1

1,604 vistas

Enero 17, 2020 19:54 hrs.

Sócrates A. Campos Lemus › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Desde hace muchos años, son un lector de las colaboraciones del maestro José Elías Romero Apis y cada vez me sorprendo no solamente por su memoria y experiencia, sino por su visión para ver de cerca muchos asuntos, acaba de escribir un artículo ’El actor y el personaje’ ,y en una parte, cuando comenta una opinión vertida por el ex presidente, Miguel Alemán, solamente confirmo lo que es la fuerza del presidencialismo en este país y de los peligros que se tienen para los que molestan y de la forma en que les podría caer el ’chahuistle’, como dicen por mi tierra, y nos dice: ’En México las expropiaciones no fueron socialistas. En ellas ha intervenido más el estado de ánimo que la posición ideológica, Lázaro Cárdenas se enojó con los petroleros y José López Portillo expropió los bancos porque se enojó con los banqueros. Díaz Ordaz se enojó con los estudiantes y Ernesto Zedillo se enojó con los priistas, BIEN DECÍA MIGUEL ALEMÁN QUE NO EXISTE EL PODER NI EL DINERO EL AMULETO QUE PUEDAN CONTRA EL ENOJO PRESIDENCIAL’… y bueno, así nos ha ido en muchos de esos tiempos de enojo o encabronamiento, y cuando el pueblo encabronado e indignado da el palo y saca a muchos políticos y partidos del poder, pues tenemos lo que puede ser un cambio, pero siendo el tema eso del enojo de un presidente, más nos vale a todos que no le busquemos muchas chiches a las culebras o que roguemos porque el presidente tenga la paciencia de un santo y no el encabronamiento de un soberano de gran poder…
Hace algunas horas, platicaba yo con uno de mis ’hermanos’ de la tecla, hombre de enorme experiencia y de amor al país y sabiduría del tiempo me decía, recordándome alguna de las cuestiones que cambian los tiempos políticos de que en alguna reunión, la extraordinaria y querida María Esther Zuno de Echeverría, amorosa y enamorada de las tradiciones indígenas, ligada en mucho con esas raíces, les solicitaba a las esposas de los colaboradores del su esposo, Don Luis Echeverría, a punto de cumplir ahora 98 años, que se vistieran con trajes típicos para alguna recepción de algún mandatario del extranjero, donde además de los platos regionales se servían aguas frescas, ya estábamos en los tiempos de la determinación para buscar desde el dedo presidencial al posible sucesor, y ahí, punteaba, a todas luces, Mario Moya Palencia, pero así es la vida, su esposa se negó en ese momento a vestir de traje regional y esto generó el enojo en la familia presidencial de tal suerte que Mario Moya se quedó como el chinito: nomás ’milando’ y se destapaba a José López Portillo, y ahí hablamos de un pequeño enojo presidencial… que bueno, pues cambia la vida del país y de muchos políticos que quedaron en el camino y todo por un capricho y por un enojo, ahora imaginemos un verdadero enojo como el de Díaz Ordaz y la chinga que nos metió a los estudiantes, asesinando a muchos, encarcelando a otros, persiguiendo a más, en fin, ahí está la verdadera fuerza de esa tragedia que es el presidencialismo en el país y que ahora, diga lo que diga, LÓPEZ OBRADOR, SE VE Y SE SIENTE EN México, por eso, roguemos porque no se encabrone o se enoje y pierda el piso o se genere un conflicto mayor.

Creo y lo siento que el presidente López Obrador es lo que se dice en mi pueblo: ’una sábana muy miada’ y no fácilmente lo sacan de quicio y lo hacen llegar al enojo y encabronamiento, ya lo hemos visto con las provocaciones de muchos periodistas, políticos, empresarios y demás fauna que quiere que se lleve al presidente a un campo de confrontación directa, y pues no se deja, los torea, y a lo mejor, allá en sus salones de Palacio Nacional les llega a mentar la madre en lo oscurito y susurrando bajito, pero no ha caído, por fortuna, no se deja caer en ninguna de esas provocaciones, y no se deja arrastrar por chismes y cuentos que todos los días se dan en el entorno presidencial. No lo pueden cocorear, dice, cuando siente que llega al límite… y cambia de rumbo y de tema.

Sin duda además de actores, los políticos deben tener una enorme concha y no como Fox que de pronto estallaba y decía muchas pendejadas con las que fueron perdiendo la figura, y cuando un presidente pierde la figura, pues se jodió, dejó colgadas las botas por los tenis y sus encabronamientos le llevaron a decir muchas cosas que ahora, con seguridad, se arrepiente, por eso el Prozac o la motita, para calmarle los nervios y las angustias…

Qué bueno que al final de cuentas. a pesar de que por años la buscó. para llegar a la silla presidencial, López Obrador. tiene ya la ’concha fuerte y no se deja que lo hieran, tiene el cuero duro y no blandito como otros muchos lo vienen mostrando en esto tiempos. donde de todo se espera y cuando pocos saben lo que es la real ruta del cambio. Bien dice el dicho que .a lo mejor. no se usa más que una sola, vez la espada, en la vida, pero no por ello se debe dejar en casa, se debe cargar siempre. Así que sigamos rogando porque
AMLO no pierda el piso y se encabrone con lo mucho que hay por resolver y no se resuelve y con las gentes que al final de cuantas sirven a sus planes a pesar de que no hagan lo que deben hacer y cumplan con lo que deben cumplir, pues, hay van, pateando el bote por las calles…

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor