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Abril 04, 2020 12:42 hrs.

José García Sánchez › diarioalmomento.com

Política Nacional › México Ciudad de México


Los panistas como siempre muy activos en sus declaraciones y muy pasivos a la hora de reconstruir su partido ahora dan muestras claras de una desmemoria que debe ser penada severamente, sobre todo porque dentro de esa amnesia se burlan de la conciencia, la memoria y la inteligencia de los mexicanos.

Resulta que en días pasados Kenia López Rabadán, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, urgió el apoyo para más de 42 millones de mexicanos que perciben menos de cinco salarios mínimos y sobre todo para los que son parte de la economía informal.

El afán por desestabilizar la economía del gobierno federal, los panistas insisten en imponer su criterio en materia de aparente ayuda a la población. Así Kenia López lamentó que no existen medidas de apoyo para aquellas personas que tienen un ingreso informal o que perciben menos de cinco salarios mínimos.

Desde luego que no deja de proteger la educación privada desde su posición antipopular, no es difícil recordar que los panistas mandaron a la calle a realizar encuestas casa por casa para evitar con firmas de la población la distribución de los libros de texto gratuito en los 60. Por ello también pidió al Ejecutivo federal se autorice la deducción del 100 por ciento del pago de las colegiaturas, en apoyo a las familias, ante la contingencia. Es decir, que el gobierno pague los colegios particulares a los padres que desdeñaron la educación pública. Sólo eso faltaba.

Además, otra legisladora del PAN, Alejandra Reynoso Sánchez, planteó que se autorice el 100 por ciento de la deducción de las prestaciones laborales, así como el aplazamiento de los términos para la presentación de las declaraciones fiscales anuales del Impuesto Sobre la Renta y la suspensión de los pagos provisionales de dicho impuesto. Casi nada.

No cabe duda para quién trabajan los panistas. Pero lo peor es que en el sexenio de Felipe Calderón, a los cuatro años de su gestión, el salario mínimo había perdido 42 por ciento de su poder adquisitivo. Más del 50 por ciento de los trabajadores mexicanos ganaba menos de tres salarios mínimos al día. Recordemos que Calderón se autodenominó en su campaña como el Presidente del empleo y terminó siendo el presidente que dijo declarar la guerra al narcotráfico. Logrando un gran avance de esa actividad en cuanto a muertos en todo el territorio, con más de 121 mil mexicanos y más de un millón de desplazados por esa guerra que le benefició mucho.

Los medios señalaban en esos años: ’Alentada por el gobierno y aprovechada por los empresarios, la supuesta ’ventaja competitiva’ de los bajos salarios no fomenta el crecimiento económico y sí perjudica a la clase trabajadora’.


La mengua en el salario de Felipe Calderón se traduce en la pérdida de casi la mitad del valor que tenía al inicio del sexenio y del 75 por ciento de lo que representaba en 1978, cuando tuvo su mayor poder adquisitivo, según mediciones del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM.

Ahora resulta que los panistas defienden el ingreso de los trabajadores, por quienes nunca se han preocupado.

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