Otra vez covid - Concatenaciones - Cuauhtémoc - diarioalmomento.com

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Agosto 08, 2021 18:08 hrs.

Fernando Irala › tabloiderevista.com

Periodismo Nacional › México Ciudad de México


Año y medio después de que el país debió prepararse para enfrentar el covid, la tercera ola hace estragos terribles, mientras la comunidad está ya fatigada de encierros y restricciones, y las autoridades chocan en la aplicación de semáforos, abandonada ya toda intención de aplicar políticas de contención del virus.
En las cifras oficiales nos aproximamos a los tres millones de casos acumulados, y las defunciones en breve rebasarán las 250 mil, un cuarto de millón.
Ya sabemos, además, que las cifras que nos han dado día con día son apenas una fracción de las reales, pues los cálculos del exceso de mortandad indican que la pandemia ha causado ya de manera directa e indirecta más de medio millón de decesos.
Como perla del surrealismo, el gobierno local forcejea con el federal por un daltonismo sanitario: el semáforo que desde la Secretaría de Salud se advierte rojo, en el Palacio del Ayuntamiento se califica como naranja.
Lo cual es abosultamente intrascendente porque, de todos modos, ninguna medida se toma. Una autoridad permisiva actúa como si la epidemia estuviese por concluir, y hasta se ordenan preparativos en las escuelas para el regreso a clases presenciales programado en tres semanas.
Entretanto, los hospitales se saturan de pacientes contagiados, y médicos y enfermeras viven de nuevo la pesadilla que ya les tocó al mediar el año pasado y al empezar el actual.
Además de la experiencia y el entrenamiento médico, tal vez el único otro avance logrado en el lapso transcurrido es la disposición de vacunas y su aplicación a adultos mayores y no tan mayores.
La vacunación no garantiza inmunidad, pero sí una mínima defensa que reduce la enfermedad y la mortandad.
Sin embargo, la inoculación masiva llevaba muy buen paso hasta antes de las elecciones; después se perdió el ritmo por algún motivo y no se ha vuelto a recuperar.
Vacunados o no, la única solución a nuestro alcance es comportarnos como en los inicios de la pandemia, extremar precauciones, salir lo menos posible, y apostar por la buena suerte.
Así podremos sobrevivir. Tal vez.

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