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Junio 25, 2019 11:37 hrs.

Raúl Marcelino Victoria › El Informador Analítico

Policiaca Nacional › México Estado de México


Por tal motivo, mencionado Banco ha colocado en el área de cajeros avisos invitando a los cuentahabientes a no aceptar ayuda de personas que se ofrezcan a ayudar, aunque Banorte no es contundente, no precisa porqué se deben tomar medidas de auto prevención.

Ya se ha vuelto costumbre de que vivales arrebaten sus tarjetas a las personas de la tercera edad, aun cuando pidan auxilio a otros cuentahabientes, aunque lloren y tiemblen nadie les hace caso, ello principalmente los fines de semana.

EL MODUS OPERANDI

Principalmente los fines de semana acuden a los cajeros gente con ropa sport presentable; tranquilamente “esperan” su turno. Al salir un cuenta habiente que ya retiró su dinero, el delincuente grita: “Hey, hey, no cerró bien la aplicación”. Con cierto pánico el cuentahabiente se regresa a mirar la pantalla del cajero; con mucha confianza el “samaritano” entra al cajero y le dice: “Si no cierra bien la aplicación es fácil que yo traslade su dinero a mi cuenta”.

El pánico del cuentahabiente aumenta, intenta introducir su tarjeta. La ranura ya está errada. “Introduzca la tarjeta”, dice el delincuente, al tiempo que se acerca y supuestamente ayuda a introducir la tarjeta del cuentahabiente. “Ahora marque su Nip”, sugiere.
Y en la pantalla aparece un recuadro con el ¡Nip del cuentahabiente. “Ahora póngale cancelar”, exclama el ratero.

El cajero expulsa la tarjeta, el cliente da las gracias al intruso y se retira. Afuera, los demás cuentahabientes permanecen indiferentes a lo ocurrido. En unos minutos el pillo hace de las suyas, introduce la tarjeta que cambio y extrae dinero tal vez aprovechando que miro el Nip en la pantalla.

LA NEGLIGENCIA

Al reportar el caso, vía telefónica un empleado pide el número de tarjeta. El defraudado proporciona el número. Sorpresa, la tarjeta no está a su nombre. El afectado insiste en reportar el incidente proporcionando su nombre y datos personales (número telefónico, dirección, etcétera).

El personal del Banco boquea la tarjeta del defraudado y proporciona un número de folio. Con el número de folio el defraudado acude a la sucursal donde pidió abrir una cuenta. El cajero que lo atiende checa el folio. Efectivamente, la tarjeta ha sido bloqueada.

Enseguida el cajero sugiere al afectado reportar el caso nuevamente a un número telefónico para manifestar que se desconoce el dinero ministrado por el cajero a alguna persona. El personal del Banco proporciona otro folio y pide que en tres días se cheque al mismo teléfono de la institución bancaria para saber el seguimiento de la investigación, no sin antes solicitar el número de celular del afectado, quien sabe para qué.

Al cumplirse los tres días, el afectado no recibe llamada alguna del Banco. Y al acudir a la sucursal bancaria a solicitar vía telefónica la respuesta del “seguimiento”, un empleado o empleada comenta por teléfono que no procedió el desconocimiento del retiro reportado. Así de fácil se da la negligencia.

CRITERIOS DE LA INVESTIGACION

No se sabe los criterios que utilizan los empleados del Banco para dar seguimiento a un cambio o robo de tarjeta, mucho menos se sabe cómo llegan a determinar que no procedió el seguimiento para validar o no el desconocimiento del retiro reportado.

LINEAS DE INVESTIGACION QUE PUDIERAN SER TOMADAS EN CUENTA

1.- Se supone que en los cajeros hay cámaras de video que capta imágenes y sonidos.

2.- Si mediante engaños el pillo pidió al cuentahabiente escribir el Nip, ¿porque al introducir una tarjeta ajena en un pantalla se ve claramente el Nip. ¿Este mecanismo es normal?.
3.- En el último de los casos se puede realizar la prueba del detector de mentiras.

En síntesis. Es muy extraño que haya personas que se dediquen a quitar tarjetas a ancianos que acuden a los cajeros por su pensión, y que haya personas que con tarjetas ajenas engañen a cuentahabientes para cambiarlas y cometer tropelías. Algo se tiene que hacer al respecto.

Para que los ciudadanos utilicemos al 100 por ciento el dinero de plástico (uso de tarjetas) faltan muchos mecanismos de seguridad que garanticen que los ahorros no serán robados en los cajeros de los Bancos. Esto me paso el sábado 15 de junio del año en curso.

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