo dio todo. Pero hubiera preferido que no se hiciera famosa de esta forma’, lamenta.

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