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Junio 16, 2019 20:24 hrs.

Beatriz Astudillo › diarioalmomento.com

Salud Estados › México Ciudad de México


+Ataca mayormente a mujeres en edad productiva

+Además, origina elevados costos por atención médica, incapacidad laboral y deterioro de calidad de vida

Ciudad de México, .- Los pacientes reumáticos viven un vía crucis ante el olvido de las autoridades, en un país donde el acceso a los servicios de salud es inequitativo y el tratamiento de la enfermedad muy costoso e inaccesible para la gente pobre, advierte la doctora Marta Ligia Ramírez Lacayo, presidenta de la Asociación de Pacientes Reumáticos de México, A. C. (APARMAC)

En el marco de la conmemoración de los 20 años de la fundación de esta organización civil dedicada a ayudar a pacientes de escasos recursos, analiza:

’No es justo ni correcto que alguien muera por no tener para pagar medicamentos o muera por no tener para una consulta’.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de la mitad de la población se ve afectada por éstas enfermedades (que agrupan más de 200), entre las que se encuentran: osteoartritis, reumatismo de tejidos blandos y lumbalgia que son las de alta prevalencia, y espondilitis anquilosante, fibromialgia, síndrome de Sjögren, artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico.

Éstas dos últimas atacan mayormente a mujeres en edad productiva y originan elevados costos por atención médica y de incapacidad laboral, deterioro de la calidad de vida, discapacidad e incluso muerte prematura.

Marta Ligia lo sabe muy bien. Ella es médico reumatólogo pediatra, y las muertes de los jóvenes José Roberto y Rodrigo, la marcaron de por vida -ambos con enfermedades reumáticas que no tuvieron la atención médica adecuada-.

’Rodrigo era un chico campesino con lupus, vivía en el Estado de México, no tenía protección, trabajaba en el campo, bajo el sol, murió de hemorragia, no tuvo para pagar un médico. Esto no debe suceder. Debe haber alguna manera de ayudar a estas personas, me dije’, recuerda con nostalgia.

Cerca del 17% de los pacientes con enfermedad reumática tienen menos de 18 años.

Es por ello que, luego de esas muertes, funda APARMAC, con la que ha brindado consulta médica especializada en reumatología, psicológica, medicamentos, talleres, conferencias y un seguimiento más personalizado.

’La iniciamos 4 personas el 11 de junio de 1999. Hoy tenemos 500 afiliadas, atiendo 80 pacientes al mes, no vivo en la Ciudad de México, vengo de Morelos a atender a mis pacientes los martes y jueves. Ellos pagan una cuota de 100 o 300 pesos por consulta, dependiendo de sus posibilidades, y la gente dona el medicamento, que se les da a los pacientes de forma gratuita. Es mi cuota con la humanidad, con la Universidad, es mi manera de retribuir, lo que soy es gracias a la UNAM’, enfatiza la oriunda de Nicaragua.

Y mientras en la pasada sesión del 2 de abril, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, el diputado federal Porfirio Muñoz Ledo externaba que se estaba ridiculizando la labor del Congreso e ironizaba que también iban a querer –los legisladores- conmemorar ’el día de la reuma’, los pacientes con esta enfermedad gastan no sólo en medicamentos.

También en exámenes de laboratorio y gabinete, cirugías, hospitalizaciones, transporte, aparatos de ayuda, terapias alternativas y otros como la ayuda de familiares, enfermeras, programas de fisioterapia, membresía a centros deportivos y adaptaciones en sus hogares una vez que ya tienen discapacidades producto de las enfermedades.

Para la presidenta de APARMAC la importancia de priorizar las enfermedades reumáticas reside ’no sólo en la progresión de los múltiples padecimientos crónicos degenerativos (la potencial incapacidad funcional o discapacidad motora y detrimento de la visión), las mermas laborales, familiar y social, el alto costo económico personal y la elevada incidencia y prevalencia en la población general del país’.

Y es que el seguro popular no cubre todos los medicamentos necesarios para atender dichas enfermedades como es el caso de los medicamentos biotecnológicos, cuyo costo se estima en 25 mil pesos.

Contrario a lo expresado por el Presidente López Obrador, para la doctora. Ramírez Lacayo, jubilada del Centro Médico Siglo XXI del IMSS, las asociaciones civiles cumplen la función básica que debería ser atendida por el Estado.

’Sirven a las personas para juntarse y desahogarse, ver que otros han superado obstáculos en la enfermedad, como integración social para intercambiar ideas, les sirve también para ver que sí tenemos poder social. En un momento dado, para concientizar, como en la caminata de lupus", precisa.

Recuerda que "cuando la iniciamos éramos 6 gentes el primer año. Hoy somos cientos que hacemos divulgación, para que la gente sepa que sí existe tratamiento y se puede hacer una vida normal’.

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