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Mayo 13, 2017 17:24 hrs.
Ma. del Consuelo Carranza › diarioalmomento.com
Biografías ›
Sin duda uno de los regalos más grandes que Dios me ha dado es la de poder acompañar a jóvenes intentando ser educador y sin duda siendo yo mil veces educado por ellos.
Ser educador es ser puente, homo mediator, en medio del hombre viator. Hombres y mujeres mediadores colocados en medio de jóvenes en camino.
Déjenme contarles algo que comenta Leo Buscaglia en su libro Vivir, aprender, caminar: ’Me agrada preguntar definiciones a los niños. Me dan las más hermosas respuestas. Si de verdad queréis gozar, preguntad a un niño: ¿Qué significa tal o cual cosa?. Mi sobrina de cinco años está empezando a palpar el mundo. Toca y chupetea todo lo que aparece delante de sí; es algo hermoso de observar. Cuando le pregunté que era un puente, se puso a pensar un rato y luego me respondió: un puente es cuando el suelo se cae bajo tus pies y tu pones algo para unirlo de nuevo’.
Esa es nuestra vocación ser puentes. Cuando algo falta en la vida de un joven, cuando algo se resquebraja y no funciona bien, ahí estamos, ahí debemos estar nosotros: para unir, para relacionar, para crear y creer; para crear relaciones buenas y nuevas, para creer en ellos y en sus posibilidades unitivas y de superación de obstáculos.
Somos puente; ’puente que se utiliza y luego se olvida’, dice Ch. Peguy. Pero, ¿de verdad se olvida siempre? ¿Sólo nos quieren para los momentos críticos, para los días de crisis en que todo se resquebraja bajo sus pies, para los instantes unitivos y formativos? Creo que no, te precisan en momentos concretos, cierto; pero si respondiste a sus esperanzas e ilusiones, si supiste estar ahí como puente-mediador, te querrán siempre, te amarán sin decírtelo, te llevarán en el corazón y te recordarán muchas veces en su vida y te requerirán para que les acompañes o les des tu opinión en los momentos claves de su existencia.
San Juan Bautista de la Salle ( Patrono de los educadores) nos recuerda que estamos llamados no sólo a aleccionar, a profesar una materia determinada, a ser mediadores entre los conocimientos y los alumnos. Nuestra vocación es a sugerir, educar, llevar de la mano, despertar, sopesar, enseñar a mirar y contemplar, acompañar, motivar. Nuestra vocación es, a decir de Unamuno, la de instituir la humanidad en el hombre.
Porque para nosotros los educadores el sentido de nuestra vida es… ayudar a que otros encuentren el sentido de la suya.
FELIZ DÍA DEL MAESTRO
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