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Enero 13, 2021 01:12 hrs.

Luis Miguel Loaiza Tavera › diarioalmomento.com

Política Estados › México Estado de México


Algunos por muerte natural, otros no lograron ganarle l batalla al Covid-19, lo cierto es que desde el inicio de la pandemia, muchos comunicadores han muerto y la mayoría en condiciones nada agradables, porque el sector o gremio periodístico es uno de los más vulnerables de la sociedad actual, el mal necesario para los políticos, pero la voz del pueblo, cuando un periodista muere, se cierra una ventana para un gran sector de la ciudadanía quien a pesar del éxito de las redes sociales, ven en los periodistas como aquellos que llevan sus quejas y demandas a los gobiernos federal, estatal y municipales.

Hace más de 20 años se inició una lucha por lograr la aprobación de una Ley de Protección al ejercicio Periodístico en el Estado de México, pero la falta de interés del partido en el poder (PRI) jamás permitió llegar a la meta, cada periodo legislativo se buscó que los diputados apoyaran a quienes, en campaña,, eran sus amigos, pero la amnesia siempre pudo más para ellos.

Con la llegada de la 4T, parecía que las cosas cambiarían porque tenían mayoría y una de las legisladoras conocía el sentir del periodista pues ella en algún momento fue jefe de prensa en Texcoco, se creía que Azucena Cisneros apoyaría las propuestas que se venían manejando, e incluso se conformó, por primera vez en la historia, un grupo colectivo de periodistas con participación de compañeros de todas las regiones del Estado de México, ella había sido esposa de un reportero y todo parecía marchar bien, pero a pesar de cumplir con todos los requisitos, de haber incluso llegado a estar en agenda legislativa y de que tanto ella como el presidente de la Jucopo anunciaran públicamente su compromiso de aprobarla, nada pasó, otro engaño.

En la citada ley no solo se exige lo que por derecho corresponde: el derecho a informar, sino qu se buscaba que la misma pudiera ayudar a periodistas en cuestión de salud o para gastos funerarios, mediante un fondo de apoyo, que a decir de los mismos legisladores era viable, pero decidieron no valorar la vida de los periodistas y se echó por tierra la propuesta, apoyados por un reducido grupo de reporteros que se oponían a la ley, siguiendo intereses creados en el palacio de Lerdo.

Ahora muchos compañeros han muerto o han tenido que enfrentar esta crisis sanitaria sin más apoyo que el de sus familias, así vimos morir a uno de los iniciadores y luchadores por la Ley mencionada murió en pobreza y olvidado de sus ’grandes amigos’ de la política, me refiero a Juan Miguel Sánchez Arguelles, notable comunicador de la zona oriente.

Murieron olvidados y en varios casos sin recursos, Evelia Barón, directora del periódico Perfil Urbano; Francisco Cruz, foto reportero de la zona de Toluca; Miguel Fragoso, director de la revista Red Política; Gerardo Campos, Sol de México; Jesús Ruiz, Detrás de la Noticia; Nevith Condés, asesinado en zona sur; Santos Sánchez, de Toluca; Rosalinda García, periódico Mi Opinión; Alfonso Torres, pionero del periodismo en Cuautitlán, director de Siglo XX; Federico Zavalza, Últimas Noticias de Texcoco, Ricardo Camacho de Ocho Columnas; mi amiga Karla Erika de Coacalco; Fernando Yescas, director e Factor Noticias; Alejandro López de Radio Fórmula y la Unik;

Cómo olvidar a Agustín Ochoa y Manuel Macías, pioneros del periodismo de Ecatepec, periódicos Renovación y L Voz Informativa, respectivamente; Ismael Euroza, pilar del periodismo en Neza; Víctor Fragoso, de Coacalco y el famoso Peter de zona oriente, para ellos su recuerdo permanecerá y para quienes no han querido apoyar al gremio, mis deseos de que les vaya bien.

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