1

527 vistas

Diciembre 04, 2023 00:46 hrs.

Raúl De La Rosa › diarioalmomento.com

Política ›


La oportunidad parece clara para México, porque España o Portugal sí han sabido subirse a la tecnología. Para ello, un dato, 07 de los 10 grupos de la industria de la construcción e infraestructuras inteligentes del mundo, tienen su sede en Madrid, España, y su experiencia y crecimiento le da un valor y empuje al resto de las industrias españolas que no han desaprovechado.

En México la industria de la construcción arrancó el año 2023 con un desempeño moderado, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Su desempeño se ha visto afectado por la pandemia de COVID-19, que empujaron una serie de factores adversos, incluyendo la escasez de materiales y mano de obra, así como la inflación. Sin embargo, el sector sigue registrando un crecimiento positivo, lo que se debe a la fuerte demanda de vivienda e inversión pública.

Pero precisamente por éstas complicaciones cobra importancia la iniciativa de reforma a la Ley de Obra Pública y Servicios, que busca obligar a la integración de tecnología en los procesos de construcción, con el objetivo de fomentar la eficiencia, eficacia y transparencia en los proyectos de infraestructura.

Por ejemplo, softwares como BIM (Modelado de Información de Construcción, por sus siglas en inglés) y Procore, permiten hoy en día la planificación para el desarrollo de las obras, lo que reduciría sobrecostos al evitar errores y posteriores modificaciones en las mismas. Y ello redundaría en la productividad y la cooperación de las empresas constructoras, y sí eso aumenta, generaría un ahorro del 5 al 15% en tiempo de obra y recursos.

Por eso mismo las industrias mexicanas deben reflexionar sobre la división de las infraestructuras en hardware y software, como si se tratara de un equipo informático. Pues se debe tener mucho hardware o equipamiento, por ejemplo, en forma de kilómetros de Alta Velocidad en trenes y autopistas, y también en aeropuertos, y debe apostarse ahora por el software para aumentar la funcionalidad de esas infraestructuras.

Una acción de ese tipo sería revolucionaria y muy positiva para México y para las empresas que se suban al carro de las infraestructuras inteligentes, pues es previsible que la demanda va a tener un crecimiento exponencial en todo el mundo. Su apuesta a corto plazo, máxime en el actual contexto de crisis postpandemia, va por el modelo de colaboración público-privada, en el que el sector privado desempeña un papel esencial en la implantación jugándose los recursos propios a cambio de la explotación de un determinado servicio.

En éste ser o no ser de las empresas de construcción y servicios, que implica la necesaria apuesta por las tecnologías, no todo es un camino de rosas. Una experiencia a señalar lo es Chile, que intentó convertir el transpondedor, como parte de los sistemas de cobro electrónico de cuotas que integran tecnologías de identificación automática a los sistemas de control de tráfico ya existentes para identificar a los vehículos con un código único cuando pasan por un sensor, aún a altas velocidades. El cobro electrónico de cuotas permite automatizar los procesos de pago, haciendo innecesario parar en las casetas de cuota o usar efectivo para cubrir el servicio. Pues bien, Chile lo quiso establecer en un medio de pago en carreteras, estaciones de servicio y estacionamientos estableciendo descuentos cruzados. Era (y es) una iniciativa que aprovechaba claras sinergias pero que no acaba de cristalizar en la sociedad chilena. Suponemos que las autoridades y empresas chilenas están probando para llegar al acierto. Pero van muy lento.

En México e Iberoamérica las _ciudades inteligentes o "smart cities"_ enfrentan su gran reto, pues las han convertido en un fenómeno que ha atraído a constructoras y empresas tecnológicas por su capacidad para generar nueva actividad, pero sin una respuesta de igual magnitud y sentido de los constructores. Y es que, según coinciden las y los expertos, la combinación de las tecnologías de la información con las infraestructuras ayudaría a mejorar la eficacia de los servicios públicos y de las propias ciudades. Pero todavía hay barreras para su avance, tanto en la administración pública como iniciativa privada, sobre todo los gobiernos demandan modelos de negocio sostenibles, porque muchos proyectos han funcionado a golpe de subvenciones, pero cuando se acaba el dinero, ¿qué pasa con el proyecto en manos de particulares? Se debe pasar del modelo de subvención al modelo de inversión para el desarrollo. Tenemos que trabajar en alianzas para presentar ofertas de planes de _ciudades inteligentes (smart cities)_ a los ayuntamientos porque con ello éstos mejorarían la eficiencia y la calidad de sus servicios públicos. Ya hay numerosas soluciones tecnológicas para la mejora de la gestión y gasto gubernamental en ámbitos como el tráfico, el alumbrado y los residuos, por ejemplo. Aunque en México no hay ni siquiera planes directores en éste ámbito, por lo que las y los investigadores y empresarios deben fomentar un cambio de mentalidad en los ayuntamientos para desarrollarlos. Uno de los problemas a los que se enfrenta el desarrollo de las _ciudades inteligentes_ es la falta de estándares para la implantación de la tecnología. No obstante, que seguramente en el corto plazo habrá estándares y se protocolizarán los equipos y de no ser así, nos perderemos éste mercado. Éste negocio va a crecer en toda Iberoamérica y los servicios urbanos, con tecnología aplicada, rebajarían sus costos hasta en un 20%.

Es necesario que se implanten modelos de contratos globales a largo plazo. Los ayuntamientos, base de toda administración pública de un Estado-nación en Iberoamérica, ahorrarían costos y la industria de la construcción cobraría por la entrega de servicios con calidad. Si no nos apuramos, crearíamos una pesadilla de retraso tecnológico, como la que tenemos en la industria farmacéutica, la de equipamiento médico, aeronáutica y muchas más.

VER NOTA COMPLETA

CONTACTA AL AUTOR

Escribe un comentario directo al autor

Y Cuando Desperté... La Tecnología estaba ahí

Éste sitio web usa cookies con fines publicitarios, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de uso de cookies.